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VAQUEO y SALTEO

  Biblioteca Nacional de España VAQUEO Modalidad de caza mayor, consistente en esperar a las reses que vienen de vuelta a su encame diurno d...

20230804

MANCADA

 

La mancada de acuáticas es una actividad oportunista.

MANCADA


Se reconoce con este nombre al periodo de muda del plumaje de algunas aves, como ciertos patos, que, durante algunas fechas del verano quedan privados de su cualidad de poder volar, por este motivo.




           La mancada se nota más en especies como los patos que, hacen una muda simultánea de todas las plumas que le permiten volar. Lo hacen de una vez, de una tacada, es una muda radical.

Las aves, cuando están en el periodo de la mancada, pierden de golpe todas sus plumas remeras: rémiges primarias y secundarias, impidiéndoles este hecho el poder levantar el vuelo.

Es como si estos animales se quedasen mancos sin poder utilizar sus extremidades superiores para su función habitual. Los patos se desplazan con gran torpeza intentando recuperar los movimientos a los que están acostumbrados, pero fracasando en el intento y sin lograr el efecto perseguido.

Se mueven como si estuvieran heridos o lisiados, volviéndose más vulnerables y convirtiéndose frecuentemente en presa de sus depredadores.


En la naturaleza, cualquier movimiento defectuoso de un animal es interpretado rápidamente por los predadores como una oportunidad para poder capturarlo. De hecho, algunas especies, como las perdices o las palomas, se mueven con cierta dificultad -como si estuvieran tullidas o heridas- para atraer a sus perseguidores cuando les atacan y tienen a sus crías muy pequeñas.


Este periodo se inicia con los primeros calores del verano y los machos de la familia de las anátidas en general, suelen reunirse, como mecanismo de defensa, formando grandes grupos.

Realizan una migración de muda a unas zonas que ellos escogen y donde se sienten más protegidos, llamadas “cuarteles de mancada”. Durante este tiempo lucirán un plumaje menos vistoso que les permite camuflarse con mayor facilidad denominado “plumaje de eclipse”.

 Las hembras suelen comenzar esta muda simultánea en fechas posteriores a los machos.

La alimentación influye de manera determinante en este tipo de muda, llegando algunos años a no realizarla.

Durante estas fechas, las aves que sufren la mancada se vuelven más vulnerables y apenas se les oye parpar como lo hacen en otras fechas, manifestándose más huidizas y reservadas.

Los atractivos machos que, el resto del año gozan de un plumaje muy vistoso, y que les diferencia de sus respectivas hembras, en cambio, en este periodo se parecen bastante a ellas, luciendo un plumaje grisáceo que poco a poco va mejorando hasta conseguir en otoño su elegante plumaje nupcial.

La mancada fue aprovechada en algunas épocas para mitigar la hambruna que atacaba parte del territorio español y en otras ocasiones también fue una práctica furtiva.

En la zona de las marismas del Guadalquivir existió el manconero, que era la persona que capturaba patos en la época de la mancada. Esto es una actividad furtiva, que se practicó como una forma de subsistencia y se solía hacer en la parte más meridional de la marisma que es donde se acumulaba la poca agua que quedaba en verano. Como en la marisma quedaban varias partes secas, los manconeros podían desplazarse a pie buscando los patos que se recluían en las zonas con agua.

 

                               “El sistema que se arbitraba era que los hueveros y manconeros 

habían de pagar a la finca un canon, 

siendo el guarda el encargado de ello…

                                      Ahora bien, el canon suponía 

un evidente decremento de las ganancias para los manconeros, 

por lo que algunos lo eludían.”


ACOSTA NARANJO, R.: Pan de Marisma. Sevilla. 2004. Pág. 104.  I.S.S.N.: 1138-8153


 
    Como estos animales que estaban sufriendo la mancada, se movían con bastante dificultad, podían ser capturados sólo con las manos, sin necesidad de emplear trampas ni armas.


La época en la que se produce la mancada coincide con época de veda en la que la caza de estas aves está prohibida. Ni que decir tiene que cazar patos en esta fecha, aparte de ser una caza ilegal o furtiva es poco ética.
 

¡Caza disfrutando, disfruta cazando!

                                                                                                                              Manuel Moreno

Agosto 23


20230801

PÓRTICO A PARA HABLAR DE CAZA

 

PÓRTICO


Ricardo Médem Sanjuan.
Ricardo Medem Sanjuan



“Para hablar de caza”

 

 

A veces se trabaja toda una vida para avanzar apenas un metro, pero así crecieron las grandes montañas, avanzando siglo a siglo metro a metro.

 

 

Golpe a golpe, verso a verso (Machado)

 

 

Palabra a palabra, dicho a dicho, sentencia a sentencia, refrán a refrán...

 

 

 

 

                  Como ha hecho Manuel Moreno Rueda, el autor de este Diccionario que, durante toda su vida en la sierra, pero, sobre todo, durante los últimos once años, se ha dedicado a coleccionar palabras “Para Hablar de Caza” de una manera correcta sin que se pierdan las expresiones, el argot, que desde tiempo inmemorial han venido utilizando las gentes del campo y de los montes para entenderse mejor, para definir mejor los sentimientos, las cosas y las circunstancias de su entorno.

 

             Persona sencilla y buena, apegada al campo, con vocación de educar y pasión por cazar, piensa, y piensa bien, que la precisión de hablar con propiedad sobre cualquier tema, pasa por una escrupulosa selección de la terminología empleada a la hora de componer el mensaje, por lo que ha ido recopilando las palabras raras o curiosas de la jerga de los cazadores que ha escuchado o leído; las ha ido seleccionando para después definirlas correctamente y adobarlas, a veces, con sinónimos, antónimos o una cita en la que aparece el término; en ocasiones le ha llamado la atención el hecho anecdótico con el que ha enriquecido también la propia definición. Cumple con ello los tres principios de la Real Academia Española, que deben ser inspiradores de su labor: Limpia, fija y da esplendor. Porque son las palabras, las palabras escritas las que forman ya parte del patrimonio de la venatoria y que con esta obra se rescata y se perpetúa.... 

 

 

 Palabra a palabra,  dicho a dicho, sentencia a sentencia,  refrán a refrán...

 

         Muchas gracias querido Manolo por tu aportación a la cultura venatoria, tan valiosa, tan loable, tan generosa y tan académica, con “Para Hablar de Caza”.


 

Ricardo Medem Sanjuán


      ¡Caza disfrutando, disfruta cazando! 


Manuel Moreno Rueda

Andújar - 2006

Octubre - 2023 

PRÓLOGOS DE CAZA

 PRÓLOGOS DE CAZA

El prólogo en los libros de caza.
Prólogos de Caza

 

            Muchos son los libros que se han escrito sobre temas venatorios y muchos de ellos tienen en el inicio un prólogo como aperitivo antes de meterse de lleno en los contenidos. Todos ellos tienen dos cosas en común:

        - Una, valoran la obra que prologan.

        - Otra, esgrimen razones que defienden y ensalzan la actividad tratada, en este caso la caza y el cazador.

            Quizás uno de los más famosos fue el que José Ortega y Gasset escribió al libro de "Veinte años de Caza Mayor" del Conde de Yebes. Más que un prólogo, es un ensayo sobre la caza que tuvo especial relevancia en Alemania, donde fue considerado como argumento fundamental en la formación de los guardabosques alemanes.

        En este prólogo Ortega dice para matizar y ensalzar el término de la cinegética cosas como:

         “… Hombre y perro han articulado uno en otro su sendo cazar, y esto representa la cima de la venación, que se hace cinegética. De tal modo es la caza con perro perfección y dechado de la cacería, que el sentido propio del término cinegética ha llegado a aplicarse a todo el arte venatorio, cualesquiera que sean sus formas. Convendría, sin embargo, reobrar contra este uso, porque resulta demasiado ridículo llamar cinegética a una actividad en que muchas veces no interviene el perro…”

ORTEGA Y GASSET, J.: Prólogo de Veinte años de caza mayor. Sevilla 1942. ISBN: 84-95375-06-0.

           En realidad, este prólogo tiene afirmaciones rotundas para unos, y controvertidas para otros. 

           "No se caza porque se mata, se mata porque se caza"

             Y que, como son muchas y muy jugosas, no las voy a entrar a valorar, pero, sí que creo que deben ser leídas, pensadas y repensadas porque son muy interesantes en su particular defensa de la caza. 

            Tiene una descripción del momento en el que entran las rehalas al monte que para mí es magnífica.

             Otro prólogo muy famoso es el de Félix Rodríguez de la Fuente a la Enciclopedia de la Caza "Arte y técnica del buen cazador" de Ed, Vergara. en el que confiere al cazador, ya sea animal u hombre el papel de:

         "guardian de los pastos y los frutos... que actúa como verdadero forjador, como una formidable fuerza selectora que, implacablemente, va mejorando las condiciones anatómicas, fisiológicas y psíquicas de todas sus presas."

        "No es la cantidad de capturas lo que forma y ennoblece al cazador, sino la calidad de las mismas" 

        Con su peculiar forma de expresarse, hace una gran defensa de la caza y de los cazadores en general. La mayor parte de sus palabras siguen hoy teniendo vigencia para la defensa de la caza y la naturaleza.

         Y continuando la senda de Ortega afirma:

        "No mates, caza. Porque no es lo mismo matar que cazar"

         Sin duda, muchísimos son los prólogos que merecerían traerse aquí para valorarlos y reconocer sus méritos en defensa de la caza, pero, creo que no sería procedente. Entre los demás, haré especialmente mención a aquél, con el que, Jesús Caballero me hizo el honor de prologar mi libro "Para hablar de Caza" en el que además de, obsequiarme con inmerecidos halagos, en su defensa de la caza esgrime:

        "...la caza nunca fue una ocupación banal, ni caprichosa; la caza, es el oficio preciso, donde se concertó la misteriosa síntesis de la razón con el instinto..."

         He tenido el honor de prologar un libro a un buen amigo y, creedme, no es tarea fácil componerlo literariamente y ser original en la utilización de argumentos novedosos. Vaya desde aquí mi gratitud y reconocimiento para esos grandiosos y elaboradísimos prólogos en defensa de la caza.


            ¡Caza disfrutando, disfruta cazando!


                                                                                        Manuel Moreno

julio - 23

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