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VAQUEO y SALTEO

  Biblioteca Nacional de España VAQUEO Modalidad de caza mayor, consistente en esperar a las reses que vienen de vuelta a su encame diurno d...

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20230919

A

 A

Biblioteca Nacional de España

Aquí sólo aparecen las palabras del Vocabulario Cinegético 
que empiezan por la "A"

A  B  C  D  E  F  G   H   I  J  K  L  M  N  

Ñ  O  P  Q  R  S   T  U  V  Y  Z

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A




A ASOMA TRASPÓN:

Lance en el que apenas si da tiempo a disparar a la res, porque se pierde enseguida.

Chuzonazo. Trasluzón.

 

A ATRANCA CAÑÓN:

Se dice así, cuando se tira una res a muy corta distancia, tan cerca que el cañón del arma casi la roza. A casca porro.

 

A BOCAJARRO:

Se dice así, cuando se efectúa el tiro a la pieza de caza a muy poca distancia.

También a quemarropa

“En esos pasos, las reses se tiran a bocajarro”

 

A CAÑO LIBRE:

Variedad de montería, en la que no se pone tope o cupo de reses a abatir por cada puesto.

 

A CASCA PORRO:

Acto de disparar a una res a muy corta distancia. También se dice a atranca cañón. A mojadeo.

 

A CRIAR:

Expresión que, irónicamente, quiere decir que se ha fallado sin justificación una pieza que debería haberse abatido. Por lo tanto, al resultar completamente ilesa del lance, podrá criar el próximo año.

 

A DIENTE:

Modalidad de caza donde una persona cazadora o un grupo de personas cazadoras, acompañados por un máximo de tres perros por persona, recorren el terreno en busca de las piezas de caza sin armas. Este número se podrá incrementar con un máximo de dos perros menores de dieciocho meses de edad.

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

Se llama así, a la caza conseguida de poder a poder, exclusivamente con perros y sin armas de fuego.

 

A GREÑA:

Es cazar de tú a tú, dando las máximas posibilidades a la pieza, pero portando armas de fuego. Cazar a greña es sinónimo de a uña, a rabo, o a la guerra galana que quiere decir cazar con o sin perros, pero tratando de encontrar la caza a campo traviesa, sorprendiéndola en sus encames.

También al salto y, en los límites de la zona manchega, a palo mata.

 

A HURTO:

Suerte o técnica de caza mayor que consiste en entrar a tirarle con mucho secreto y cuidándose del aire y su revoco, de forma que éste nos dé siempre en la cara.

 

“…Capítulo XIIII que trata como montea y se mata a hurto la caza… a toda cuanta caza hay en el monte sin reservar ninguna se tira a hurto a ora sea al encamo a ora concertándola a ora sea en la brama bramando a ora sea a la espera a ora hechando un lazo a ora hechando un ojeo a ora sea atajandola entrando o saliendo del monte y últimamente es todo a hurto si no es quando se tira al reparo y cuando la matamos a caballo…”

PEDRAZA GAITÁN, P.: Libro de la Montería, Manuscrito del S. XVII-XVIII, Capt. XIIII.

 

A IDA Y VUELTA:

Se llama así, a la forma de cazar las rehalas en montería, cuando baten el monte de la mancha en un sentido y después vuelven, generalmente, por sus propios pasos al punto de inicio.

 

A LA CRUZA:

Forma de cazar que se da cuando dos grupos de rehalas salen de dos puntos opuestos de la mancha, se cruzan en el camino y suelen terminar las unas donde empezaron las otras.

También se le llama al cruce.

 

A LA GUERRA GALANA:

En esta modalidad de caza, el cazador puede acompañarse del perro o no y lo más frecuente es que vaya solo sin otros cazadores. Es un desafío personal entre el propio cazador y las piezas de caza.

Ver a greña.

 

A LA SERENA:

Modalidad de caza parecida a la ronda extremeña que se practica persiguiendo al jabalí en las noches de luna llena.

 

A la serena. Llámase así porque se ejecuta en las noches de luna: se hace lo mismo que en mano; con una diferencia de que para ella se emplean chuzos en lugar de las escopetas, y aunque siempre deben llevarse éstas, rara vez se hace uso de ellas.”

 

SOCIEDAD DE CAZADORES.: Tesoro de la cacería, de la montería. Madrid. 1982. Pág. 305. ISBN: 84-7273-115-4.

 

A LA VOLCAILLA:

Terreno que, desde donde nos encontramos, queda inmediatamente a continuación al trasponer el viso. Rebozo.

 

A LAZO:

1.- Suerte o técnica de caza mayor que consiste en concertar la caza y colocarle un lazo en la vereda u camino por la que se le obliga a huir.

 

2.- También es dar un rodeo para levantar las reses y se le echa siguiéndolo con un caballo.

 

“… Capítulo XX que trata come se echa un lazo a caballo…”

 

PEDRAZA GAITÁN, P.: Libro de la Montería, Manuscrito del S. XVII-XVIII, Capt. XX.

 

A MATA TRASPÓN:

Se dice así, cuando se tira a una pieza de forma precipitada ya que está desapareciendo. Esta expresión también se utiliza si, en el momento de hacer el disparo, la res ya se ha alejado bastante, buscando el perdedero.

A asoma traspón.

 

A MOJADEO:

Expresión con la que se nombra la forma de tirar a una pieza de caza muy cerca y en las condiciones más favorables.

También se dice a casca porro, a bocajarro y lo contrario sería a tenazón o a mata traspón.

 

A PALO MATA:

Se denomina así, a la caza al salto en la zona manchega y sus límites.

 

A PEÓN:

Se dice de las perdices cuando van andando por el suelo.

Apeonando.

 

A RABO:

Modalidad de caza, en la que el cazador busca a las piezas de caza en sus encames, las levanta y el abate se produce de poder a poder, aprovechando el factor sorpresa. Antaño al reparo o al resalto.

 

A TENAZÓN:

Se refiere al tiro que se ha realizado en circunstancias desfavorables y precipitadamente, pero por lo general, a corta distancia.

 

A TORO SUELTO:

Forma de cazar los conejos, introduciendo el hurón en las madrigueras y sin tapar las bocas para dispararles después con las escopetas.

 

A UNA MANO:

En caza mayor, se refiere a la forma de montear las rehalas en una mancha, en la que, colocadas todas las rehalas en línea, todas salen de un lateral de la mancha para dar por terminado el monteo cuando llegan al extremo contrario. (En la zona de Ciudad Real es obligatorio montear así en los montes públicos)

En caza menor, se refiere a la forma de cazar en la que un grupo de escopetas o armada, salen todas en una línea desde un punto y al llegar al lado opuesto del cazadero dan por terminada la cacería en esa zona.

 

A UÑA:

Esta expresión quiere decir a pie o corriendo, procurando la mayor igualdad posible de condiciones con la pieza.  Levantándola en su terreno y cazándola sin estrategias engañosas. También se dice a diente, a greña.

 

ABALEO:

Cimbreo de las ramas superiores del monte, que indica que por debajo van desplazándose las reses.

Jaraleo. Tabaleo. Tamareo. Vareteo. Ramajeo.

 

ABARCO:

Rodeo que dan las reses en el monte para coger los aires.

 

ABATIR:

Hacer caer al suelo una res o cualquier pieza de caza. Utilízase también como cobrar una pieza de caza.

Acoquinar.

 

ABEJARRUCO:

1.- Abejaruco. Ave migratoria, insectívora de pico negro, largo y curvo, y con un plumaje de vistosos colores entre los que suelen aparecer el castaño rojizo, el amarillo, el blanco, el negro, el azul verdoso o el verde parduzco. Es muy temido por los apicultores, ya que suelen atacar a sus colmenas formando grandes bandadas. Hace sus nidos formando colonias en taludes de carreteras, ríos o arroyos. Azulejo.

Merops apiaster.

 

2.- Persona que merodea pretendiendo enterarse de algo para después chismorrearlo.

 

ABELFA:

Adelfa. Arbusto de hasta 3 m. de altura, de hojas persistentes, con flores grandes de variados colores y que crece en los arroyos. Baladre. Laurel rosa. Rosa de berbería.

La savia y las hojas de este arbusto son venenosas y eran utilizadas por los serreños en sus cocimientos como desparasitante para los animales y también para embarbascar las aguas, al igual que el gordolobo.

Incluso, hasta la carne asada con adelfa es venenosa. El veneno de esta planta produce paro cardiaco a quien lo ingiere, ya sean animales o personas.

Nerium oleander.

 

ABERAMÍA:

Ave de ribera más conocida como espátula.

Otros nombres son: abdarramias, abderramias, abduramia, anderramia, avertamia, aberramia, avederramia…

Infante Don Juan Manuel en su Libro de la Caza, XII, pág. 585, 590.

“En ellas encuentro mencionados tres nombres de aves por mí desconocidos antes de ahora: uno es el averramia, variedad de la especie de los ánades, que en otros textos se lee con las variantes de abdarramia y averfamia: el lavanco es otra casta de ánade que vive en las lagunas; y en las mismas habita también el mancon o pato de alas cortas. “

CARTA EN QUE SE DESCRIBEN UNAS CACERÍAS MEMORABLES EN LA VILLA DE TRIGUER0S Y SE COPIAN VARIAS CÉDULAS DE LOS REYES CATÓLICOS SOBRE LOS CAZADORESDEL LOMO DEL GRULLO. Sevilla 1888.   Pág. 21

(El Palacio del Lomo del Grullo se encuentra en Hinojos Huelva en el Parque de Doñana)

 

ABIENTESTATE:

Salida o huida precipitada de una res y con desorden.

También esmamparao.

 

ABIERTA LA PEZUÑA:

Huella o marca que suelen dejar las reses heridas en el suelo, esto suele ir añadido a una forma muy desigual de marcar en el piso.

 

ABILORIA:

Otra forma de llamar a la charla de caza. Bilorio.

Cuando ésta se hace sobre la caza del cuco, se dice también corrocuco o piquivana.

 

ABOCINARSE:

Expresión de los serreños para referirse al gesto que hace una res al ser herida y caerse de boca o inclinarse hacia delante sobre sus cuartos delanteros.

También crismazo.

 

ABOLSARSE:

Tomar la red, que se coloca en las bocas de las madrigueras, forma de bolsa, cuando el conejo en su huida choca con ella y se queda atrapado.

 

“…el cual buscará todas las bocas que la madriguera tuviere, y en las más principales y usadas pondrá sus redes por delante atando al cabo de la cuerda, que ha de cerrar la red para abolsarse y encerrar en sí el conejo, un canto, y éste quedará dentro de la boca del vivar o madriguera; y si fuere tan ancha la boca que no bastare la red a cogerla toda, podrala hacer más estrecha con ramas o cantos, de modo que por entre la red y los cantos a ramas no deje agujero, por sutil que sea, y la red quede puesta bien estirada, porque en saliendo el conejo, que salen recio y dan en ella reciamente, corre la cuerda y viénese a encoger como una bolsa y queda el conejo dentro…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Junta Andalucía 2018. Pág. 349. ISBN 978-84-9959-309-8.

 

ÁBREGO:

Viento caliente y húmedo que sopla del suroeste y que, frecuentemente trae lluvia. SO.

Cuando corre este tipo de viento, que es el más caliente, se buscará la caza en los lugares más umbrosos y protegidos del viento.

 

ABREOJOS:

Planta espinosa y pinchuda que crece en los sembrados. Abrojo. Cardo estrellado. Cardicuco.

 

ABREVADERO:

Lugar en el que se les da de beber al ganado.

 

ABRIGÁ:

Zona resguardada del viento.

Recacha, socaire, abrigo, socueyo.

 

ABRIGO:

Ver socaire.

 

ABRIR BANDERAS:

Esta expresión define la acción que realiza la liebre en su huida y que consiste en levantar las orejas, cuando ya se siente más confiada.

Si una liebre es levantada de su cubil, al principio sale haciendo regates y con sus orejas pegadas al lomo, al notar que ha ganado distancia a sus perseguidores, corre ya con las orejas levantadas; entonces se dice que ya ha abierto banderas.

 

ABRIR PORTONES:

Soltar los perros de las rehalas en la montería. Quitar colleras.

 

ABRIRSE:

Actuación reprochable que emplean algunos monteros, generalmente, cuando el puesto es ocupado por dos cazadores y cada uno se separa del lugar prefijado con la tablilla, para obtener en realidad dos puestos por uno.

Doblarse.

No es lo mismo que mejorarse.

 

ABULAGA:

Aulaga. Árgoma. Olaguina. Aliaga negral.

Genista hispánica.

 

ABULAGÁ:

Abulagar. Lugar donde           predominan abundantemente las abulagas (aulagas) Viene de abulaga, por aulaga.

 

ABUZONAR:

Caer de cabeza y boca abajo.

También de buzas o más comúnmente de bruces.

 

ABUZONAZO:

Aguzonazo. Dolor repentino e intenso, pero poco duradero que se siente en el vientre.

Borborigmo.

 

ACABALLAR:

1.- Atropellar al jabalí con el caballo en las rondas extremeñas.

 

“… y si el cazador corre y atropella al jabalí, ó lo acaballa, como decimos los rondadores…”

 

COVARSÍ, A.: Narraciones de un montero.  Badajoz 1898. Pág. 154.

 

2.- Romper el agarre o ponerse las reses montunas en actitud de huida.

 

“…Aun cuando en aquella ocasión no había cuidado de acaballar al animal objeto de nuestra persecución, por hallarse herido…”

 

COVARSÍ, A.: Grandes cacerías españolas. Vol. II. Badajoz 1920. Pág. 261.

 

CUELLAR GRAGERA, A.: Estampas de caza mayor. Ed. Al-Andalus. Sevilla 1954. Pág. 84.

 

ACABALLARSE:

Acción de ponerse en alerta las reses adoptando una postura erguida y vigilante, buscando lugares enmontados donde defenderse, por haberse asustado. (Antes, sólo al oír el ruido de las carreras de los caballos) Se empleaba este término generalmente en la antigua modalidad de caza conocida como la ronda. En la actualidad y por extensión, este término se emplea para indicar que las reses están alertadas y buscan los puntos dominantes del terreno que les son más favorables para defenderse.

 

ACABESTRADO:

Se dice del caballo, yegua, vaco o buey que está acostumbrado a cazar en la modalidad de cabestrillo. Acabestreado.

 

ACANSINADO:

Cansancio que, por el mucho y continuado esfuerzo, disminuye la fortaleza.

“La bestia llevaba un andar acansinao”

 

ACBIÉRGANO:

Vulgarismo por labiérnago. Suele emplearse, además, en femenino labiérnaga. Planta que gustan ramonear las reses montunas. También se dice piadera, abiérnago.

 

ACEBUCHAL:

Terreno poblado de acebuches. Acebuchar es un vulgarismo.

 

ACEBUCHE:

Arbusto, que en ocasiones llega a hacerse un árbol de hojas lanceoladas y perennes. Su fruto es la acebuchina, una especie de aceituna pequeña, que se presenta en forma de drupa elipsoidal, poco carnosa y negra al madurar.

Tanto las hojas como sus frutos son pasto de las reses.

La acebuchina la utilizaban los serreños como cebo en las "costillas" para capturar solamente zorzales y mirlos, ya que los pajaritos pequeños no picaban este cebo.

Olea europea.

 

ACEBUCHINA:

Fruto del acebuche. Aceituna que era empleada como cebo para los zorzales y trampas en general para las aves. Vulgarmente acibuchina.

 

ACECEO:

Respiración con anhelo o codicia y de manera insistente, provocada por el exceso de actividad o cansancio. Del verbo acezar.

Exhalar o jadear.

 

“…El ruido y jaraleo quedó parado, pero escuchaba claramente el aceceo fatigoso de un animal sofocado, allí donde dejó de moverse el monte. Yo, escopeta a la cara, no quitaba ojo del sitio de mi desconfianza, y después de un rato volvió el vareteo de las jaras a descubrir mi víctima y vi que el que acezaba era un hermoso cochino. Se descubrió del todo y lo maté…”

 

COVARSÍ, A.: Grandes cacerías españolas. Vol. II. Badajoz 1920. Pág. 209.

 

ACEITE Y VINAGRE:

Clásica comida serreña, apetitosa, sana, fresca y de mucho alimento que siempre se ha elaborado con habichuelas o patatas cocidas, a las que se les echa aceite crudo, vinagre, naranjas troceadas y picaduras de cebolla o de bacalao, huevos cocidos duros y algunas ruedecillas de longaniza; todo ello, sazonado con sal.

 

ACEITUNERO:

Apelativo empleado para referirse al zorzal, dado su exagerado afán por alimentarse con estos frutos. Se suele escuchar asitunero.

 

ACELERARSE:

Ponerse nervioso y temblón por la emoción del lance, actuando de forma imprecisa y más rápida de lo que sería conveniente. Precipitarse.

 

ACEMILERO:

Conductor de acémilas, mulas o bestias de carga en general.  Es sinónimo de arriero.

 

ACENTOR:

Pajarillo migratorio parecido al gorrión. Su plumaje es de color grisáceo, pardo y moteado. Se alimenta de semillas, gusanos y pequeños invertebrados que encuentra entre la hojarasca. Se suele escuchar asentor.

Prunella modularis.

 

ACEROLO:

Árbol o arbusto espinoso que los serreños cultivaban en sus huertos por sus frutos, que son parecidos a unas pequeñas cerezas amarillas o encarnadas agridulces y carnosas con tres huesos dentro llamadas acerolas.

Crataegus azarolus.

 

ACHANTARSE:

1.- Acción mediante la que las reses se apartan del camino que llevan y después de un salto lateral, se agachan en el monte para despistar la persecución de los perros.

 

2.- Cuando se refiere a personas, suele aplicarse, especialmente a los furtivos que acostumbran a esconderse entre las matas del monte al ser perseguidos.

 

3.- Si se refiere al reclamo de perdiz, quiere decir que cobardemente se aplasta al ver entrar a la plaza al pájaro de campo con el que pelea.

 

4.- También se aplica al hecho que se da, cuando en una conversación, uno se calla algo que debía decir.

En otras ocasiones es sinónimo          de amedrentarse.

 

ACHARCARSE:

1.- Protegerse una res herida del acoso de los perros en el interior de una charca.

“Todas las reses heridas buscan el agua de un charco, arroyo o embalse donde acharcarse”

 

2.- Perder movilidad por motivos de la edad o una enfermedad.

 

ACHATARRAR:

Inutilizar un arma, haciéndole unos taladros en el cañón, para evitar que pueda disparar. Esto, se suele hacer cuando una persona quiere utilizar un arma de su propiedad, únicamente como objeto decorativo y no para cazar.

 

ACHICARSE:

1.- Se dice de los perros de la rehala cuando huyen asustados después de haberse topado con un gran jabalí o un gran venado.

 

2.- Cuando el pájaro de perdiz se agacha o se pega sobre el suelo de la jaula por miedo a algo que haya visto o al propio pájaro del campo que le contestó

También se dice alastrarse, aplastarse, acocharse, achantarse y vulgarmente "acojonarse"

 

ACHIPERRES:

Conjunto de utensilios que emplea el cazador en su tarea.

Otros nombres son: apechusques, apresto, arnés, artes, avíos, bártulos, chismes, pertrechos, trebejos, trastes, trucos…

 

ACHISPADO:

1.- Especialmente en los perros de rehala, aquellos que tienen el pelaje salpicado con pequeñas motas blancas. (chispas)

 

2.- Cuando se refiere a las personas, quiere decir borracho.

Sinónimo pintón.

“Venía achispao y quiso armar bronca”

 

ACHORIZADO:

Personas de tez oscura y curtida por el sol y el aire.

“Los serreños suelen tener el cutis achorizao”

 

ACHORRILARSE:

Huir en hilera. Hacer chorrillo. Ahilarse.

 

ACHORTALADO:

Lugar en el que transitoriamente duerme el agua a flor de tierra. Chortal, zumajo.

“No te metas con el coche por ahí que eso está achortalao y te vas a atascar

 

ACIAL:

Instrumento elaborado con un trozo de madera o dos y una cuerda que se le coloca a las bestias pillándole un pellizco en el labio o en la oreja, para que se estén quietas mientras les hacen alguna tarea como herrarlas, pelarlas o curarlas. Se oye asial. Puro.

 

ACIGUATARSE:

Abatir y cobrar una res. 

“En ese puesto me aciguaté el año pasado un buen marrano”

 

ACOCHARSE:

Ver achicarse.

 

ACOCLAR:

1.- Acción que realizan las marranas llamando para reunir a su prole y amenazando a los perros que las acosan.

 

“… Como los rondadores saben ya lo que sucede, porque han oído aclocar á las hembras, deben acudir á todo escape …”

 

COVARSÍ, A.: Narraciones de un montero.  Badajoz 1898. Pág. 159.

 

2.- Ruido amenazador de las hembras de jabalí para defender a su prole.

 

“… Los que atacan son los podencos y mastines que no se atreven con aquella amenaza terrible de cabezas y colmillos, acoclando y avanzando, haciendo un ruido infernal…”

 

COVARSÍ, A.: Entre jaras y breñales.  Badajoz 1927. Pág. 142.

 

ACODAR BOCAS:

Es ésta una antigua práctica que se empleaba para cazar conejos y que consistía en tapar las bocas de las madrigueras con cogollos de monte que se metían a presión en el interior de la boca. Se introducía el manojo todo lo que se alcanzaba con el brazo, para después zapear los alrededores y coger a mano, o a diente con perros, los conejos que intentaban meterse en sus madrigueras.

 

“Estas cacerías se hacen también sin escopeta, acodando de ante mano las bocas á donde se calcula que pueden dirigirse los conejos, en cuyo caso es infinitamente mayor la mortandad de estos, porque ademas de los muchos que matan los perros se cogen luego los demás que huyendo han quedado acodados…”

HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de Caza. Madrid. 1845. Pág. 131.

 

ACOLLARAR:

Poner collares a los perros. Acción de recoger los perros al finalizar la batida, sujetándolos por el collar. Muchos podenqueros tienen la costumbre de atar una larga cadena entre dos árboles y allí, van atando a los perros con mosquetones por el collar, según van llegando, obedeciendo al toque de llamada con la caracola.

 

ACOLLERAR:

Formar colleras de perros poniéndoles unos mosquetones que unen sus collares de dos en dos.

 

“…teníamos que rondar con el viento en el cogote, de terminamos dejar de cazar a las dos de la mañana, acollerar los perros, buscar un camino que conocíamos y nos dirigimos a dormir a la casa…”

COVARSÍ, A.: Grandes cacerías españolas. Vol. II. Badajoz 1920. Pág. 232.

 

Antes, soltar los perros era quitar los mosquetones que unían los collares formando colleras; ahora es abrir los portones. Antiguamente los perros solían seguir, en sus desplazamientos por el monte, al podenquero montado sobre su caballo, pero acollerados con una sogueta que podían roer y liberarse, si es que se perdían o se enganchaban en una mata del monte.

Suele utilizarse impropiamente por acollarar, dado el parecido entre ambas palabras.

 

ACOMPAÑAR:

1.- Tener una res apuntada y seguirla en su desplazamiento. Correr la mano.

 

2.- Cuando se emplea en la forma de su participio, “acompañado” quiere decir bien proporcionado y de agradable presencia.

“Un venao acompañao, es aquél que tiene una presencia proporcionada y que denota calidad”

 

ACOQUINAR:

Sinónimo de abatir.

 

ACORCHARSE:

Se dice cuando una res herida mortalmente, permanece en pie sin derrumbarse.

Amorcillarse.

 

ACORDEÓN:

Ver hacer el acordeón.

 

ACOTADO:

Antigua denominación de los terrenos cinegéticos. Vedado.

Ley 1/1970, de 4 de abril, de caza actualizado al 23/12/2009.

 

ACUCHILLAR:

Se dice así cuando el halcón da una cuchillada a la pieza en vuelo sin trabarla o agarrarla. Dar una cuchillada.

 

ACULADERO:

Rincón en el interior de la madriguera donde los conejos se aculan para defenderse del ataque del hurón o de otros enemigos.

 

“… El conejo ó conejos, que huyendo del hurón se corren hasta los extremos de los caños de la boca, llamados aculaderos, mueren en ellos y se hace preciso cavar también para sacar no solo los muertos por el hurón, sino los otros vivos que suele haber detrás de ellos…”

 

HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de caza. Madrid 1845. Pág. 134.

 

ACULARSE:

Acción que realiza el jabalí para defenderse, protegiéndose los cuartos traseros entre un hueco de las piedras o del terreno y dando sólo la cara a los perros o a quien le acose por el frente.

Esta acción es muy temida por los podenqueros, ya que suele causar los mayores daños en la rehala. A veces, también se aculan los venados al estar heridos de los cuartos traseros o sentirse muy cansados.

 

ADARME:

Antigua unidad de peso que tenía 1,79 gr. o 3 tomines. Era una antigua unidad de peso empleada para calcular la cantidad de pólvora y munición con la que se cargaban los arcabuces para cazar.

 

“…siendo así, que es el largo que basta para quemar perfectamente la pólvora, con que se consigue su bastante alcanzar. Y de haber de ser de cabida de once á doce adarmes de munición, lo fundo en que es un tan buen medio…” 

 

TAMARIZ de ESCALERA, F.: Tratado de la caza del vuelo.  Madrid 1654. Capít. II. Pág. 16.

 

ADEHALA:

Donación en especie exigible y que, por tanto, su donativo no depende de la voluntad del donante. Se pretendió adjudicar este nombre a la propina que antes recibían los perreros. Lo que se añade de gaje al sueldo. Propina.

 

ADELANTAR EL TIRO:

Se hace a las piezas de caza en movimiento, tirándole por delante del punto donde se quiere hacer blanco para que ambos (pieza y proyectil) coincidan en el momento del impacto.

También se dice correr la mano.

 

ADELFAR:

Terreno poblado de adelfas. También es correcto decir adelfal.

 

ADOBAR:

1.- Preparar un comedero con maíz impregnado en alguna sustancia muy olorosa como el anís para empicar a los animales y hacerles una espera. Algunas veces, para atraer a los jabalíes machos, lo hacían con la cama de serrín o paja retirada a una marrana doméstica en celo.

 

2.- Operación, afortunadamente ya en desuso, que consistía en introducir veneno en el interior de un huevo, trozo de morcilla, chorizo o pedazos de despojos de cualquier animal muerto, para después esparcirlo en el monte, al objeto de eliminar alimañas. Aliñar.

 

ADOBILLO:

Caldo con aliños en el que sazonan las carnes y otros alimentos como las aceitunas o "las papas en adobillo”

 

AFEITADO:

En cetrería es el adiestramiento de un ave rapaz. Se dice que un pájaro está afeitado cuando está adiestrado por completo.

 

AFICIÓN:

Tendencia, inclinación o atracción natural hacia una actividad que te gusta y te atrae.

 

“… no es más que el ansia ardiente, perpetua, inextinguible de cazar, llamada en términos venatorios, afición. He aquí la primera cualidad en todo perro bueno indispensable: á aquel que no la tenga en alto grado desarrollada, así sea en la demás sobresaliente, destinarlo puede su amo á cualquier otra función menos ruda que cazar; á objeto decorativo…”

 

ANÓNIMO.: Diálogo de Venatoria entre un cazador filósofo y un filósofo cazador. Ed. El Conde de Santiago. 1881. Pág. 55. ISBN: 8485944364.

 

AFIJO:

Título o nombre con el que se identifica exclusivamente a un criador de perros de pura raza y que es reconocido por el organismo competente.

También apellido cinófilo.

 

AFORAR:

1.- Calcular el peso de una res.

 

2.- También se utiliza como sinónimo de rastrear.

 

AGABARSE:

Ver amatongarse.

 

AGACHADIZA CHICA:

Es muy parecida a la agachadiza común pero su tamaño en mucho menor. Todas las agachadizas se parecen a la chocha perdiz en el pico largo y en el plumaje, pero son más estilizadas.

Lymncryptes minima.

HUERTA Y RAMÍREZ, F. y otros: “Enciclopedia de la caza” Ed. Vergara. Barcelona 1967. Pág. 252.

 

AGACHADIZA COMÚN:

Ave zancuda que recibe este nombre por su costumbre de agacharse y esconderse, es una especie acuática de caza menor. Es una especie cinegética. Otros nombres son rayuelo, becacina o impropiamente sorda.

Gallinago gallinago.

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

AGACHADIZA REAL:

Es un animal intermedio entre la agachadiza común y la agachadiza chica. La agachadiza real tiene un vuelo rectilíneo, breve y muy resistente, camina bastante. Habita cerca de las zonas de humedales.

Gallinago media.

HUERTA Y RAMÍREZ, F. y otros: “Enciclopedia de la caza” Ed. Vergara. Barcelona 1967. Pág. 253.

 

AGALLA:

1.- Excrecencia en forma de bola que les sale a los quejigos como consecuencia de la picadura de un mosquito.

 

2.- Impropiamente quejigo por el motivo antes mencionado.

 

AGARBADO:

Escondido entre las matas. Trasconejado. Agazapado.

 

“… cada uno suelta su perro para que echen los conejos que se quedan agarbados en las matas...”

 

HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de caza. Madrid 1845. Pág. 133.

 

AGARRE:

Acción mediante la cual, los perros de la rehala sujetan a una res de montería mordiéndola e impidiéndole la huida.

Cuando se produce un agarre y el perrero está alejado de este lugar, corresponde al montero que se encuentre más próximo acudir a auxiliar a los perros y rematar, siempre a cuchillo, para proteger la integridad física de los perros y evitar, además, que éstos se resabien asustados por el estruendo cercano de la detonación.

“El que no sea capaz de entrar a rematar en los agarres, que se quede en casa y no montee.”

 

AGONÍA:

Persona, cuya desmedida ambición y egoísmo, le llevan a no respetar las más elementales normas de convivencia y seguridad en la caza.

 

AGRACEJO:

Arbusto con espinas que tiene flores amarillas y sus frutos son unas bolitas rojas, que los serreños no querían junto a sus cultivos, porque decían que se les "arroyaban" y la verdad, es que, durante una parte de su vida, estos arbustos crían un hongo que se les transmite a los cultivos de cereal y les produce una enfermedad que se llama roya.

Arlo.

Philyrea latifolia, ph. Media.

 

AGUA SOPIE VA:

Antiguamente, voces o gritos de los atalayas avisando a los demás monteros el camino que llevaba la res al huir.

 

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 223.

 

AGUA’RRIBA VA:

Voces o gritos de los atalayas de antaño avisando a los demás monteros el camino que llevaba la res en su huida.

 

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 223.

 

AGUAERO:

Aguadero. Fuente, manantial o venero en el que las reses y otros animales salvajes acuden a beber.

Arabisque.

 

AGUANTAR:

1.- Término con el que el gran maestro de cazadores, conde de Yebes, señala el intervalo de tiempo entre que se descubre a la pieza y después se le deja cumplir para finalmente dispararle.

 

“…El final de la fase de “aguantar” consiste en llegar a “dejar cumplir”, esto es, aguantar hasta que llega el animal al punto exacto y culminante en que le debes tirar… En esto de aguantar, ni conviene hacerlo con exceso ni, desde luego, precipitarse… el instante favorable del disparo es uno y brevísimo… una fracción antes o después ya está fuera de tiro… algo parecido sucede con las reses en montería…”

 

CONDE DE YEBES. “Veinte años de caza mayor” Ed. Al Andalus. Sevilla. Pág. 176. ISBN: 84-95375-06-0.

 

También “dejarla cumplir”

 

2.- Momento en el que los perros acosan a una res, ésta los aguanta antes de emprender la huida. Sujetar.

 

AGUARDO:

El aguardo es un acecho de una o varias personas cazadoras en puntos concretos, sin poder moverse de los mismos, sin ayuda de perros, podrá ser nocturno y diurno:

- Nocturno: Modalidad organizada exclusivamente para jabalíes donde una persona cazadora espera al jabalí desde un puesto fijo, y que se practica fuera del horario establecido en el artículo 55.1.g) de la Ley 8/2003, de 28 de octubre y, en la acción de caza y en el momento del disparo, podrá portarse y utilizarse una linterna, por motivos de seguridad.

- Diurno: Acecho de una o varias personas cazadoras que esperan apostados en puntos concretos a que las piezas de caza acudan espontáneamente. Espera.

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

AGUARIJA:

Mancha de sangre que dejan las reses que han sido heridas en la barriga o empanzadas. Aguasangre.

 

“Este jabalí está empanzado por cuanto hemos visto pero mi compañero, que era inteligente, me hizo observar que la sangre encontrada tan roja no procedía de la panza que es siempre como aguarija entre sangre y agua.”

 

COVARSÍ, A.: Entre jaras y breñales.  Badajoz 1927. Pág. 262.

 

AGUARZAL:

Zona de terreno encharcado y atascadizo. Zumajo. Lapachar. Blandizar.

“… y sy el agua paresçe por encima llamase aguarçal o lapachar, aunque este postrer nombre se requiere en prado muy mojado…”

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 196.

 

AGUIJAR:

1.- Aguijonear, pinchar, avivar…

2.- Eufemísticamente pinchar con el cuchillo para rematar a una res herida.

“…y en la sarta del espinazo: en derribándola, ha de aguijar el ballestero corriendo, porque muchas vezes les da en las paletas altas de la espalda, y la derriba; y por poca diligencia se levanta y se va…”

MATEOS , J.: Origen y Dignidad de la caza. Madrid. 1634. Capít. XLII.

 

ÁGUILA BARBUDA:

Quebrantahuesos. Trencaosos. Lavanco. Quebrantón.

Gypaetus barbatus.

 

ÁGUILA:

1.- Se dice de la persona avispada astuta, ágil y que se mueve con mucha facilidad en el monte. También se emplea lince.

 

2.- Ave rapaz de grandes dimensiones, que los serreños cazaban con búhos como reclamo.

Las águilas se caracterizan por tener el pico fuerte, terminando el superior en una especie de “diente” redondeado y el correspondiente inferior no tiene la muesca que posee el de los halcones. La cabeza de las águilas es de forma más bien plana y los tarsos de sus patas están emplumados hasta los dedos.

Pertenecen a la familia de las águilas:

Águila real: Aquila chrysaëtus.

Águila imperial: Aquila heliaca.

Águila calzada: Hieraëtus pennatus.

Águila perdicera: Hieraëtus fasciatus.

 

AGUILANDO:

Arcaísmo de aguinaldo.

 

AGUILEO:

Sonido que emite el reclamo de perdiz como señal de alerta porque algo de intimida como es la presencia de las águilas.

 

AGUILÓN:

Peña que tiene una forma parecida al pico del águila.

 

“…Picayo en que “no responde lo alto al ìe de lo baxo” … Ay otra forma de peña, que terna gran pie de alto e descarnado de tierra… devese llamar aguilón, a semejança del rostro del aguila…”

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 193.

 

AGUILUCHO:

1.- Cría del águila.

 

2.- Variedades de águilas menores.

 

3.- Son otra variedad de rapaces, que se diferencian de las águilas, a parte del menor tamaño de éstos, porque tienen el pico más corto y muy curvado. Pero principalmente en que los aguiluchos tienen sus tarsos largos, finos y desnudos, a diferencia de las águilas, que los tienen gruesos y cubiertos de plumas.  Sus alas y cola también son largas. Entre ellos están:

Aguilucho lagunero: Circus aeruginosus.

Aguilucho cenizo: Circus pygargus.

Aguilucho pálido: Circus cyaneus.

Aguilucho papialbo: Circus macrourus.

 

AGUJAS:

1.- Ver "volaeras”

 

2.- También son los punzones de las armas de fuego que chocan con el mixto o fulminante, en este sentido es sinónimo de percutor.

 

3.- Aves zancudas que se caracterizan por tener el pico ligeramente curvado hacia arriba y que viven en los humedales.

Aguja colipinta: Limosa lapponica.

Aguja colinegra: Limosa limosa.

 

AGUJERO:

1.- Dícese del puesto que se coloca en la montería a última hora, pero antes de comenzar la batida. Y también designa al lugar en donde se sitúa a ese montero con el que no se había contado previamente. También se emplea hueco.

 

2.- Hoyo excavado en el suelo y en donde solían esconderse los cazadores de acuáticas en la zona de las marismas del Guadalquivir. Almorrón.

 

AGUZADERAS:

1.- Marcas que deja el jabalí en los árboles, a los que les ha dado fuertes colmilladas. Se cree que para afilarse los colmillos.

 

2.- Piedra con la que los serreños llegan a sacar filo a sus navajas y cuchillos.

 

AGUZAR:

1.- Cuando se refiere al perro de rehala, quiere decir que pone las orejas tiesas en señal de atención para confirmar un sonido que no ha escuchado con claridad.

 

2.- Afilarse las navajas el jabalí.

 

AHEMBRADO:

Se llama así a ciertos reclamos machos de perdiz cuyo tono de voz recuerda al de la hembra, según algunos, suelen ser muy efectivos atrayendo exitosamente a los del campo. Teoría que es fuertemente rebatida por otros aficionados. También aflautado o afeminado.

 

“… son muchos los pareceres de los aficionados en dicho punto, defendiendo unos la bondad que suponen en los pájaros tartamudos, otros en los de voz ahembrada, y otros en los que la tienen buena…”

 

UNA SOCIEDAD DE CAZADORES. El arte de cazar la perdiz. Ed. Fco. Álvarez y Cía. Sevilla 1855. Pág. 42.

 

AHILADO:

Se dice de aquel animal de caza o doméstico, que se encuentra muy delgado.

También vareón.

“Ese venao está muy ahilao y puede que esté enfermo”

 

AHILAR:

Hacer coincidir una res con la línea de puntería.

Apuntar.

 

AHILARSE:

1.- Desaparecer una res o varias por una veredita estrecha formando una hilera.

 

2.- Rehacerse en la normalidad de la carrera, después de algún tropiezo.

También achorrilarse.

 

AHOJAR: 

Comer las reses las hojas y los tallos tiernos que acaban de salir.

A los cervunos les gusta comer las hojas recién brotadas en los terrenos que habían ardido en fechas anteriores.

 

AHORQUILLADA:

En forma de horquilla. Es la forma característica y distintiva de la cola de los milanos.

 

“…El color de su pluma (el milano) es rojizo, menos la cabeza, que es blanquecina; los pies y el iris de los ojos, amarillos; el pico, corto, corvo, delgado y de color córneo, excepto la punta, que es negruzca; tiene piernas delgadas, cubiertas de pluma por la parte superior y desnudas por la inferior; las uñas, negras y corvas y la cola ahorquillada. Su vista es tan perspicaz como elevado y rápido su vuelo…”

 

SOCIEDAD DE CAZADORES. Tesoro de la Cacería. Ed. Giner. Madrid 1982. Pág. 250. ISBN: 84-7273-1154.

 

AHUCHEAR:

Jalear. Huchear. Animar a los perros dándoles voces. ¡Hale machoooo! Ojear una mancha.

 

AHUCHEO:

1.- Mancha o terreno que se montea o ahuchea.

 

2.- Acción y efecto de ahuchear (jalear, ojear)

 

AHUJADO:

Herido de un tiro de agujas.

 

“… que lo eché a rodar y sin darme cuenta de que pudiera estar herido de aguja o ahujado como decimos los monteros, me fui a él cuchillo en mano para rematarlo, y en poco estuvo, si no me remata él a mi…”

COVARSÍ, A.: Entre jaras y breñales.  Badajoz 1927. Pág. 174.

 

AHUMADA:

 

Antigua técnica, empleada en las monterías del medievo, para comunicarse en el monte con humo en los días que hacía mucho viento y no era posible hacerlo bien con la clásica bocina o el pito de montería. Afumadas.

 

“… De las diferencias que hay en el tocar de la vozina y del pito, y en las afumadas. Porque en la caça del monte, andan los monteros muy apartados, los unos de los otros, y fuera cosa trabajosa, y ahun algunas veces imposible darse aviso de lo que pasa los unos a los otros con la voz, inventaron los antiguos el darse señas, y aviso con la vozina, y porque algunas veces, es menester andar callando para no aventar la caça quando esta cerca… Inventaron también el tocar del pito, y no solamente inventaron de darse sería y aviso los unos a los otros con la vozina y el pito, pero ahun con ahumadas quando haze grande viento, que no se puede oyr la la vozina… o si la distancia fuere tanta que no se pudiesse oyr la vozina…”

VALLÉS MOSSÉN, J.: Libro de la acetrería y montería. S. XVI. Libro Quinto. Capit. VI.

 

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 215, 217 y 260.

 

AHUMARSE:

1.- Se dice así del montero que ha tirado muchas veces en una misma montería. Este término tenía su razón de ser, cuando antaño, la pólvora echaba mucho humo al quemarse en el momento del disparo.

 

2.- Emborracharse. Ajumarse. Achisparse.

 

AHUÑAR:

Clavar las reses las pezuñas en la tierra.

 

“…En ello he observado, las arrancadas profundísimas de las pezuñas ahuñando y profundizando en la tierra blanda al empujar con el cuerpo en la lucha, y además, los surcos hechos en la tierra o arena con las astas al arremeterse con las luchadoras o garcetas…”

 

COVARSÍ, A.: Entre jaras y breñales.  Badajoz 1927. Pág. 107.

 

AHUYENTO:

Modalidad de caza que se practica cazando con escopeta algunas aves, como zorzales o mirlos, ahuyentándolas de donde se encuentran habitualmente.

 

“… Se practica también el “ahuyento” en los bosquecillos, en los olivares, y a lo largo de los barrancos, ricos en densas matas y en zarzales, lográndose siempre un tiro difícil e imprevisto, dado el vuelo veloz, imprevisible y cambiante, típico del receloso mirlo”.

 

HUERTA Y RAMÍREZ, F. y otros: “Enciclopedia de la caza” Ed. Vergara. Barcelona 1967. Pág. 201.

 

AIRE EN FIRME:

Viento que corre siempre en la misma dirección sin revocar. Aire franco.

 

“… Para ello basta apostarse en punto donde sea su paso forzoso, y oculto con el aire en firme, de cara, sobre todo, esperar un poco antes de venir el día hasta la salida del sol…”

COVARSÍ, A.: Trozos Venatorios y Prácticas Cinegéticas. Badajoz 1911. Pág. 204.

 

“… como teníamos el aire firme y bien, los estuve observando un rato, y, por fin, escogí uno que negreaba más y se lo enseñé. Doblé mi chaqueta sobre una piedra, para que se apoyara al tirar y el hombre enfiló con él…”

 

GONZALEZ-RIPOLL, J. L.: Narraciones de caza mayor en Cazorla. León. 1978. Pág. 201. ISBN-84-241-9952-9.

 

AIRE FRANCO:

Aire que corre siempre en la misma dirección sin revocar. Aire en firme.

 

“… hay que buscar bien el aire franco que, en barrancos tan profundos siempre, por regla general, corre para arriba o para abajo…”

 

COVARSÍ, A.: Trozos Venatorios y Prácticas Cinegéticas. Badajoz 1911. Pág. 201.

 

AIRE:

Los olores viajan por el aire y lo mismo lo detectan las reses que los perros por el olfato. Este término también se emplea, unas veces, como sinónimo de viento, entonces se dice "aire solano" que es el que corre desde la dirección de donde sale el sol; "aire del norte", "aire gallego" el que viene del noroeste, "ábrego" el que corre del sudoeste... y, otras veces, como sinónimo de olfato.

 

AIREAR:

Correr el viento desde            donde nos encontramos hacia el lugar por donde vienen las piezas de caza, posibilitándoles que perciban nuestros olores antes de que alcancen nuestra postura.

Es imprescindible considerar este hecho en las modalidades de la espera y del rececho.

 

AIVÁ:

Arcaísmo que se empleaba para designar el hallazgo de un rastro seguro e inminente al levantamiento de la pieza de su encame.

Tal vez sea una forma apocopada de la voz que darían los perreros y ojeadores indicando que "ahí va la pieza". En el Libro de la Montería de Alfonso onceno, ya aparece escrito así: "ayva”

“Se oyó un aiva y el marrano me sorprendió”

 

AJEAR:

Sonido de alarma que emiten las perdices al sentirse amenazadas por la presencia cercana de algún depredador o por haberse asustado de algo extraño y cercano a donde estén ellas.

 

AJEÑA:

1.- Planta que tiene una hoja parecida al arrayán, es el aligustre, una planta de flores pequeñas y como frutos tiene unas bayas negras y redondas del tamaño del guisante. Alheña.

Ligustrum vulgare L. 

Estas hojas se dejaban secar y se reducían a polvo, empleándolas como tinte para el cabello.

 

2.- Le llaman así a una enfermedad que tiene el trigo cuando se le cubre el tallo de un polvillo de color marrón-rojizo y que popularmente se creía que las reses que comían en esos trigales, se les teñía el pelo de ese color. Roya o tizón.

 

AJILIMOJILI:

Guiso frío o salsa vinagreta elaborada con un denso majado a base de, aceite, vinagre, sal, ajo, tomate, pepino... que los serreños comían con grandes sopas de pan pinchadas en la punta de su navaja. Eran comidas muy refrescantes y de gran condimento para el verano.

 

AJO BLANCO:

Especie de gazpacho hecho con ajo, harina de habas, sal y aceite de oliva, majado y con abundante "zumo de muñeca" (muy bien batido con la machacadera), a lo que se le añade bastante agua para aclararlo y trozos de pan cortado a pellizcos; se termina la presentación sirviéndolo en un dornillo de madera o de corcho y poniéndole encima unas rodajas de huevo duro.

 

AJO CUCÓN:

Comida típica de los serreños elaborada a partir de un sofrito al que le añaden bacalao picado, espinacas cocidas, ajos fritos en rodajas, trozos de tasajos y se le echa bastante agua, que luego se irá espesando con harina hasta formar una salsa densa. Con las sobras hacían unas sabrosas croquetas. Como verdura solían utilizar también las exquisitas collejas o incluso otra verdura denominada fieras o berrazas.

 

AJUARINA:

Guiso típico de Jaén elaborado con bacalao y patatas, al que, en algunas ocasiones, los serreños le añadían níscalos o chorizo; todo ello, mezclado con una salsa densa. Ajoharina.

 

AJUMARSE:

1.- Ahumarse. Emborracharse. Achisparse.

 

2.- También es pegar muchos tiros en un puesto. (Impregnarse del humo de los tiros)

 

AJUSTADO:

Se dice del puesto que, aunque tiene un tiradero muy corto y pequeño, suele ser frecuentemente tomado por las reses.

 

AJUSTE:

Se emplea como sinónimo de paso o puesto.

 

AL CRUCE: 

Forma de cazar las rehalas, cuando sendos grupos salen de dos puntos opuestos de la mancha y se cruzan, terminando los unos donde empezaron los otros.

 

AL ENCAMO:

Suerte o técnica de caza mayor empleada para cazar a las reses que vienen de vuelta, esperándolas en el camino por donde han de pasar para dirigirse a sus encames.

 

“… Capítulo XV que trata como se a de entrar a tirar un venado al encamo para matarle…”

 

PEDRAZA GAITÁN, P.: Libro de la Montería, Manuscrito del S. XVII-XVIII, Capt. XV.

 

AL ENCUENTRO:

Forma de montear, en la que dos grupos de rehalas baten la mancha, saliendo de dos puntos diametralmente opuestos para encontrarse o hacer tope en un lugar intermedio, y desde donde se vuelven por sus propios pasos. Ver al tope.

 

AL REPARO:

Suerte o técnica de caza mayor utilizada para cazar en el monte y en la que se busca la caza en sus querencias, muy despacio, llevando siempre el aire de cara, andando en secreto para descubrirla encamada y dispararle al levantarse. También se dice al resalto.

 

“… Capítulo XIII que trata de como se montea al reparo…”

 

PEDRAZA GAITÁN, P.: Libro de la Montería, Manuscrito del S. XVII-XVIII, Capt. XIII.

 

AL RESALTO:

Cuando de mata la caza siguiéndola sigilosamente por su rastro. Ver al reparo.

 

AL SALTO:

La persona cazadora, acompañado de perros o en solitario, recorre el terreno en busca de piezas de caza para abatirlas.

 

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

En esta forma de cazar, a las piezas se les busca y se les levanta de sus propios encames, aprovechando el factor sorpresa para cazarlas. Guerra galana.

 

AL TOPE:

Se denomina así, a la acción en montería, mediante la que dos grupos de rehalas baten el monte, saliendo de lugares opuestos hasta encontrarse a medio camino unas con otras. Momento, en el que dan por terminado el ojeo o, más frecuentemente, vuelven por sus pasos al punto original de sus respectivas sueltas.

También al encuentro.

 

ALADRE:

Ladra de perros en la corrida de una res.

Ver dicha.

 

ALAMBRAO:

1.- Alambrado. Se llama así al perro de montería que lleva puesta una cencerrilla.

"Como el perro es verdino y no está alambrao, lo confundí con un lobo”

 

2.- Cañón de escopeta que se fundía con alambre mezclando al acero.

 

3.- Curiosa practica de supervivencia. Ver también "pollo alambrao”

 

ALAMBREAR:

Defecto del reclamo de perdiz, que consiste en         rozar insistentemente los alambres de la jaula, como queriendo sacar la cabeza entre ellos.

 

ALAMEDA:

Terreno poblado de álamos o chopos blancos.

 

ALANCEO:

Antigua modalidad de caza mayor, en la cual se perseguían a las piezas de caza con caballos y se les daba caza utilizando unas lanzas.

Se practicaba en varios puntos de nuestra geografía, pero llegó a ser muy famoso el alanceo de jabalíes en la zona del coto de Doñana, dado que la forma del terreno y la abundancia de caza lo permitía. Quizás tuviera su origen en el alanceo de los toros que ya se practicaba en el s. XVI.

 

“… aspecto aristocrático de la caza resulta significativo el título del libro Origen y dignidad de la caza, escrito por Juan Mateos en 1550 (Cardelús, 1982:150) donde se citan los alanceos de jabalí en Doñana a cargo de los señores. Actualmente esta modalidad la practican una vez al año los vecinos de Hinojos en su marisma.”

ACOSTA NARANJO, R.:” Pan de marisma” SEVILLA 2004. I.S.S.N.: 1138-8153 Pág. 26.

 

ALANO:

Perro de presa, de morfología fuerte y corpulenta, frente ancha, cabeza relativamente grande, hocico romo, con potente y firme mordida, pecho ancho, pelo suave y corto, generalmente de color canela o verdino, muy afamado en la rehala española como perro de agarre o apresamiento de las reses de montería para inmovilizarlas. Por su fiereza y valentía es capaz de enfrentarse a los jabalíes, por lo que en la rehala se le denomina perro de presa o defensa.

Su origen se remonta a varios siglos atrás. Se empleó en el norte para el manejo del ganado vacuno. En la zona de Extremadura se utilizó mucho para practicar la ronda.

A mediados del s. XX llegó a estar casi extinguido, aunque poco a poco se ha conseguido ir restaurando y recuperando la raza.

Se considera que su origen se debe al producto del cruce de lebrel y dogo.

Mordedor de toros.

 

ALAR:

1.- Trampa elaborada con cerdas, crines o en la actualidad con finos sedales.

 

2.- Trampa empleada especialmente para las aves y que consiste en obligar a las mismas a tenerse que desplazar por unas “puertas” o portil construidas artificialmente en un seto o barrera de monte, por donde se les permite únicamente la salida y en cuyo lugar se sitúa un lazo o cualquier trampa similar.

Medios de captura prohibidos por la actual legislación de caza, que eran unas perchas elaboradas con cerdas y se empleaban para cazar perdices.

 

Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres BOJA 218, de 12/11/2003. BOE 288, de 02/12/2003.

 

“…Si fuere en tierra llana se hará de cuatro alares en cruz, teniendo en medio de ellos la mata do el perdigón ha de estar puesto, y en cada alar paradas ocho perchas por lo menos; y si llevare cantidad de ellas, podrá parar todas las que quisiere y será muy acertado, porque cuantas más parare será mejor aunque tarde más en hacer la paranza, especialmente que en tiempos de bandas, aunque el cazador pueda hacer tres y cuatro paranzas al día, las más importantes son dos, una por la mañana y otra á la tarde, porque á estas horas las perdices vienen mejor y tienen más voluntad de cantar porque en este tiempo tienen muy poco amor y gana de venir al manso…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Sociedad de Bibliófilos Españoles. Madrid 1890. Pág. 376.

 

ALASTRADO:

1.- Postura que adoptan los animales al echar las orejas hacia atrás.

 

2.- Ponerse un animal pegado a tierra para no ser descubierto.

Aplastado. Alebrado. Agazapado. Agarbado. Amatongado. Acobardado.

 

“El javali,  que cuando està solo, la primera salida que haze huyendo de ellos, es pico a viento, para que por el le sigan sin ratrearle, con lo cual los engaña; porque en la primera mata se queda alastrado, y como van tan recios, porque le han venteado, creyendo lo llevan delante, no reparan, y con cien pasos que se alexen del, se hallan desatinados, y en viendo que han pasado, revuelve atrás echándose el viento encima; con lo qual los perros quedan perdidos, y rabo a viento, para que no le puedan seguir sino es por el rastro, y esto les ha de costar mucho trabajo, particularmente en monte espeso, y baxo, y como el no tiene cosa que le embarace, en el tiempo que se detienen en buscar su rastro, ya se ha escapado…”

MARTÍNEZ DE ESPINAR, A.:  Arte de Ballestería y Montería. 1644. Libro Segundo. Capt. XXI. Fol. 136.

 

ALASTRAR:

Acción que realizan los animales al echar las orejas hacia atrás, al tiempo que se agachan, pegándose al suelo, en señal de miedo o extrañeza. Cuando lo hacen en gesto amenazador se llama amusgar.

También achicarse. Alebrar. Agazapar. Agarbar. Amatongar. Aplastar. Acobardar.

 

ALBANEGRAS:

Se llamaban así, a unas redes en forma de embudo que se colocaban en veredas, sostenidas por estacas, de modo que quedasen bien abiertas las bocas y la parte inferior bien apegada al suelo. Después se soltaban perros que cazarían el terreno hacia los lugares donde se habían situado las albanegras.

Eran redes, que extendidas y sujetas con unas estaquillas en las veredas de liebres y conejos, servían para cazarlos.

También mangas.

 

“… últimamente, se cazan con perros podencos y unas redes llamadas albanegras ó mangas por tener esta figura; lo que se hace colocando dichas redes en las veredas, sostenidas con dos palos y en disposición que quede bien abierta la boca y la parte inferior extendida sobre el suelo…”

HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de caza. Madrid 1845. Pág. 139.

También albanega.

"Manga cónica, hecha de red y cerrada por el extremo más angosto, de que se usa para cazar conejos u otros animales cuando salen de la madriguera."

 Diccionario Histórico de la Lengua Española.

“Hay otra red que se llama albanega, de hilo bramante delgado: es de vara y media de largo…, y sirve para cazar liebres y conejos”

MARTÍNEZ DE ESPINAR, A.: "Arte de Ballestería", lib. 1, cap. 20, ed.  1644, f.55.

 

 

ALBAR:

Dícese de una variedad en la mayoría de las especies cinegéticas, que es la quinta parte mayor de tamaño que los arochos (la otra variedad) Los albares son de color más claros y también se les dice campiñegos o albareños.

 

ALBARCA:

Calzado que antaño era empleado por los serreños, y que se hacía con unas tiras de cuero o cuerdas y la suela se recortaba de la goma de la cubierta de una rueda de coche o camión. Abarca. Calzaera.

 

ALBARDA:

Aparejo formado por dos piezas como estrechas almohadas rellenas de heno o pajón, que se pone sobre los lomos de las caballerías para que éstas no se lastimen con la carga. Aceruelo.

Antes, los arrieros usaban también sus aparejos y albardas para descansar, colocándolos junto al fuego de las cocinas cortijeras y, recostados sobre ellos, dormían la noche de antes de la montería.

Era costumbre también, utilizar la albarda durante la ceremonia del noviazgo montero como si fuera el libro de las leyes.

 

ALBAREÑO:

1.- Albar. Una clase entre las piezas de caza. Se estima que son, aproximadamente, una quinta parte mayores en tamaño que los arochos. Aunque el tamaño del albareño sea mayor, las defensas, en el caso del jabalí suelen ser, en proporción, más pequeñas.

“Era un venado albareño de diez y seis puntas.”

 

ALCALÁ VENCESLADA: Vocabulario Andaluz. 1933.

 

2.- Relativo a la tierra albar o tierra de campiña.

 

ALBASOL:

Se llama así al puesto de perdiz que se hace por la mañana al salir el sol. También puesto de alba, de revolá…

 

ALBÉITAR:

Término antiguo empleado para nombrar al veterinario.

 

ALBINAS:

Se llama así a algunas zonas de las marismas del Guadalquivir.

 

“…pateros de Los Palacios de haber cazado en la laguna de La Janda y de los de Lebrija en la de Medina. En las albinas y hondones se cazaba poco. Algún patero de Puebla tenía tendencia a cazar en los puntos de la marisma…”

 

ACOSTA NARANJO, R.:” Pan de marisma” SEVILLA 2004. I.S.S.N.: 1138-8153 Pág. 77.

 

ALBITANAS:

Redes que llevan a ambos laterales los trasmallos y que tienen los agujeros más anchos que la del centro.

 

ALBOROQUE:

Celebración festiva de cualquier acontecimiento cinegético. Más propiamente referido a las monterías o expediciones de caza del siglo pasado en las zonas de Sierra Morena.

 

ALBULAGA:

Aulaga.

 

ALCABALA DE CAZA:

Antiguo impuesto con el que se gravaba la venta de piezas de caza en determinados lugares.

 

“Por ejemplo, Pedro de Aguilar y Cristóbal de Villarreal tenían, en 1490, arrendada la renta de alcabala de caza y leña de la ciudad de Córdoba por 140.000 maravedíes según reza en el AHPC. 

Para poder hacer efectivo este impuesto, en Córdoba, perdices, conejos y palomas se debían vender en la plaza de la Corredera y no en las casas de los cazadores ni en otra parte. Hacerlo así favorecía al pueblo y a las gentes de fuera, que encontraban las piezas de caza en un solo lugar”

Según consta en el fol. 26v.  del Libro I de Ordenanzas.

 

ALCADAFE:

Especie de plato hondo, pero de mayor tamaño, de barro y vidriado por dentro que se utilizaba en los cortijos y en las bodegas como el lebrillo.

 

ALCAFIA:

Vulgarismo de acacia.

 

ALCAHAZ:

Cajón o baúl debidamente preparado para el transporte de las aves de cetrería en el que no puedan lesionarse durante el viaje.

 

ALCAHUETE:

Podenco que, en la época de los reyes católicos, era entrenado en las marismas de Guadalquivir para latir sólo a los jabalíes y poder cazarlos en una modalidad de caza denominada montería del currucuneo. Alcagüete.

 

“a fuerza de constancia pudo adquirir un alcahuete para satisfacer su apetito de echar una montería al currucuneo, método muy practicado en el coto de Oñana por los cazadores corsarios para coger a hurtadillas los cochinos javatos cuya vente en Sevilla les producía buena ganancia.

Es el currucuneo una montería que debe hacerse en noches de luna, y mediante unos podencos llamados alcahuetes, adiestrados a tal modo que laten cuando encuentran un javalí, pasando en silencio sobre las demás piezas: a la señal del alcahuete sueltan los cazadores dos o más alanos que se precipitan sobre la fiera haciendo presa en las orejas y otras partes la sujetan y humillan dando lugar a que se acerquen los monteros, quienes cogiéndola por los cuartos traseros la levantan impidiéndole dañar, mientras uno le clava el cuchillo de monte”

 

BELMONTE Y CLEMENTE, F.: Carta en que se describen unas cacerías memorables… del Lomo del Grullo. Sevilla.1888. Pág. 12.

 

A este alcahuete del currucuneo le llaman maestro.

 

 HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de Caza. Madrid .1845. Pág.  160.

ALCÁNDARA:

1.- Percha donde antaño se colocaban las aves de cetrería sujetas por las pihuelas.

VALLES MOSÉN, J.: “Libro de Acetrería y Montería”. Manuscrito de 1556. 

 

2.- Rama de un árbol que acostumbran a utilizar de dormitorio muy frecuentemente las águilas. Esta querencia era aprovechada para cazarlas bien de noche desde abajo con una ballesta o colocándoles un lazo en la rama referida en la que quedaban presas.

 

“… Ay otra especie de Aguilas mas pequeñas de cuerpo que las reales; son del tamaño de un gerifalte, llamamoslos Meliones… El modo como se matan estas aves, es con el buey de cabestrillo… se solían matar con ballesta… Matanse a hurto, y ansimismo atalayándolas en las dormidas, y viendo el árbol donde se quedan, entran a el a media noche, que entonces no se recelan, por estar hechas a sentir pasar la caza, y por esto aguardan al hombre, el qual procura hacer poco ruido, y meterse debaxo del árbol, y a la vislumbre del cielo las vè, y tira; … matanse tambien armandoles una red en la tierra… asenlas  asimismo poniendoles un laço en los arboles en que acostumbran a dormir, que en teniendo querencia en una parte, son allí muy continuas, y siempre se asientan en una misma rama, que llamamos Alcandara; allí les ponen el laço, y quando se va a levantar, se quedan colgadas de por los pies…”

 

MARTÍNEZ DE ESPINAR, A.: Arte de Ballestería y Montería. 1644. Libro Tercero. Capt. I. Fol. 196 y 197.

 

ALCARAVÁN:

Ave de plumaje pardo rayado de blanco, que se alimenta de insectos y pequeños vertebrados a los que caza de noche ya que es un ave crepuscular y nocturna. Es una excelente corredora, por ello, se tiene ganado el título que reza: “Corre más que un alcaraván”.  Ha dejado de ser especie cinegética, pasando a engrosar la lista de especies protegidas.

Otro nombre es charadrio. Pedroluis.

Burhinus oedicnemus.

 

ALCAUDÓN:

Pájaros de pico fuerte y ganchudo, cola larga y redondeada, alas cortas y se alimentan de gusanos, insectos, ranas, pequeños roedores o reptiles.  Acostumbran a clavar a sus presas en los pinchos de los espinos o acacias, para comérselas con más facilidad. En tiempos pasados se utilizó en cetrería.

Existen varios tipos:

Alcaudón real: Lanius excubitor.

Alcaudón chico: Lanius minor.

Alcaudón común: Lanius senator.

Alcaudón dorsirrojo: Lanius collurio.

 

ALCAYUELA:

Pequeño arbusto conocido como albahaca de sol. Alacayuela. Yerba de la renuncia.

 

ALCORNÍS:

Arcaísmo por codorniz.

 

ALCORNOCAL:

Terreno poblado de alcornoques, al contrario de otras palabras parecidas que se forman de manera similar, alcornocar no está admitido por la RAE.

 

ALCORNOQUE:

Árbol de hojas perennes y muy persistentes, cuya corteza es el corcho y sus frutos son bellotas, más amargas que las de la encina y que maduran más tarde que las de ésta y las del quejigo. Por eso, en las fincas que tienen de estas 3 variedades de árboles, las reses están comiendo bellota fresca durante un mayor periodo de tiempo y por tanto son más querenciosas.

Quercus suber.

 

ALEBRARSE:

1.- Ponerse un animal agazapado o aplastado como cuando la liebre está encamada. Alebrestarse. Alebronarse. Amagarse. Amatongarse. Achantarse. Agarbarse.

 

“…sí la tierra está mojada, especialmente si el día es pardo, suélese poner en las matas más claras medio en cuclillas, sin alebrarse ni estar del todo en pie por no resfriarse con la humedad de la tierra; y si lloviere, aunque sea poquito, ponerse há en tierra rasa aunque sea arrimada á alguna mata, y muchas veces aunque sea en pie…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Sociedad de Bibliófilos Españoles. Madrid 1890. Pág. 368.

 

2.- Acobardarse.

 

ALEGRO:

Antigua cacería u ojeo, hecha solamente con perros, en vez de con ojeadores. Ojeos o zapeos, generalmente a conejos.

También se oye haleos, jaleos y aleos.

 

“… al hablar de los perros zarzaleros, podencos y quitadores, que la reunión de estas tres clases forma lo que se llama reala, que sirve para los alegros, ó sean ojeos hechos con perros en lugar de ojeadores, y en los cuales hacen aquellos una gran parte de la cacería, cuando son en número suficiente. El nombre mismo de alegros que se dá á esta especie de cacerías, indica la diversión que ofrece…”

 

HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de caza. Madrid 1845. Pág. 131.

 

ALFEÑIQUE:

Cazador de aspecto débil y de complexión física poco ejercitada. Este término se suele emplear en tono mordaz y para ridiculizar o reírse de alguien que no está habituado a moverse en la sierra.

 

ALGARÍN:

1.- Pájaro de perdiz enjaulado, que perdió el celo y ya no sirve para reclamo. Despectivamente reclamo.

 

2.- También se dice del hombre poco trabajador.

 

ALGARROBAL:

Terreno poblado de algarrobos o garrofas, de ahí que también se le llame garrofal.

 

ALGARROBO:

Guapinol.

 

ALGUACIL DE LA MONTERÍA:

En las antiguas monterías, era el oficio del encargado de guardar las telas, redes y demás aparejos tocantes al ministerio de la montería, y proveer de carros y de bagajes para llevar todo el recaudo de ella donde el rey ordenase.

 

ARGOTE DE MOLINA, G.: Discurso de la Montería. 1882. Capit. XVII.

 

ALHUCEMA:

Espliego. Cantueso. Lavanda.

Vulgarmente nazareno.

 

ALIAGA:

Otro nombre de la aulaga.

 

ALICÁNTARA:

Término con el que los serreños designan a una serpiente -que nadie a identificado- y que dicen que, es venenosa al igual que la víbora, pero más larga y en este caso sorda, según reza un antiguo refrán que dice:

"Si la víbora viera y la alicántara oyera, no habría hombre que al campo saliera”

 

ALICORTAR:

Herir a un pájaro en un ala al haberlo tirado volando. Aunque no vuelve a levantar el vuelo, las perdices sí que suelen huir apeonando a toda velocidad.

 

ALIGERADO:

Cruce de mastín y podenco, con menor peso que el mastín y en el que predomina su ascendencia de podenco. También descargado.

 

ALIMAÑA:

1.- Se dice de todo enemigo de las piezas de caza, que mata o destruye sus crías, nidos o vivares. Contracaza. Predadores. Bichería.

 

2.- Persona de poco fiar, irrespetuosa y despreciable. Alicate. Rompetrochas. Furtivo.

 

ALIMAÑERO:

Perro especializado en cazar alguna clase de alimañas.

 

ALIMOCHE:

Ave carroñera de tamaño mucho más pequeño que el de un buitre, que, a veces, tiene la cara y la parte de la garganta desnuda, presentando un color amarillo en esta zona.

Su plumaje es casi blanco, terminando en la punta de las alas en color negro. Abanto. Buitre egipcio. Milopa, pizquera, guandilla, frangüeso, guirre.

Neophron percnopterus.

 

ALIÑAR:

1.- Técnica empleada para preparar los cebaderos y que consistía en embadurnar con aguardiente oloroso una ración de maíz, cebada o avena que se ponía en un lugar en el que, con certeza, este preparado lo iban a comer las reses, al objeto de poder cambiar y situar el cebadero definitivo después, en el lugar más conveniente para realizar la espera, donde serían atraídas desde lejos por el olor. Perfumar.

 

2.- Operación, afortunadamente ya en desuso, que consistía en introducir veneno en el interior de un huevo, trozo de morcilla, chorizo o pedazos de despojos de cualquier animal muerto, para después esparcirlo en el monte, al objeto de eliminar alimañas. Adobar.

 

ALISEDA:

Terreno poblado de alisos. También se dice alisar.

 

ALISO:

Árbol de grandes dimensiones de la familia de las betuláceas que crece al borde de los ríos y arroyos y se caracteriza por tener las hojas escotadas en el ápice. Alno. Almiero. Bernazo. Chopo mulato. Homero.

Su madera, al cortarla, pasa de color blanco a rojo. En la cruz de estos árboles acostumbraban a instalarse los serreños para hacer sus puestos de espera en las charcas de los arroyos que quedaban cortadas durante el verano.

Alnus glutinosus.

 

ALISÓN:

Nombre vulgar con el que se conoce al eslizón. También vulgarmente “elizón.

 

ALIVIADOR DE MUELLES:

Pequeño artilugio en forma de cartucho que permite descargar la tensión del muelle del mecanismo de disparo de las escopetas evitando que éste se deteriore por actuar en vacío.

 

ALJABA:

Tubo o bolsa para portar las flechas el arquero. Carcaj.

 

ALJAMEL:

Ver arriero. Bagajero.

 

ALMAJO:

Arbusto pequeño con base leñosa que crece en las tierras más salobres de las marismas. Armajo.

Salicornia sp. Y Sarcocornia sp.

ALMECINA:

Fruto del almez. Almeza. Latón.

 

ALMEZ:

Árbol que pierde sus hojas cada año, cuya madera es dura y resistente, y la utilizaban los habitantes de la sierra para elaborar los astiles y mangos de las herramientas. Su fruto es la almeza o almecina.

Lodón. Ojaranzo. Aligonero. Quicavero. Almezo.

Celtis australis.

 

ALMORADÚ:

Almoradux. Otro nombre de la mejorana. 

También mayorana, almoraduj

Origanum majorana.

 

ALMORONÍA:

Guiso que frecuentemente se elabora por estas sierras con berenjenas, calabacín, pimiento verde, patata, cebolla, ajo, tomate, sal y abundante aceite de oliva. Es el padre del pisto manchego y puede tomarse tanto en caliente como en frío.

Alboronía.

 

ALMORRÓN:

1.- En la zona de las marismas del Guadalquivir, es el lindazo de tierra que sobresale entre dos tablas de agua de un terreno inundado.

 

2.- Es un hoyo o agujero se hace en los “almorrones” o lindazos de tierra entre dos tablas de agua de un terreno inundado; donde los cazadores de acuáticas se ocultan. Tomando de ahí, este agujero, a veces, el impropio nombre de almorrón. También se le llama “poza” o “aro”

 

ALOBÁ:

Alobada. Se refiere a la mancha en la que han entrado lobos recientemente y han espantado a las reses.

 

ALOBADO:

Relativo al lobo. Perro parecido al lobo. Alobunado.

 

ALOBUNADO:

Se refiere a los perros de características ligeramente parecidas al lobo. Alobado. Lobuno.

 

ALONDRA:

Ave insectívora de tamaño entre el gorrión y el zorzal que solía ser objeto de caza especialmente por los chavales que se iniciaban en estas técnicas.

El plumaje de su espalda es de color pardo listado en negro, en cambio por la zona del vientre es blanquecina tirando a ocre, la cola es larga. En la coronilla, sus plumas son un poco más alargadas y forma un moño.

Cogujada común. Calandria. Totovía. Vejeta. Cotovía.

 

Las aves insectívoras suelen tener el pico mucho más fino que las granívoras, que lo suelen tener más fuerte, y más amplio en la zona de su base.

Alauda arvensis.

 

ALPEAR:

1.- Huir hacia arriba.

 

2.- A veces, se emplea impropiamente por aspearse, más bien por la aparatosa forma de andar levantando excesivamente las plantas.

 

ALTANERÍA:

En cetrería, vuelo alto de las aves con las que se caza como halcones y otras de alto vuelo.

Volatería. Altanero.

 

«Et dellos hay que matan muy bien cornejas, que es fermosa caza, et son altaneros (los alfaneques), et aun a las veces... matan garza.”

 

D. JUAN MANUEL: Lib. de la caza, cap. 1, ed. Bíbl. Venat., p.13.

 

ALTIMPARAS:

Calzado tosco y manufacturado en la sierra de Cazorla con piel de cabra.

 

“Iba vestido como un pastor, con unos pellejos de oveja negra y una anguarina blanca, calzaba unas altimparas de cabra, y en la cabeza llevaba un sombrero calañés muy viejo, de un color violeta deslucido, y viéndole andar parecía llevar un aire cansino…”

 

GONZÁLEZ-RIPOLL, J.L.: “Narraciones de caza mayor en Cazorla” Ed. Everest. León 1978. Pág. 19. ISBN: -84-241-9952-9.

 

ALÚA:

Aluda. Hormiga con alas que utilizaban los serreños como cebo en sus costillas (cepos) para cazar pajarillos.

 

ALUERO:

Parte del cepo o costilla de pajarillos donde se colocan las “alúas” (aludas) como cebo.

 

ÁLULA:

Grupo de 3 a 5 plumas que forman parte de las alas de las aves y que se encuentran situadas en el extremo del ala, lo que se cree que es la “mano atrofiada de las aves”. Ala bastarda.

 

ALUMBRAR:

Disparar. Atizar.

 

ALUNADO:

Se dice del jabalí cuando ostenta un gran trofeo, de modo que las amoladeras recuerden dos medias lunas.

“Se me atrancó la rehala con un cochino alunao y por poca si estoy cosiendo perros todavía”

      

ALUNARADO:

Dícese del perro cuya capa es de varios colores, formando lunares.

“Todavía no ha vuelto el Pernales que es un perro alunarao”

 

ALZA:

Pequeña pieza metálica que, colocado sobre el cañón de un arma de fuego, (aproximadamente a la altura de la recámara) permite, junto con el punto de mira, apuntar y hacer coincidir esta línea con la trayectoria exacta del proyectil que se dispare. El alza puede ser de librillo o de muesca.

 

ALZAPIÉ:

Trampa consistente en un lazo que se coloca en el camino de algunos animales y con los que son atrapados, elevándolos al mismo tiempo por los aires. Estas trampas estaban enganchadas a un resorte conseguido con ramas de árboles, varetas o contrapesos y que era accionado mediante rudimentarios mecanismos que terminaban siempre en un palito llamado fiador.

 

AMACHADA:

Se dice así de las perdices hembras que tienen un canto muy parecido al de sus congéneres machos.

 

“… indicaciones que se pueden dar para cazar con la cajuela de hembra son las siguientes: tocarla bien, ¡para lo cual se estudiará cómo canta una hembra de las que llaman amachadas, sin perjuicio de conocer además al canto de otras que no tengan los defectos que se consignaron, al hablar de las bondades de las pájaras! No variar en un mismo puesto el modo de cantar de la hembra que se imite, y si por recurso le variase, porque algunas veces se corren de ese modo los pájaros que estaban atrancados…”

 

DE ESCALANTE Y MORENO, J. Jacobo G.: Manual del cazador de perdices con reclamo. Madrid 1874. Pág. 159.

 

AMADRASTRAR:

Situación que se da cuando amanece con buen tiempo e inmediatamente empeora. Suele dar como resultado un día con una meteorología muy desagradable.

 

AMAGARSE:

Agacharse para esconderse entre el monte.

Achantarse. Amatongarse.

 

AMARRÓN:

Se dice así, del cazador que tiene gran facilidad para herir a las reses, aún en los lances más dificultosos. Que amarra sin dificultad.

 

AMARTILLAR:

1.- Quitar el seguro al arma y disponerla para tirar inmediatamente. Montar el arma.

 

2.- Cobrar una o varias piezas de caza. 

“Aquí el duende, en el puesto de los horcajos se amartilló tres cochinos” También “machacao”

 

AMASTINADO:

Producto del cruce entre el mastín y cualquier otra raza de perros, generalmente, la otra suele ser siempre el podenco.

“Tengo un par de perros nuevos amastinaos que no se les resiste ningún marrano”

 

AMATONGARSE:

Arcaísmo que significa que una res se ha quedado amagada entre las matas del monte para defenderse del acoso de los perros en la batida de la mancha.

Amagarse, achantarse, agabarse, aplastarse.

 

BENAVENTE BARREDA, M.: Arcaísmos del léxico venatorio de Jaén. B.I.E.G. Nº 142, Jaén, 1990.  Pág. 225.

 

AMIELADO:

Se dice así de los perros cuya capa bicolor está formada por pelos blancos y pardos o rubios íntimamente mezclados.

 

HUERTA Y RAMÍREZ, F. y otros: “Enciclopedia de la caza” Ed. Vergara. Barcelona 1967. Pág. 344.

 

También enmelado o bayo.

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 139.

 

AMOLADERAS:

Colmillos superiores del jabalí, con los que por el roce se afilan las navajas o colmillos inferiores. Cuando a un jabalí se le rompen las amoladeras y éstas no desgastan adecuadamente los correspondientes colmillos inferiores, éstos al no desgastarse y con el paso del tiempo suelen alcanzar unas dimensiones exageradas.

También se dicen remolones.

 

AMONARSE:

Agazaparse. Achantarse normalmente la caza menor. Alebrarse.

 

AMORCILLARSE:

Acción que se da cuando una res herida de muerte tarda en caer. 

También se dice acorcharse.

 

AMORRINARSE:

1.- Se dice así de una res herida de muerte que se queda en pie y no se cae. Amorcillarse. Acorcharse.

 

2.- Adormilarse. Adormecerse.

 

AMUSGAR:

Gesto amenazador que realizan algunos animales como el caballo, echando las orejas hacia atrás, amenazando con morder.

Cuando este gesto se hace con los ojos entrecerrándolos puede ser también en tono amenazante o para ver mejor.

 

ÁNADE:

Especie acuática de caza menor.

 

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

El ánade real es comercializable. Cualquier ave que tiene manifiestas analogías con el pato. De ahí, que el ánade real sea el pato de pico largo, alas de gran envergadura y de carne muy apreciada. Son consideradas especies cinegéticas el ánade real, el friso, el silbón y el rabudo.

Ánade real: Anas platyrhynchos.

Ánade friso: Mareca strepera.

Ánade silbón: Mareca penelope.

Ánade rabudo: Anas acuta.

 

ANADÓN:

Cría del ánade.

 

ANCLA:

Característica mancha de tonalidad negruzca, que tienen los machos de las codornices en la parte del plumaje de la garganta y por la que se diferencian de las hembras.

 

ANDADERAS:

Se dice de la persona que manifiesta mucha agilidad para andar con rapidez y resistencia por la sierra.

"Ese tiene unas andaeras que no hay quien le siga”

 

ANDADURA:

Término que antaño se empleaba para referirse al rececho. Caminata.

 

ANDAOR:

Andador. Mecanismo rudimentario de las trampas, que las posibles piezas accionaban sin darse cuenta al pasar andando.

Fiador.

 

ANDELES:

Marcas o rodaduras que dejan los vehículos al pasar sobre la hierba fresca o el suelo blando. Rodás.

 

ANGARIPOLO:

Peal.

También leguis o polainas.

 

ANGUARINA:

Prenda antigua de vestir, a modo de gabán o abrigo rústico, largo, cerrado, sin solapas y con capucha elaborado generalmente en loneta encerada. Si ya se hacía de cuero y mejor elaborado se llamaba coleto. Ambas eran prendas típicas de cazadores.

 

ANILLOS ANUALES:

Medrones del cuerno del muflón o de la cabra montés.

 

ÁNIMA:

Es la pared interior del cañón de un arma de fuego y puede ser: lisa o estriada.

El ánima a la española era con una estrangulación en el centro.

 

ANIMÁLCULA:

Animálculo o animales que solo son perceptibles con un microscopio.

 

“… De aquí que el enfronte entre el hombre y el animal tenga una frontera precisa, en que la caza deja de ser caza; justamente allí donde el hombre da suelta a su inmensa superioridad técnica, esto es, racional, sobre la animálcula. El pescador que envenena el arroyo serrano para aniquilar, fulminantemente de un golpe, las truchas que en él se afanan, deja ipso facto de ser cazador…”

 

ORTEGA Y GASSET, J.: Prólogo de Veinte años de caza mayor. Sevilla 1942. ISBN: 84-95375-06-0.

 

ÁNSAR COMÚN:

Ave de hasta un metro de envergadura, es una especie acuática migradora muy codiciada en caza menor.

Anser anser.

Su pico es rosado o anaranjado, el plumaje grisáceo oscuro y el cuello es largo. También ganso, oca

 

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

Son típicas sus bandadas volando en V.

 

ANSARINO:

Pollo del ánsar.

 

ANTECARGA:

Ver avancarga.

 

ANTOJOS:

Pequeño artilugio o guarniciones que se colocaban al caballo de “cabestrillo” para que no viese por los laterales y sí por delante. De esta forma, se tranquilizaba y no se inquietaba con los movimientos cercanos del cazador a su lado y, además, las aves u otras piezas de caza que se estuviesen cazando no recelaban de la proximidad del cazador.

Anteojeras.

 

“…unas como alillas o orejuelas que asidas a las cabezadas vengan por los lados de los ojos saliendo hacia fuera, de suerte que teniéndolas, el caballo puede ver todo lo que se le ofrece por delante porque tiene los ojos descubiertos; mas no puede ver con el rabillo del ojo de través, y así no vee el cazador que está pegado con él ni entender nada de lo que apercibe, y a éstos llamamos antojos…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Junta Andalucía 2018. Pág. 458. ISBN 978-84-9959-309-8.

 

ANURO:

Dícese del perro que no tiene rabo.

Rabón. Rabote. Curto.

 

ANZUELO:

Medios de captura prohibidos por la actual legislación de caza consistente en un gancho metálico que acaba en un pequeño arpón y sobre el que se coloca un cebo para atraer a las posibles piezas de caza.

 

Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres BOJA 218, de 12/11/2003. BOE 288, de 02/12/2003.

 

AÑAGAZA:

1.- Artificio o señuelo construido para atraer a las piezas de caza, especialmente las aves.

 

2.- Artimaña que se emplea con habilidad y astucia para engañar y conseguir algo en provecho propio. Engaño.

 

AÑASCAR:

Enredo, artimaña, lío, embrollo que emplea el mal montero que pretende “chulear” a un compañero una res que no le pertenece.

 

AÑOJAL:

Terreno poblado de monte nuevo y claro, después de un año que se había rozado o roturado y que todavía no lo toman las reses para encamarse.

 

Otras formas del terreno según su cobertura vegetal son:

Acebuchal, adelfal, alcornocal, aliseda, apretal, atoconado, aulagal, avellanar, breñal, brezal, calva, cantuesal, carrizal, chopera, cortadero, coscojal, dehesa, encinar, enebral, escobonal, espesinal, fresnada, hayedo, jaral, lentiscar, mangada, melojar, mesto, moheda, monda, maraña, matocada, matonera, monda, montarral, monte hueco, monte bajo, monte de cabeza, ojaranzal, olmeda, oreganal, pegote, pegullón, pinar, piornal, piruetanal, quejigal, raña, raso, rebollar, retamar, robledal, sabinar, sauceda,  serpellón, soto, tamujar, tomillar, torviscal, yerbazal…

 

APECHUSQUES:

Armas y demás útiles que se lleva el montero al puesto para poder cazar.

Hoy también se emplea chismes, achiperres, trebejos, trucos, arreos, avíos de cazar…

 

APEONAR:

Andar o caminar la perdiz u otras aves voladoras.

También se dice “ir a peón.”

 

APERNAR:

Agarrar o sujetar los perros a una res por los cuartos traseros.

 

APICOLAR:

Aparear las perdices abatidas juntándolas con dos plumas ensartadas en los orificios de la nariz para colgarlas.

 

“… Para colgarlas se parean de dos en dos por los picos que es lo que se llama apicolar; esto se hace quitándoles dos plumas de las más largas de las alas y aplastándolas con los dedos hasta que queden flexibles; en seguida se anudan por la punta una con otra, se pasa cada cañón por los agujeros del pico de cada ave, y haciendo después otro nudo con los dos cañones quedan apicoladas y apareadas…”

 

HIDALGO, C.  y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de Caza. Madrid 1845. Pág. 180.

 

APIOLAR:

1.- En la caza menor, es unir las perdices por los picos, (apicolar)

Los conejos y las liebres se apiolan cruzando los tendones y los huesos de dos dedos de una pata y otro dedo y tendón de la otra (engarronar). Esto de uno en uno y sirve para colgarlos por ellas.

Se utiliza generalmente para referirse a los venados, gamos, jabalíes, conejos, liebres, etc., y también se dice de las aves (perdices, zorzales…)  cuando se agrupan de dos en dos pasándoles una pluma por orificios de las narices para colgarlas.

También engarronar, apicolar y empiolar.

 

“… un venado … se apiola de los pies y manos cortando el cuero a lo largo desde encima de las corvas a las uñas para desollarle las canillas y en estandolo se desgobierna y saca entera dejando en el pellejo de las piernas las uñas y pesuños y sacadas entrambas canillas se da dos nudos con el pellejo de entrambos pies que llaman apiolar que quedan fortisimos y hazen lo mismo desnudándole las manos desde las rodillas a las uñas dejándoselas con los pesuños sacándole las canillas, para apiolarle dandole otros dos nudos…”

 

PEDRAZA GAITÁN, P.: Libro de la Montería, Manuscrito del S. XVII-XVIII, Capt. IX.+

 

2.- En la caza mayor, a los venados, se les ensarta un ojal que se les hace en el labio inferior con un trozo de jara a una rajita que se les hace en la piel de la barriga, (paralela a la raja longitudinal para destriparlos) Se hace así, para poderlos cargar a lomos de las caballerías y que moleste menos la cuerna en el transporte.

 

3.- También se usa contextualmente como sinónimo de las piezas que se han abatido.

Cobrar. Hatear.

 

“… Para coger y colgar con facilidad las liebres y conejos muertos, se les enlazan las piernas, que es lo que los cazadores llaman apiolar. Esto consiste en desgarrar los dos dedos laterales de una pala hasta la primera articulación; separar luego del hueso el tendón del del centro; romper por la primera coyuntura el hueso de la otra pata, dándole vueltas hasta que rompa el pellejo y que salga la punta de él, la cual se mete después por el hueco que queda entre el hueso y el tendón de la otra pata, tirando hasta que pase por él toda la articulación rota, con lo cual quedan enlazados…”

HIDALGO, C.  y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de Caza. Madrid 1845 Pág. 179.

 

“… tras esto cortan el cuero de los pies traseros, desconcertándolos por las coyunturas, para descubrir los nervios, para colgarle ellos: y esto se llama apiolar…

ARGOTE DE MOLINA, G.: Acrecentado al Libro de la Montería. Capit. 44. Como se ha despedazar un venado. Ed. Sevilla.

 

4.- También hace referencia a la acción de colocarle las pihuelas a las aves de cetrería.

 

APLASTARSE:

1.- Ver achantarse, achicarse.

 

2.- Si se refiere a las personas, especialmente a los furtivos, designa la acción por la que éstos se esconden entre el monte.

 

APORRILLARSE:

Tumores o callos que les suelen salir a los reclamos de perdiz enjaulados a consecuencia de tener un suelo en la jaula excesivamente duro, es por ello por lo que el piso de la jaula suele ser una malla o redecilla, que además evita que se queden allí los excrementos.

 

“… por no tener en qué sujetarse, se golpee, y se le forme en las patas un tumor o sobrecallo, que es lo que los aficionados llaman aporrillarse.”

ESCALANTE Y MORENO, J. Jacobo G.: “Manual del cazador de perdices con reclamo” Ed. M Guijarro. Madrid 1874. Pág. 14.

 

APOSTO:

 El aposto (técnica practicada en Extremadura para la regeneración del monte) consistía esencialmente en la limpia, protección contra la ganadería doméstica o cinegética y guía de arbolillos jóvenes, a menudo brotes desde la cepa. La facilidad para ejecutar estas tareas sobre ejemplares que ya existen hace que la regeneración sea más rápida y efectiva, encontrándose con plantas que ya estaban adaptadas a ese medio.

 

“…Sí existen en Extremadura constancia de la realización de numerosos planes de apostos de cierta entidad al menos desde 1730…”

        

 ZULUETA ARTALOYTIA, J.A.: La Tierra de Cáceres. Estudio geográfico. Instituto Juan Sebastián Elcano, CSIC, Madrid 1977. Pág. 182.

 

 “… Así se expresa en Gargantilla: No se han hecho ... plantíos ni semilleros, pero en su lugar todos los años... se ha practicado aposto y limpia de árboles ... limpiándolos y guiándolos. En Gata se debieron recuperar varios montes de este modo, seguramente de roble o castaño; el catastro de Ensenada consigna en la zona 1.104 fanegas sembradas de castaña, y a finales de siglo se habla de varios montes de nuevos plantíos apostados. En cuanto a las especies plantadas o apostadas, en la mayoría de los casos se trató de especies del género Quercus, fundamentalmente encinas, en ocasiones alcornoques y de forma más restringida robles…”

 

PULIDO, F. y otros.: Los bosques de Extremadura. Ed. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Extremadura. Pág. 80. ISBN: 978-84-8107-064-4.

 

APRESTO:

Achiperres.

 

APRETADO:

1.- Cuando se refiere al monte, significa espeso.

Espesinal. Apretal.

 

2.- Cuando se refiere a la huida de una res que es perseguida por una rehala, quiere decir que le seguían muy próximos a ella.

"El cochino iba apretao por los perros”

 

APRETARSE:

1.- Se dice cuando se lleva bien apuntada a una res en un lance y se dispara con seguridad.

 

2.- También se utiliza apretar, refiriéndose a las rehalas y significa que éstas acosan con fuerza y coraje.

 

3.- Cuando se refiere a las personas, quiere decir que tiene muchas agallas, arrestos, valentía o redaños “reaños”

 

APRONTARSE:

Acción de tirar a una res de forma precipitada.

 

APUNTAERAS:

1.- Apuntaderas. Hábito o costumbre de saber apuntar a las piezas de caza.

 

“El marido estuvo probando el rifle la tarde de antes, tirando a un blanco que le pusimos a más de doscientos metros y no fallaba un tiro. De manera que yo iba tranquilo con él, sabiendo que, por lo menos de apuntaderas, íbamos bien.”

 

GONZÁLEZ-RIPOLL, J.L.: “Narraciones de caza mayor en Cazorla” Ed. Everest. León 1978. Pág. 191. ISBN: -84-241-9952-9.

 

2.- Impropiamente se aplica a los elementos de puntería del arma.

"Si se le va el venao a ese, será porque se tenga que ir, pero ese, tiene buenas apuntaeras"

 

AQUÍ:

Voz de mando para ordenar al perro (generalmente de muestra), para que venga hasta el lugar donde está el cazador. Cuando está bien adiestrado, deberá llegar hasta ese lugar y sentarse delante de él.

 

ARABISQUE:

Pequeña fuente, venero o manantial de agua que persiste, aunque con poca cantidad de agua durante el verano. Caliche.

 

ARAÑA:

Tipo de red que antaño se empleaba para cazar aves. Panancera.

 

ARBOLILLO:

Técnica de caza de aves catalogada como medio de captura prohibido por la actual legislación de caza.

 

Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres BOJA 218, de 12/11/2003. BOE 288, de 02/12/2003.

 

Se empleaba esta técnica para cazar pajarillos con liga o liria. Se cortaba una rama pequeña de un árbol de forma similar al árbol grande, (generalmente se hacía con una chaparrera), que se colocaba en un raso desprovisto de monte, en una zona despejada junto a un arroyo o en cualquier otro lugar querencioso para la especie de pajarillos que queríamos cazar. Sobre este arbolillo, se colocaban las varetas impregnadas de liria y alrededor de él, se situaban varios reclamos enjaulados para atraer a sus congéneres; mientras tanto, el cazador se alejaba y se ocultaba en las proximidades, saliendo a recoger a los pajarillos enliriados cuando él consideraba más conveniente.

 

ARCA DEL CUERPO:

Expresión antigua que sirve para denominar al tórax de un animal.

 

ARCABÚ:

1.- Nombre que se da a una escopeta antigua.

 

2.- Vulgarismo de arcabuz.

 

ARCABUZ:

Antigua arma de fuego, padre y abuelo de las actuales escopetas de caza. Para dispararse necesitaba sujetarse en una horquilla y una mecha que encendían para provocar la explosión de la carga.

 

ARDA:

Ardilla.

También harda.

 

“…Es la harda animal pasajero y mudable, y tramonta muchas leguas a buscar la piña de la cual se sustenta…, y con ser animal tan pequeño que apenas tiene una libra con carne, con huesos y tripas y pellejo, sufre tal golpe, que aunque le quiebren las piernas y brazos y la sarta del espinazo y la pasen por el cuerpo, suelen muchas veces tenerse asidas de los dientes de una rama de espino porque en ellos tiene la fuerza…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Junta Andalucía 2018. Pág. 362. ISBN 978-84-9959-309-8.

 

ARDEA:

1.- Garza y otras aves de la misma familia, caracterizadas porque recogen su cuello hacia atrás, al volar.

 

2.- Becada. Alcaraván.

 

ARDIVIEJA:

Jara blanca. Jaraestepa. Jarastepa. Matagallo.

 

ARDOR:

Sustancia resinosa que desprende la jara en el mes de mayo y junio.

Pringue.

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág.178.

 

ARESCA:

Tarea y faena de arar en la sierra.

 

ARESTÍN:

1.- Diversos tipos de erupciones pustulosas, normalmente, en el cuello del perro o de otros animales domésticos, como el caballo, que lo padece en las cuartillas. Usagre.

 

“… al fin resultarán los animales atacados de usagre o arestín, y una vez contagiados, se queda uno sin recova…”

 

COVARSÍ, A.: Entre jaras y breñales.  Badajoz 1927. Pág. 192.

 

2.- Enfermedad contagiosa de la piel que se produce en algunos animales debido a la presencia de ácaros y que puede pasar a los seres humanos denominándose escabiosis. Roña. Sarna.

 

ÁRGUENAS:

Alforjas. Angarillas.

 

ARMA CIERVICIDA:

Escopeta.

 

“…y requiriendo muy lentamente mi arma ciervicida quité con mucho cuidado los cartuchos de perdigones que tenían las recámaras y metí otros de bala, al avecindarse suceso tan imprevisto como agradable…”

 

COVARSÍ, A.: Grandes cacerías españolas. Vol. II. Badajoz 1920. Pág. 308.

 

ARMA DE ALANO:

Defensa para los perros de montería, compuestas de coraza y pecho o pechera, en una sola pieza y collar.

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 237 y 245.

 

Antes, estas piezas eran elaboradas en cuero y reforzadas a modo de coraza. En la actualidad, han aparecido materiales sintéticos que desempeñan la misma función y tienen mejores prestaciones, por ejemplo: pesan menos.

 

ARMA RAYADA:

Se llama así a aquellas armas que tienen el ánima del cañón estriada. Las que no disponen de estas estrías se denominan de ánima lisa.

 

ARMADA DE ALANOS:

En las monterías del s. XV y XVI, se llamaba así, a las armadas que se situaban al borde del monte, en los puntos de huida de las reses y en las que monteros de a pie y de a caballo (auxiliados por alanos) esperaban a las reses que vendrían corridas por los perros levantadores y corredores, y en ese momento, les soltaban a los alanos y les seguían acosando con los caballos, hasta que se producía el agarre.

 

ARMADA DE ESPANTAS:

Línea de monteros que están aireando la mancha para que las reses no salgan por ese lado.

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 220.

 

ARMADA:

1.- Grupo de posturas de montería que se sitúan en una misma línea, bajo las indicaciones de un postor. Pueden ser: de traviesa, de cierre, de cuerda, de sopié…

 

2.- También se dice cordón de escopetas, ataje...  Esta expresión puede hacer referencia tanto a los puestos como a los monteros que la componen.

 

ARMADIJO:

Trampa o aparejo que se utiliza para cazar animales.  Generalmente consistía en un hoyo excavado en el suelo y una tabla o conjunto de palos con los que se cubría de forma inestable para que las piezas cayeran en su interior.

 

«Podrá la justicia seglar... quitarle los reclamos, perros, armas, redes, y armadijos de la tal caza vedados.»

 

CASTILLO y BOBADILLA: “Política” Iíb. 2, cap, 18. n.119.

 

ARMAR EL MONTE:

Disponer la forma de dar la batida y colocar a los monteros en sus puestos.

 

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 213, 219, 220, 229, 239.

 

Armar la mancha.

 

ARMAR LA MANCHA:

Es el proceso de instalar en su lugar correspondiente a todos los monteros que participan en la montería. Armar el monte.

 

ARNÉS:

1.- Achiperres.

 

2.- Braguero que se le coloca a los cimbeles.

 

ÁRNICA:

Líquido que incluían en su botiquín de urgencia los expedicionarios de las antiguas monterías y que aplicaban, externamente, para curarse de pequeños golpes y dolores de huesos.

 

“... También llevaban en los bolsillos de la canana yesca de manzanilla, eslabón y piedra de encender, sacatrapos, un botecito con árnica, tafetán inglés y algunas pequeñas vendas para curar heridas de poca importancia…”

 

MORALES PRIETO, P. de.: Las Monterías en Sierra Morena a mediados del s. XIX. Valladolid 1904. Pág. 28.

 

ARO:

1.- Técnica de caza empleada para las aves acuáticas, que consiste en excavar un hoyo en el suelo e introducir un bidón de chapa o simplemente un aro de chapa que sirve como escondite para el cazador. Este aro sólo supera el ras del suelo en unos pocos centímetros, que se ocultarán con ramajes para disimular también la presencia del cazador y evitar que entre agua en el habitáculo. Alrededor se colocaban algunos reclamos vivos, atados con una cuerda de una de sus patas a una pequeña estaca, para incitar a posarse a los patos silvestres.

 

2.- En la zona de las marismas del Guadalquivir, este agujero se hace en los “almorrones” o lindazos de tierra entre dos tablas de agua de un terreno inundado; tomando de ahí, este agujero, el impropio nombre de almorrón.

 

AROCHO:

Dícese de una casta que se da en todas las especies de caza, tanto menor como mayor, de piel más oscura, menor tamaño físico, pero de mejor trofeo que los albares.

En el caso del venado, se le suele llamar también serrinegro, montefino o gitanillo.

En el jabalí, su cuerpo es bastante reducido por la parte trasera y muy cargado de musculatura en los cuarto delanteros. A veces se dice arochón, especialmente del jabalí cuando este tiene menor tamaño del que podría corresponderle por su edad.

 

ARPELLA:

Ave de rapiña diurna que anida en la tierra y que no se amansa ni se caza con ella.

 

“… Ansi mismo ay otras generaciones de aves, que llamamos de rapiña, que no se amansan, ni se caza con ellas, que todas se sustentan de carne, que hallan muerta, y de sabandijas que matan. Ay Buaros redondos, Buarillos, Dardabasies, Arpellas, y Milanos negrillos, y Milanos rubios…”

MARTÍNEZ DE ESPINAR, A.: Arte de Ballestería y Montería. 1644. Libro Tercero. Capt. XV. Fol. 205.

 

También RODRÍGUEZ RAMOS, M.: Destrucción de animales dañinos. Madrid 1901. Pág. 155.

Aguilucho lagunero.

 

ARRANCADA:

1.- El momento de levantarse el venado y huir de la cama.

 

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág.222.

 

2.- Huella que dejan las reses en la tierra al clavar sus pezuñas cuando iniciaron una huida espontánea.

 

“…La res que huyó aireada detrás de mí, por la huella y las arrancadas, era una cierva, mas que creía que el jabalí de nuestros afanes había frecuentado los alrededores de la encina…”

 

COVARSÍ, A.: Grandes cacerías españolas. Vol. II. Badajoz 1920. Pág. 98.

 

ARRANCARSE:

1.- Levantarse las reses de sus encames.

 

2.- Referido al jabalí, también quiere decir huir atacando.

 

ARRANCHARSE:

Formar un rancho o campamento en las antiguas expediciones de caza o monterías. Es un arcaísmo.

Acampar.

BENAVENTE BARREDA, M.: Arcaísmos del léxico venatorio de Jaén. B.I.E.G. Nº 142, Jaén, 1990 – Pág. 225.

 

“Me acuerdo de uno que se arranchaba a veces con nosotros, que se llamaba Casildo y le decían Cristo, y era cucharero el hombre y vivía de hacer cucharas y cucharones.”

 

GONZÁLEZ-RIPOLL, J.L.: “Narraciones de caza mayor en Cazorla” Ed. Everest. León 1978. Pág. 41. ISBN: -84-241-9952-9.

 

ARRASTRAERO:

Lugar en el monte donde han quedado signos visibles de haber arrastrado algo allí. Arrastradero. Esfarraero.

 

ARRAYÁN:

Es un arbusto que puede alcanzar 4 o 5 m. de altura. Tiene las ramas erguidas y sus hojas son perennes, coriáceas de color verde, sus flores son blancas y olorosas. Su fruto es redondeado, de color negro azulado y con muchas semillas. El mirto o arrayán por ser una planta muy aromática y olorosa, estuvo consagrada a la diosa Venus.

Las semillas del arrayán las utilizaban los serreños como cebo cuando ponían sus cepos para los pajarillos (costillas) y en otras diferentes trampas.

Myrtus communis L. Mirto.

 

ARRECOVADOS:

Dícese de la forma de llevar el perrero a los perros junto a él, mientras montea.  Monteando siempre es un defecto, ya que caminando de esa forma no montean y sí ofrecen una imagen perjudicial para la propia rehala. Nunca puede confundirse con cazar en corto.

“Ese perrero no vale pá ná, ha llevao to er día ló perros arrecovaos” Esta expresión es más frecuente en Extremadura.

 

ARREGOSTARSE:

Habituarse, acostumbrarse con verdadero interés, referido tanto a las personas como a las piezas de caza. Tomar querencia.

 

ARREHALAR:

Juntar perros de varios dueños formando una rehala. Práctica que era muy frecuente en los s. XIX y XX, por ser más económica que mantener una rehala ditanye todo el año.

BENAVENTE BARREDA, M.: Arcaísmos del léxico venatorio de Jaén. B.I.E.G. Nº 142, Jaén, 1990 – Pág. 226.

 

La palabra andaluza arrehalar, registrada por Alcalá Wenceslada, como término de Montería, con el significado de «Agregar un perro a una rehala».

 

ARRENDAJO:

Córvido de plumaje pardo con un vistoso listado en las plumas de las alas, la cola larga y un pequeño penacho eréctil en la cabeza. Al igual que la urraca es capaz de remedar o imitar el sonido de otros animales, de ahí su nombre. Tiene un vuelo muy peculiar que los serreños llaman hacer el caballico, como si diera pequeños saltos en el aire entre aletada y aletada. Gallo de monte.

Garrulus glandarius.

 

ARRENGARSE:

1.- Se refiere al hecho de estar muy cansados los perros, por ejemplo "arrengao" Se dice también, cuando un animal sufre daño en los cuartos traseros. Derrengarse.

 

2.- Acción mediante la cual una res herida tiene que arrastrarse avanzando únicamente con el apoyo de los cuartos delanteros, ya que los cuartos traseros le han quedado inútiles.

 

ARRENTÍN:

1.- El que arrienda bestias de montura o para la carne en una montería.

 

2.- A veces, se emplea también como sinónimo de arriero.

 

ARREZÚ:

Raíz dulce sin pelos que los chavales de la sierra tomaban como golosina y a veces como edulcorante dado su sabor dulzón. Palodú o paloduz, orozú, regaliz.

 

ARRIERO:

El que conduce las bestias para recoger las reses abatidas en el monte al finalizar la montería.

Antaño se decía bagajero.

Sinónimos: harruquero, acemilero, mulero, buchero o aljamel.

 

ARROLLAERO:

Rastros dejados en el suelo y en el monte por haber pasado algo por encima arrastrándose. Rastros que dejan las reses heridas en su huida. Arroyones.

 

ARROLLÓN:

1.- Huida violenta de una res, llevándose por delante el monte o lo que encuentre a su paso.

 

2.- También las huellas dejadas en el terreno por este tipo de huida. Atrinques.

 

ARROMERADO:

Se dice del perro o de cualquier animal de pelo, cuya capa es más blanquecina de lo normal.

 

ARROYARSE:

Se denomina así a los sembrados de cereal afectados por una enfermedad que produce un hongo y a la que se le conocía como roya.

 

ARRUAR:

Gruñir el jabalí cuando se ha alertado por el aire de la presencia del hombre.

 

“… Arruar, es un gruñido del javali, quando por el viento se ha certificado del hombre…”

 

MARTÍNEZ DE ESPINAR, A.: Arte de Ballestería y Montería. 1644. Libro Segundo. Capt. XXX. Fol. 151.

 

«Pero advierto que si quando salió (el jabalí) huyendo del Ballestero arruó (que es género de gruñido que hacen quando han conocido de lo que huye), no parará aquella noche en parte, descubierta.»

 

JORDANA Y MORERA, J.: Algunas voces forestales y otras... Imprenta de Ricardo Rojas. Madrid 1900.

 

ARRUÍ:

Especie cinegética alóctona de caza mayor en Andalucía.

Ammotragus lervi.

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

Esta especie es originaria de la cordillera del Atlas, especialmente de la zona sahariana. Es como una oveja salvaje, conocida también por el nombre de carnero de Berbería. Existen seis subespecies y todas ellas habitan en las montañas del norte de África. Actualmente existen poblaciones introducidas ya en varias fincas cinegéticas españolas.

El color de su cuerpo es beig claro, mide entre 75 y 112 cm a la altura de la cruz. Los cuernos son gruesos y curvados hacia atrás, terminan en punta, y miden hasta 84 cm de largo. Es fácil de identificar por la espesa crin que le cuelga del pecho y de las patas anteriores. El arruí consigue el agua que necesita de la vegetación de su hábitat y del rocío. Las hembras y las crías viven en agrupaciones familiares a las que se incorpora el macho en la época de celo.

El arruí está clasificado dentro de la familia de los bóvidos, dentro del orden de los artiodáctilos. Pertenece a la subfamilia de los caprinos.

 

ARTE DE VOLATERÍA:

Otro nombre de la destreza de la cetrería.

 

“…caza con aves, "arte de volatería" o "cetrería", comenzó a practicarse de forma generalizada en la Península Ibérica en la Alta Edad Media, aunque sería en los siglos posteriores en los que alcanzaría su época de mayor apogeo al convertirse en una de las actividades preferidas por las categorías nobiliarias…”

MONTOYA RAMÍREZ, Mª I.: “La caza en el Medievo peninsular”. Tonos. Nº 6. Dcbre. 2003.

 

ARTEJOS:

Cada una de las partes articuladas de las patas de los animales y con las cuales se creía que los conejos producían su característico zapatazo de alerta.

 

“…pero yo sospecho que las deben hacer con los artejos de los pies y manos, crujiendo de la suerte que nosotros solemos también crujir los dedos cuando queremos, y que nos suelen crujir las piernas andando. Otra razón no os la sabré dar; pero seos decir que ellos lo hacen en todo tiempo y en toda tierra, y do quiera que se suelen dar aviso…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Junta Andalucía 2018. Pág. 344. ISBN 978-84-9959-309-8.

 

ARTES:

Utensilios con los que se ayuda el cazador para realizar su tarea.

Chismes. Achiperres. Apechusques. Trebejos. Trastes. Trucos.

 

ASAÍLLO:

Asadillo. Guiso hecho a base de, pimientos rojos que se asaban enterrados en la ceniza junto al rescoldo, huevo cocido, cebolleta picada, aceite y sal, que suele tomarse frío.

 

ASEGUNDAR:

Disparar un segundo tiro a la misma pieza.

Segundar.

 

ASOMARSE:

Vicio al disparar, que consiste en levantar la cara por encima de la línea del alza y del punto de mira. Al disparar con la escopeta se percibe rápidamente porque se ve mucha banda.

Este defecto suele provocar tiros altos y por encima de la pieza.

 

ASOMATRASPÓN:

Tirar sin apuntar. Visto y no visto. Chuzonazo.

 

ASPEARSE:

1.- Dolor o irritación que sufren los perros en las almohadillas de sus extremidades por haber andado mucho en terreno áspero, duro y seco. Esto les suele suceder cuando reinician la caza después de un largo periodo de descanso. Despearse.

 

2.- Se dice de esa forma de andar, con gran movimiento de caderas, que denota el dolor en la planta de los pies. Impropiamente alpear.

 

ASPERONES:

Amoladeras del jabalí. Remolones.

 

ASTA DE MONTE:

Saeta o lance de ballesta.

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 255.

 

ASTAMENTA:

Cornamenta.

 

“… Hocico al venteo, como hacia atrás el cuello, deja gravitar a su paso la regia astamenta que equilibra su acrobacia, como el balancín la del funámbulo…”

ORTEGA Y GASSET, J.: Prólogo de Veinte años de caza mayor. Sevilla. 1942. ISBN: 84-95375-06-0.

 

ASTOR:

Otro nombre del azor común.

 Accipiter gentilis.

“Llamáronle al halcón, alcotán, alfaneque, azor, borny, ferré, gavilán, gerifalte, neblí, sacre, etc., etc.: y también astor del latin astur ó del griego astorgios; y como se criaban muchos en Asturias, de ahí coligen algunos que el suelo asturiano tomó el nombre de la circunstancia de ser gran criadero de astores.”

“…el olvido de la cetrería, el abandono del halcón, nos dice que otro medio fué inventado, que adquirió uso general en poco tiempo, más fácil, más seguro, más rápido y veloz, que el astor mejor educado.”

ARGULLOL, José de. “La Caza bajo el punto de vista histórico, filosófico e higiénico”. Barcelona.1884. Pág. 15 y 17.

 

ATABAL:

Especie de tambor o timbal de origen árabe, empleado en el medievo en algunas monterías o clamorosas.

“No resonaba sólo en los montes el áspero son del cuerno, sino que los llenaba la fiera armonía de atabales, bocinas y trompetas.”

ARGULLOL, José de. “La Caza bajo el punto de vista histórico, filosófico e higiénico”. Barcelona.1884. Pág. 16.

ATAJADOR:

Montero que ataja los rastros.

ANÓNIMO. Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 178.

 

ATAJE:

1.- Lado de las posturas de las escopetas y hacia el cual avanzan las rehalas al montear.

 

“… Los tres podenqueros con sus respectivas realas acollaradas marcharon en cuanto comieron las migas a tomar posiciones en el lado opuesto al de las posturas o al del ataje…”

 

MORALES PRIETO, P. de.: Las Monterías en Sierra Morena a mediados del s. XIX. Valladolid 1904. Pág. 61.

 

2.- Línea de escopetas que guardan el paso de las reses venatorias. Armada.

 

ALCALÁ VENCELADA. A: Vocabulario Andaluz. Madrid. 1980.

 

3.- Arcaísmo de armada, esto es, línea de cazadores que acechan en determinada zona del terreno ojeado, la huida de las reses.

 

BENAVENTE BARREDA, M.: Arcaísmos del léxico venatorio de Jaén. B.I.E.G. Nº 142, Jaén, 1990 – Pág. 226.

 

ATAJO:

Vereda que acorta camino. Trocha.

 

ATALAYA:

Promontorio, elevación o lugar dominante del terreno frecuentemente visitado por las reses al sentirse alertadas. Oteadero. Otero.

 

ATALAYAR:

1.- Maniobra que realizan las reses subiendo a lo más alto del terreno para otear.

 

2.- Técnica de caza muy utilizada por los furtivos, que consiste en esperar a las reses, bien por la mañana temprano o al atardecer, desde un observatorio alto (una atalaya) y cuando se las descubre donde se encaman o hacia donde se dirigen a pastar y acecharlas convenientemente para cazarlas.

 

ATALAYEO:

Observación de la caza mayor consistente en prestar atención, al amanecer el día y desde un puntal elevado, a los animales que se mueven hacia sus refugios diurnos para después cazarlos al vaqueo o al salteo.

 

“… Como iba diciendo, les propuse la caza al atalayeo, por reunir el terreno muy buenas condiciones para ello, y encontrando mi indicación acertada, se procedió desde aquella mañana á vigilar desde las alturas el movimiento de las reses, para lo cual salíamos en parejas antes de venir el día, y á las ocho regresábamos todos al rancho, para comer las migas y dar conocimiento de los encames que cada uno había visto…”

 

COVARSÍ, A.: Narraciones de un montero.  Badajoz 1898. Pág. 222.

 

ATARFE:

Arbusto de porte no superior a los 2 m. que aparece de manera natural en la región extremeña y en la mitad sur de la península.

Tamarix africana

 

“… En la flora extremeña1 se considera a Tamarix africana, como única especie del género que aparece de manera natural en la región. Se trata de un atarfe de buen porte, pues puede superar con facilidad los dos metros de altura. Tiene las hojas alternas, simples y de pequeño tamaño, semejantes a escamas. Las flores son pentámeras, dispuestas en racimos y las ramas de color negruzco son largas y muy flexibles. Presenta el fruto en cápsula que madura durante el verano…”
                                                                                      DEVESA ALCARAZ, J.A.: Vegetación y flora de Extremadura. Ed. Universitas. Badajoz.1995.

A veces se agrupan formando atarfares en zonas húmedas de ribera con suelos ligeramente salinos.

Taray. Tamariz.

 

ATARRAYA:

Red para cazar o pescar.

Esparavel.

“El esparavel, muy conocido en ciertas pesquerías con el nombre anticuado de atarraya, es una red en forma de cono, ó más bien de embudo, de hilo fuerte y retorcido, de unas once á doce brazas por lo regular en su abertura, por cuatro á cinco de altura ó caída, en cuyo extremo está sujeto un largo cable. La abertura se halla rodeada de una cuerda del grueso de un dedo, que está provista de trecho en trecho de pequeñas planchas de plomo arrolladas, ó bien balas agujereadas, y cuyo peso total es de 20 á 25 kilógramos.”

GUTIÉRREZ DE LA VEGA, J. “La ilustración venatoria” Pág. 4. Núm. I. Año I. Madrid, 10 Enero 1878.

ATARRE:

Cinta de cuero o lona que une la parte trasera del aparejo, pasando por debajo de la cola de la bestia para evitar que éste se venga hacia delante. Si va muy ajustada al maslo o nacimiento de la cola de la caballería, se llama baticola. Retranca. Ataharre.

 

ATASCABURROS:

1.- Guiso que se hace a base de, patatas cocidas, aceite, bacalao, pimentón, vinagre, sal y agua. Ajoarriero. Ajo mortero.

 

2.- Gachas elaboradas con harina de maíz.

 

ATASQUIZAL:

 Barrizal donde no se puede andar sin atascarse.

Blandizal. Atascadero. Lodazal. Zumajo.

 

“… Después de diez eternas leguas por caminos vecinales poco buenos, abundantes en atasquizales y barro, desde Badajoz a la finca, llegué acompañado…”

 

COVARSÍ, A.: Grandes cacerías españolas. Vol. II. Badajoz 1920. Pág. 278.

 

ATERMINARSE:

Atreverse definitivamente. Decidirse.

 

ATERRAR EL TIRO:

Acción que se da, cuando el proyectil de un disparo termina clavándose en la tierra en un lugar que se predetermina como no peligroso.

 

ATESTÓN:

1.- Se dice así cuando una mancha está poblada por una gran densidad de reses.

 

2.- También abundancia. Antiguamente se empleaba codicia, refiriéndose a que las reses sentían predilección por esa mancha.

 

ATIGRADO:

Se dice del animal cuya capa recuerda a la piel de los tigres, más que por el color, por la forma de las manchas el pelo. Capa verdina.

Verdugo. Chorreao.

 

ATIZAR:

Disparar.

“Alumbrar candela”

 

ATOCONADO:

 

1.- Estado en el que queda el monte por haber sido comidos sus tallos de forma abusiva. Raído. Lamío.

 

2.- Estado en el que queda la extremidad de una res que ha perdido su parte final por efecto de un disparo y sólo queda el muñón o tocón.

 

ATRAILLAR:

Colocar la traílla a los perros para controlarlos antes de soltarlos en el rastro de reses o cuando les sale la liebre.

Antiguamente “atrayllar”

 

“… para cebarlos y encarnar en ella y hecho se torna atrayllar los alanos y cargando el jabalí…”

 

PEDRAZA GAITÁN, P.: Libro de la Montería, Manuscrito del S. XVII-XVIII, Capt. II.

 

“…han de ir cuando menos dos monteros porque de otra suerte no se podrán gobernar; ha de llevar el uno de ellos los dos alanos de trailla y el otro los cuatro perros, dos en cada mano; las traillas serán de cordel recio, los collares de cuero fuerte y más los de los alanos por la mucha fuerza que ponen al arrancar; y para podellos soltar con ligereza al tiempo que convenga sin que se lleven tras sí los cordeles, llevará el un cabo de la trailla atado al brazo y el otro metido por el collar del perro y pasado hasta la mitad y asido el cabo con la mano para que cuando convenga, con sólo soltar el cabo que lleva en la mano, no se escurran las traillas por los collares y queden los perros libres de en trailla y sueltos; han de ir los alanos armados con las armas que diremos en su lugar, y todo esto antes de llegar al monte porque vaya prevenido; y á dos horas después de anochecido comience á montear y no antes…”

 

BARAHONA DE SOTO, L.: Diálogos de la Montería. s. XVI. Ed. Sociedad de Bibliófilos Españoles. Madrid 1890. Pág. 457.

 

ATRANCARSE:

Quedarse las reses paradas en un lugar protegido, solas o haciéndole frente a los perros.

 

ATRAVESADO:

Otro nombre que se da a los perros de raza cruzada.

También garabito o tarabito.

“Esa rehala es toda de atravesados y mil-leches.”

 

ATRINQUES:

Término antiguo que designa las huellas que deja una res clavando sus pezuñas en la tierra, por haber tenido que huir precipitadamente. Arrollón.

 

AUJEZSKY:

Virus que afecta a los jabalíes y a los cerdos domésticos especialmente y puede afectar a perros y gatos. Auyesqui. Pseudorrabia.

 

AULAGA:

Planta arbustiva, con ramas espinosas en su extremo y fuertes espinas laterales. Los montes con muchas aulagas son molestos para montear por lo mucho que pinchan y los monteros suelen protegerse con sus zahones. Sinónimo aliaga, abulaga.

Ulex spinosa.

 

AULAGAR:

Terreno poblado de aulagas. Genista hirsut.

 

AUMENTOS:

Cantidad de veces que se ve más cerca y más grande un objeto o una res observada a través de un visor o unos prismáticos. La graduación empleada en montería oscila entre 1 y 5 aumentos, en cambio, en los recechos se suelen emplear mayor número de aumentos y por eso, el tiro se realiza, casi siempre, sobre un apoyo fijo; ya que, a mayor número de aumentos, mayor es la sensación de temblarnos el pulso.

 

AVANCARGA:

Antiguas armas que se cargaban por la parte delantera o boca. Antecarga.

 

AVANTO:

Arcaísmo de buitre.

 

AVECHUCHO:

Coloquialmente jabalí.

COVARSÍ, A.: Entre jaras y breñales.  Badajoz 1927. Pág.

 

AVEFRÍA:

Especie cinegética migratoria de caza menor.

Vanellus vanellus.

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

La coloración de su plumaje es blanca y negra. Tiene color verde oscuro en la espalda, la gorguera negra, la pechuga blanca y un penacho delgado muy característico. Nos visita en los periodos del más riguroso invierno.

También quinceneta, aguanieves.

 

AVERDUGADO:

Capa verdina de los perros con listas de arriba hacia debajo de grosor irregular.

Verdugo, verdino, atigrado.

 

AVESTRUZ EUROPEO:

Denominación impropia con la que se conoce a la avutarda que es una de las mayores aves voladoras que existen, llegando los grandes machos a pesar más de 17 kilogramos y a medir 250 cm de envergadura.

 

HUERTA Y RAMÍREZ, F. y otros: “Enciclopedia de la caza” Ed. Vergara. Barcelona 1967. Pág. 232.

 

AVETARDA:

Avutarda.

 

«A las aves que llamamos en España abutardas o aves-tardas... Este nombre es cierto que se 1o dieron por su tardo buelo.»

 

HUERTA PLINIO, P.: Ed. 1624, t. 1. p. 720.

 

AVIAR:

Toda la acción de preparar una pieza de caza antes de ser consumida. Consiste fundamentalmente en cortarle la cabeza, las patas y dejarla en la canal. Hatear.

 

“Allí escondí el macho, después de aviarlo, y lo tapé muy bien con unas matujas de carnaillo, para que no dieran con él los quebrantahuesos ni los buitres, pensando volver a recogerlo al día siguiente…”

 

GONZÁLEZ-RIPOLL, J.L.: “Narraciones de caza mayor en Cazorla” Ed. Everest. León 1978. Pág. 92. ISBN: -84-241-9952-9.

 

AVÍOS:

Apechusques de caza. Arreos. Achiperres.

 

AVUCASTA:

Avutarda.

 

AVUTARDA ENANA:

Sisón.

Otis tetrax.

HUERTA Y RAMÍREZ, F. y otros: “Enciclopedia de la caza” Ed. Vergara. Barcelona 1967. Pág. 235.

 

Al tener como las avutardas solo los tres dedos delanteros de sus patas no pueden agarrarse sobre las ramas y por ello, no se les ve nunca posados sobre las ramas de los árboles.

 

AVUTARDA:

Ave esteparia zancuda y voladora de cuerpo pesado, muy desconfiada y del tamaño de un pavo doméstico. Su carne es muy apreciada, ya que antaño era objeto de caza, en cambio hoy, se encuentra protegida por la ley, dada su escasez y no puede cazarse.

Al macho le llaman vulgarmente barbón.

Otros nombres son avetarda y avucasta.

Otis tarda.

 

AYUDA:

Auxiliar del perrero o del guía para conducir las rehalas por la mancha.

 

AZAGAYA:

Arma blanca muy primitiva empleada para cazar. Era una especie de lanza, parecida a los chuzos, pero que tenía uso arrojadizo.

 

AZAGÓN:

1.- Trabajo duro y muy penoso en la sierra.

 

2.- Caminata larga y forzada. Tupitina.

 

AZAR DE CAZA:

Suceso o acontecimiento ocurrido de forma casual y fortuita en los lances de caza. Suerte. Ventura. Fario.

AZCONA:

Arma blanca arrojadiza, de hoja lanceolada para cazar en el medievo, de tamaño inferior a una lanza. Se lanzaba con la mano. También ascona. Similar venablo o chuzo.

 

En el Poema de Fernán González, cuando los castellanos se reúnen en consejo y deliberan sobre sus enemigos los navarros, dicen: “omnes son muy esforçados, de pies muy ligeros, / de asconas e dardos fazen golpes çerteros”.

Poema de Fernán González

 

AZOR:

Especie de rapaz forestal y autóctona con la que se autoriza la práctica de la cetrería en Andalucía.

Accipiter gentilis.

Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía. Decreto 126/2017, de 25 de julio BOJA 149.

 

Su envergadura puede llegar fácilmente a los 80 cm. Pudiendo vivir hasta una década. Tiene las alas redondeadas y cortas, en cambio, su cola es larga. Sus patas son amarillas y los tarsos los tiene cubiertos de plumas.

Esmerejón y milano.

 

AZORADA:

Se dice de la perdiz o cualquier otra ave que se encuentra asustada por la presencia de un azor.

 

AZORERÍA:

Variedad de cetrería, en la que se empleaban los azores y gavilanes o también llamadas “aves de ojos amarillos”

 

AZORERO:

El que caza con azor.

 

AZULÓN:

Ánade real.  Pato de collar.

 

AZUQUECA:

Torvisco.





 ¡Caza disfrutando, disfruta cazando!             

                                                                              Manuel Moreno 

                                                                                                                        Abril - 23


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