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| Embalse del Guadalmena |
Dentro de la caza mayor, aquí nos vamos a centrar en lo que hace referencia a la montería y sus especies. España es un país ideal para la
explotación de cérvidos en general,
según se desprende de la abundancia natural de venados, gamos, corzos... y de
su ancestral existencia en nuestras sierras.
En la actualidad goza de gran
aceptación una de nuestras tradicionales
modalidades de caza mayor, se trata de la montería. A pesar del halagüeño
porvenir y de sus buenas condiciones con
respecto al hábitat para la cría y explotación de los animales de esta especie,
sería ingenuo pensar que el nivel de
nuestras explotaciones cinegéticas ha tocado techo o ni tan siquiera ha llegado
a conseguir altas cotas de producción, dentro de sus posibilidades. Se hace
necesario un replanteamiento del sistema en general y buscar un modelo de
explotación más adecuado.
La cruda y dura realidad es que no podemos, en estos momentos, ofrecer ni la cantidad ni la calidad de
dichas especies, para que económica y cinegéticamente España resultase ser un
prototipo de buena gestión. El mejor argumento para mantener, mejorar y
favorecer la caza es hacerla rentable económicamente.
El considerar que el tratamiento de la caza
mayor deba seguir haciéndose como antaño, no deja de ser un argumento
retrógrado y de todo punto inadmisible, dado que el hombre desde que está sobre
la tierra, ha basado su desarrollo en una actualización y adaptación en todos
los sentidos a los tiempos en los que vive.
Sería algo más que anecdótico e
incluso, si se me permite, bastante pintoresco, el intentar emular, ya casi en
el siglo XXI a los primitivos pobladores de nuestros montes en temas de caza.
Valga la hipérbole para resaltar
el desfase y la poca actualización que en términos generales están viviendo
nuestras explotaciones agropecuarias, como fiscalmente suelen denominarse.
Por más que nos gustase y aún a
pesar nuestro, el primitivo animal salvaje que se desarrollaba en la intacta
naturaleza no es el actual animal salvaje de hoy y por desgracia, la intacta
naturaleza hace tiempo que dejó de serlo. Hoy la desnaturalizada naturaleza es
incapaz de ejercer sus fueros de selección y perfeccionamiento originarios y
además, testarudamente nos empeñamos en mantener el mismo modelo de
explotación, modelo que ahora con los condicionamientos actuales, nos
conduciría irremediablemente a un proceso que bien podríamos calificar de
degenerativo.
Si no cazamos persiguiendo a la
carrera o con lanzas, sino con modernos y potentes rifles ayudados por precisas
y sofisticadas miras, ¿por qué no
utilizamos también los prodigios de la técnica para conseguir un mayor
desarrollo en calidad y cantidad? Bien es cierto y justo es reconocerlo, que
algunos propietarios de este tipo de
explotaciones, se han preocupado y
siguen intentando esforzarse por mejorar, pero por desgracia, no es la norma
general.
Analicemos, aunque sólo sea de
forma somera, algunas de las circunstancias de la actual situación:
1. EL HABITAT
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| Encinas, pinos y robles. |
Quizás deslumbrados por la belleza natural de nuestras sierras, nos hemos quedado en la puerta, sin ver lo que hay dentro.
Muchos somos los que conocemos el
aspecto exterior de nuestros montes,
pero pocos los que conocen la riqueza y
las carencias que éstos encierran.
Necesitamos conocer el estado
real del enfermo y posteriormente decidir qué terapia es la más aconsejable.
Se hace necesario, como punto de
partida, realizar un estudio concienzudo, que aprovechando los avances que la
moderna tecnología pone a nuestra disposición, resulte esclarecedor de la
situación actual.
Muchos son los sectores de nuestra sociedad que bien desde una óptica de rentabilidad
económica o desde otra, la conservacionista y de equilibrio del medio ambiente, coinciden y abogan por la
necesidad de realizar estudios técnicos
para mejorar estas explotaciones.
¿Qué aspectos resultan importantes y debemos conocer?
Todos los que nos puedan aportar
alguna luz de solución, pero básicamente es conveniente que en este estudio se aprecien aspectos como:
a) Análisis geológico, geofísico
e hidrogeológico del suelo y del subsuelo.
b) Análisis hidrogeológico y
disponibilidad de las aguas.
c) Análisis de la vegetación más
representativa y objeto del consumo de los animales.
d) Analítica de algunos desmogues
para comprobar qué sustancias han absorbido.
e) Estudio de las vísceras de los
animales muertos.
f) Estudio de plagas o epidemias
que afecten a la vegetación y a las reses.
g) ¿Qué variedades de sembrados
pueden realizarse con éxito?
h) Conocer la densidad y la
proporción entre edades y sexos, así como la apreciación de la población total.
Estudio de la fauna cinegética existente actualmente en comparación con los
parámetros óptimos y deseables, a conseguir.
i) Características de la finca y
el entorno que permiten otras
explotaciones y su grado de compatibilidad.
j) Otras varias:
*
Una visión general del
estado de la finca, que en este caso, muy bien puede facilitarla el experto de
campo, el guarda. El mismo será el que nos dé su lectura particular de los signos por él apreciados en el campo y
que posteriormente habrán de ser
interpretados por el responsable de la investigación.
*
Se hace necesaria una división en sectores o pequeñas manchas de la finca, dentro de cada una de las cuales,
se realizarán estudios pormenorizados
que nos retraten tanto las carencias como las potencialidades del hábitat.
¿Qué utilidad puede tener este estudio?
Pues ocurre otro tanto que con
las huellas o signos que podamos
interpretar del campo, así como de la
lectura que cada uno pueda hacer de lo observado. Es una fuente de
informaciones.
Las posibilidades son amplias y
este estudio nos aportará información
sobre:
- Qué tenemos de forma natural y
qué es lo que nos falta respecto a los
nutrientes que precisan los animales.
- Qué preparación previa del
suelo o subsuelo, incluso modificaciones
ambientales, deben realizarse (pantanos, sondeos, roturaciones...
- Qué zonas son las más adecuadas
para sembrar.
- Qué variedades hemos de utilizar en los
sembrados.
- Qué tratamientos hemos de
seguir sobre la vegetación o sobre los
animales.
- Qué zonas conviene clarear,
talar, limpiar,...
- Con qué tipo de abonos debemos
tratar en cada zona.
- Cuáles son las posibilidades
reales de producción de alimento de la finca.
- Cuál es la población máxima que
permite la finca sin tener que sobrealimentar.
- Qué tipo de caza podemos
practicar con éxito sin deteriorar el equilibrio.
- Dónde conviene hacer nuevas
instalaciones de graneros, comederos, carriles, observatorios, capturaderos...
y que tipo o forma debe tener la construcción.
- Además de otras muchas que
nuestra creatividad nos pudiera
suscitar.
Aunque lo ideal es que las propuestas de
mejora, abarquen tanto a la finca como al ganado, algunos propietarios
consideran, con no poco acierto, que los
recursos económicos que se empleen, para mejorar, deben recaer sobre la finca directamente, que en definitiva allí quedan, más que sobre las reses, ya que éstas
pasan y lo otro perdura. Pues bien, he aquí, que esta inversión no sólo recae
fundamentalmente sobre la finca, sino que este planteamiento nos va a permitir
establecer el orden prioritario de las actuaciones que hemos de emprender, con
una positiva y bien argumentada visión de futuro, redundando en definitiva en
beneficio de la caza.
2. LOS SUELOS
Los suelos, sobre todo en las zonas de la sierra, cada día se están quedando más áridos y la climatología en general tampoco contribuye positivamente a la existencia, de forma natural, de recursos para la alimentación de los animales.
Algunas zonas de nuestra sierra
son ya pobres en sustancias minerales (oligoelementos y macro-elementos) tan necesarios para la
nutrición básica de estos animales.
Pero, para una adecuada
nutrición, ¿Cuáles son las sustancias necesarias que tiene el suelo de nuestra
finca y cuáles le faltan?
El desconocimiento de la
respuesta a esta pregunta, hace que cuando hemos sobrealimentado, lo hayamos
hecho dando "palos de ciego".
El no facilitar las sustancias
necesarias para la nutrición
básica, hace que en ocasiones nos
encontremos con fincas en las que los animales están gordos, pero en cambio no
están bien nutridos y por lo tanto el desarrollo de su trofeo es incompleto.
La situación de incultivo de la mayoría de los
suelos, aun teniendo en su composición las sustancias precisas, hace que éstas no puedan ser absorbidas por
mucha vegetación o lo han sido en muy
poca cantidad y por lo tanto por los animales que allí viven, mostrando
carencias de este tipo.
El no afrontar de forma tajante y
contundente la erosión de los suelos es
otra circunstancia que devalúa progresiva e irremediablemente la riqueza de los
mismos.
De estas reflexiones podrían
salir algunas actuaciones en concreto que
pudieran solucionar, en parte, alguno de los problemas planteados, pero
teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
- Una absorción de productos aditivos por el
suelo sólo puede realizarse por medio de
filtración de humedades (lluvias, riego artificial...)
- Si falta el elemento agua, es decir, la
fuente para la imprescindible reacción físico-química, deben proyectarse macro- espacios (comederos, donde a los animales se les
facilita continuamente durante todo el año los elementos necesarios de proteínas y grasa, minerales
-cal, fósforo...- y vitaminas. Esto puede realizarse por medio de:
a)
Plantaciones artificiales con riego por aspersión.
b) Ofreciendo
en las instalaciones elementos adquiridos del exterior (heno, alfalfa, maíz,
sal, piedras vitamínicas...)
- La base, por lo tanto, es el
agua disponible (humedad relativa, precipitaciones, temperatura media, agua
superficial y del subsuelo) y solamente una valoración de los datos
climáticos con un estudio exhaustivo del
elemento agua, incluso con proyectos de captación almacenamiento de transporte,
dará la contestación a la cantidad de fauna cinegética soportable en cada finca
y la forma de su realización, indicada en los apartados a) y b) anteriores.
- El análisis físico-químico del hábitat
existente sólo puede mejorarse después de considerar lo expuesto anteriormente.
3.
POSIBILIDADES NUTRICIONALES
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| Vegetación de una mancha de montería |
Algunos propietarios preocupados por el tema han buscado algún producto que contenga nutrientes básicos, sin conocer las necesidades de su caso en concreto, dando esto como resultado la superabundancia de algunas sustancias y la carencia total de otras, quedando por tanto incompleta la nutrición básica. De esta manera estaremos malgastando nuestros esfuerzos económicos.
La actual comercialización de los
desmogues contribuye a perjudicar el equilibrio natural, ya que antes cuando no
se comercializaban y quedaban
diseminados por el campo, los venados ingerían parte de estas cuernas
royéndolas y de esta forma obtenían las sustancias que ya habían transformado
el año anterior y que estaban acumuladas en esos desmogues. Será cuestión de valorar en cada caso si no
merece la pena sustituir los desmogues por otra sustancia más rentable.
Para que la nutrición básica de
estos animales sea correcta, deberemos facilitarles en cada momento de su
crecimiento, la posibilidad de disponer de una forma u otra, (natural o
artificialmente), de las cantidades apropiadas de agua, energía, vitaminas,
proteínas y minerales, que deberán constituir la fuente de reservas para su
adecuado desarrollo.
Pensemos que un trofeo muy bueno, en
circunstancias naturales plenamente favorables, puede llegar a costarnos
alrededor de los 10 a 13 años de vida del animal, si pretendemos
rentabilizarlo, hemos de procurar bajar este tope.
Una adecuada nutrición puede dar lugar a
productos de mejor calidad en menos
tiempo, posibilitando también que haya mayor cantidad.
4. LAS MANCHAS DE VEGETACION
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| Vegetación de finca montera |
La vegetación para este tipo de animales constituye un factor importantísimo, tanto desde el punto de vista de su capacidad nutriente, como desde el de facilitarles abrigo y cobijo.
Resulta algo más que interesante,
el conocer las posibilidades nutrientes de las variedades de vegetación
existentes en la finca y también la analítica de las sustancias nutrientes que
son capaces de contener y por tanto transmitir mediante su consumo.
Cuando estos animales,
antiguamente, vivían en zonas donde no había alambradas, ellos podían recorrer
libremente grandes distancias para encontrar el tipo de vegetación que
necesitaban en cada momento. Es decir, aunque las variedades de vegetación que
necesitaba para su desarrollo, no las
encontrase en su entorno próximo, tenía la posibilidad de ir en su busca.
Hoy en día, la existencia de alambradas,
limita considerablemente esta posibilidad, por eso hemos de cuidar la cantidad
y la calidad de vegetación precisa para estos menesteres.
Se cree que el organismo del animal es capaz
de transformar algunas sustancias que encuentra en su dieta en otras similares
a las que necesita y que no existen en
su entorno. Para que pueda darse esta filigrana de la naturaleza, el animal
necesitará una tranquilidad que sólo puede disfrutar cuando se encuentra
cómodamente emboscado. Pero el que determinadas carencias pudieran subsanarse
de esta forma, constituye un factor que
retrasa, o cuando menos ralentiza, la evolución
natural del desarrollo de estos animales.
Aunque no existe problema de
comunicación entre los individuos de la especie, dentro de las grandes manchas
de vegetación, ya que este tipo de
animales utilizan la comunicación química, es conveniente que el espacio esté
dividido en sectores claramente diferenciados, primero para facilitar su
estudio y posteriormente para que las posibles acciones de mejora que podamos emprender, resulten más
practicables.
El que las manchas de vegetación
espesa, no sean excesivamente grandes,
facilita las potencialidades de defensa contra posibles incendios y favorece la
tarea a la hora de montear.
También el suelo deberá estar racionalmente
distribuido en lo que respecta a las zonas dedicadas a sembrados y próximo a
ellos existirán zonas de monte espeso que propicie el encame de las reses. Esta
misma racionalidad hemos de utilizarla a la hora de establecer otras zonas como
barbechos, encinares en forma de dehesa,
monte bajo, mondas o cortafuegos...
5. LAS INSTALACIONES
La construcción de modernas
instalaciones supone la posibilidad de emprender modernas actuaciones de
mejora, teniendo en cuenta que se adapten al entorno natural, que permitan su
utilización sin perjuicio para la fauna cinegética (nidos, accesos,
manipulación...) y que prevean la evacuación de residuos. Siempre que se decida
construir una instalación, habrá de tenerse en cuenta el uso concreto que se le
va a dar y las posibilidades de fácil transformación de las mismas para otros
usos futuros.
La forma de distribuir en el
terreno los comederos, bebederos, observatorios, graneros, capturaderos,
enrejados en los carriles, pastores eléctricos... obedecerá a
un planteamiento conjunto y globalizado de la totalidad de la finca.
Además de la ubicación, la forma de la
construcción permite que se puedan o no aplicar distintos tipos de productos y
la posibilidad de emprender actuaciones o tratamientos muy concretos en los que
la configuración de las construcciones nos permita manipular lo
más cómoda y seguramente a los animales. El capturar y manipular algunos
individuos sólo es admisible en los casos imprescindibles y para los que no
existe otra posibilidad.
Incluso la ubicación de cada
instalación y sobre todo de las viviendas, deberá responder a una argumentación
lógica y prevista con anterioridad, obedeciendo a criterios prácticos que
faciliten, por el lugar de su construcción, una serie de alternativas por sí
mismas o de forma pasiva.
De todas formas, del estudio
realizado y de los proyectos de mejora planteados será de donde salga no sólo el lugar, sino la
forma y el tipo de instalaciones que tendremos necesidad de construir.
6. LAS VALLAS
No debemos, ni queremos entrar
ahora en una valoración de si las vallas o cercados sí o no. La auténtica
realidad es que existen de forma generalizada y esta circunstancia será tenida
en cuenta a la hora de establecer una serie de medidas para conseguir mejoras
en general.
El que la mayoría de los cotos estén cercados, impide
el tránsito de forma natural de las
reses de unas zonas a otras, dificultando por tanto que los animales encuentren
en cada momento las sustancias necesarias para
su equilibrada alimentación y correcta nutrición.
No sólo es ésta la única
deficiencia que se desprende de los cercados, podríamos enumerar la
consanguinidad, las densidades inadecuadas, los biotopos incompletos que
obedecen a lindes artificiales...
Pero todo lo que tiene el empleo
de las vallas no van a ser dificultades, también tiene otros aspectos
positivos, que por supuesto deben ser
considerados y utilizados. Por ejemplo,
el cercar las zonas de sembrados, para que constituyan un auténtica despensa de
alimentos, el poder construir capturaderos selectivos que nos permitan el tener
a los animales clasificados, atendiendo a distintos criterios de actuación... pero sobre todo, la mayor
ventaja es que podemos plantear un plan a largo plazo, con la seguridad de que la mayoría de los
animales que comienzan pueden llegar a terminar, ya que les resulta casi imposible salir de
los cercados.
En definitiva, las
vallas existen de forma
generalizada y hemos de procurar utilizarlas inteligentemente para beneficio de la caza.
7. LA SITUACION HIGIENICA
La higiene, tanto de la
vegetación (plagas que afecten a los
árboles y plantas), como de la población animal (enfermedades, parásitos...)
deberá ser controlada para que no constituya un perjuicio para el desarrollo de
las reses.
Hasta hace muy poco tiempo, estos animales no tenían más
enfermedad que la producida por el plomo de las escopetas. Hoy ya tienen
varias, en algunas fincas se han
observado ciertos individuos afectados por unos
tumores en las vísceras y gran cantidad de parásitos. Esperemos que
no llegue a ser nada considerable y
dentro de poco lo podamos relatar como una anécdota.
Aunque la mayor mortandad de
estos animales no suele darse por problemas de higiene, sino que se suele dar,
sobre todo, por la superpoblación de un
cercado que no disponga de alimentos naturales
suficientes y en el que el responsable de la explotación, no haya procurado paliar la
situación; es preciso que los problemas de higiene y salud estén
controlados.
En gran cantidad de fincas, para
asegurar el abastecimiento de agua en el
estío, han sido construidos pequeños pantanillos, que se convierten a
finales del verano, en un foco con múltiples posibilidades de contagio de enfermedades y parásitos, por descender el
nivel de sus aguas y quedar al descubierto todo un lodazal, que es utilizado
como bañas y bebederos.
A estos pantanillos, suelen acudir animales de
todo tipo, algunos enfermos mueren allí
mismo y las posibilidades de contagio se
multiplican considerablemente.
Esta situación deberá ser tenida
muy en cuenta, tomando las medidas oportunas para que la situación higiénica de
los animales sea la deseada y de esta forma el suministro de agua,
no se transforme en un medio de difusión de enfermedades y parásitos.
8. INVESTIGACION
Hemos de señalar que en este
apartado debería existir no sólo el
esfuerzo por parte de los particulares en realizarla, sino que la
Administración debería contribuir de forma conjunta y coordinada para buscar
nuevas propuestas de mejora.
Lógicamente en investigación
son los
científicos los que tienen la
palabra y el campo de acción para desarrollar innovaciones que contribuyan
a la mejora de la especie y por tanto de
la calidad de los trofeos.
De todas formas, cualquier
persona preocupada por el tema, con ingenio es capaz de establecer iniciativas
que puedan ser perfeccionadas con posterioridad.
De entre los muchos intentos que he oído en este tema, se me ocurre comentar a continuación, bajo el título de experiencias, algunas hipótesis que bien podrían ser viables para realizar una experiencia. Algunas de ellas, nos consta, han vislumbrado atisbos de realidad al constituir la experimentación de algún particular en concreto.
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| Aquí pueden convivir en armonía ciervos, gamos, cabras y jabalíes. |
9. E X P E R I E N C I A S
* Sobrealimentar un grupo de venados selectivos.
Después de la montería, se
deberán encerrar en un cercado no excesivamente amplio, pero que disponga de
agua, vegetación y encames suficientes, un grupo de los mejores venados
selectivos. Se les facilitará comida y con una sobre-alimentación,
fundamentalmente a base de productos que mejoren en el siguiente año el
crecimiento de la cuerna.
Se soltarían en el resto de la
finca en las fechas posteriores a la berrea, cuidando de que en el resto de la
finca existan grandes machos "campeones". De no ser así soltaríamos
sólo a los mejores, nunca a los defectuosos.
De esta forma, "aseguraríamos" parte del éxito de la montería, en
la calidad, sobrealimentando sólo a un
reducido número de animales y también una selección de la especie.
* Introducir ejemplares seleccionados.
Ateniéndose a criterios de selección de la
especie, se podrían introducir en la finca un número no superior al 2 % de
ejemplares machos de la población existente. Si observamos que las hembras
tienen poca rentabilidad reproductora, podríamos plantear la introducción de
algunas de ellas.
El objetivo es mejorar la calidad
de la especie, introduciendo sangre selecta.
*
Sobrealimentar varetos seleccionados.
Capturaremos un grupo de varetos
de aquellos que desde el principio manifiestan cualidades positivas tanto de su
morfología como de su trofeo, se introducirán en un cercado y se les procurará
nutrir básicamente.
Se soltarían del cercado después
de la berrea.
De esta forma, conseguiremos un ahorro de
hasta 3 ó 4 años de vida de animal en el desarrollo del trofeo. Un vareto
correctamente nutrido, puede convertirse al año siguiente en un venado de 10
puntas perfectamente.
* Sobrealimentar gabatos desde los 40 ó 50 días de vida.
Capturar gabatos con esa edad,
después de que hayan sido amamantados y sobrealimentarlos añadiéndole
compuestos alimenticios ricos en calcio.
Conseguiremos individuos bien
nutridos desde los primeros momentos de su vida, abreviando el tiempo que dura
su desarrollo.
* Separar las hembras de los machos selectivos.
Para esta experiencia se puede
aprovechar el periodo que dure un régimen cinegético especial (3 a 5 años), en
el que sólo convivirán con las hembras los grandes machos considerados como de
mejor raza.
De esta forma aseguraremos una
descendencia muy clasificada.
* Practicar la inseminación artificial.
En la cría intensiva de otras
especies, esto es una práctica muy frecuente, pero aquí todavía no parece estar
muy extendida.
Desde el punto de vista de la genética sería
incluso posible la implantación de embriones en hembras campeonas.
*
Revolver el polvo de desmogues triturados con el alimento.
Triturar los desmogues del año, hasta
reducirlos a polvo y mezclarlo con alimento o con sal común, lo que se le
facilitaría al ganado en las fechas de febrero, en comederos elevados a 1 m.
del suelo.
Esta actuación puede facilitarle
a los animales el aporte de sustancias que a partir de ahora va a necesitar
para favorecer el desarrollo de su cuerna.
* La decornación parcial de algunos ejemplares antes de la berrea.
Esta práctica consiste en cortar la cuerna
recién descorreada, por encima de la luchadera a aquellos ejemplares que
todavía son jóvenes y que no nos van a ser útiles, por ahora, ni desde el punto
de vista de la reproducción, ni desde el
de la montería, puesto que aún no tienen trofeo de calidad.
Durante el periodo que dura la
formación de la cuerna, los venados van acumulando en la misma su reserva de
hormonas virilizantes, que después, una vez llegada la fecha de la berrea,
bajarán al organismo y propiciarán el
celo. La decornación paraliza esta actividad.
Al cortarle la cuerna se
consiguen mejoras como:
- Que el animal realizará una
berrea con muchísima menor intensidad y por lo tanto su desgaste físico
será menor, posibilitándole abordar los
tiempos venideros con una mayor reserva
de nutrientes en su organismo,
contribuyendo a un desarrollo mejor y más temprano.
- Otra será, el que los individuos
que padreen, generalmente serán aquellos machos seleccionados y considerados
campeones, purificando la especie.
- Otra ventaja es que ante la posibilidad de
tener que dar una montería este año,
estos ejemplares, no van a ser cazados por la
inexistencia de trofeo (claro está, a los que se les ha practicado la
decornación). Se supone que el hecho de que la decornación se le practique por
encima de la luchadera es para evitar un proceso de atrofia que posteriormente
podría impedir el que las sustancias virilizantes acumuladas en la cuerna, bajasen al organismo
y propiciasen el celo.
- Además las cuernas que se han cortado en
ese momento, si que están cargadas de esas
sustancias, que desde hace siglos, civilizaciones como la china, la
india, la egipcia... han utilizado para el
tratamiento de la impotencia sexual del hombre, así como para trastornos
cutáneos y enfermedades en general de la piel, dada su riqueza en esteroides y
andrógenos. Cuando menos, a nosotros,
nos servirá para elaborar con sal común,
un buen compuesto alimenticio para los machos.
* Practicar sólo la modalidad de rececho selectivo.
Durante un periodo de varios
años, sólo se practican modalidades de
caza selectiva, pudiendo
ofertarse la caza de trofeos de mucha
calidad, con la idea de molestar lo mínimo posible a los animales de la
finca. Esta práctica suele hacerse
en fincas que tienen animales de varias
especies como gamo, corzo, muflón...
De esta forma la población total
de los animales de la finca, no sólo
crece en cantidad sino en calidad, obteniéndose similares resultados
económicos.
* Propiciar que se adelante el periodo de la berrea.
A finales de agosto, principios
de septiembre, cuando la cuerna ya está terminada, se les pone sal común
revuelta con polvo de haber triturado los restos de las cuernas a las que se les practicó la decornación. Poner
grabaciones sonoras de la berrea del año anterior. Construir sobre los
comederos una red de micro-difusores o aspersores, que hagan que aumente el
grado de humedad y puedan procurar que el periodo de celo se adelante.
Si conseguimos adelantar las fechas de inicio
de la berrea, las crías nacerán en fechas más tempranas, disponiendo de mayor y
mejor calidad de alimento para su desarrollo.
No cabe duda que algunas de estas
experiencias, puedan resultar hasta pintorescas y sin duda producto de un
derroche de imaginación, pero en definitiva, eso es lo que nos proponemos y
casi seguro, de algunas de ellas, puedan surgir otras más profundas y más
practicables.
9. OTRAS EXPLOTACIONES COMPATIBLES
Lamentablemente una finca de caza mayor es hoy en día una explotación que ocupa grandes
extensiones de terreno y con poca o baja rentabilidad económica. Por tanto, el
tener en cuenta, otras formas compatibles en la explotación, constituye un
factor a considerar, a la hora de poder abaratar costos y conseguir una mayor
rentabilidad de la totalidad de la explotación.
No debemos dejar de lado, el hecho de que algunas actuaciones de mejora,
puedan ser vendibles en alguno de
sus aspectos, pero de todas formas hoy en día, son varias las fincas que
alternan una explotación de caza mayor,
con otras actividades como viveros, granjas cinegéticas, apicultura, explotaciones
de animales estabulados de pura raza, ganadería de bravo...
Este aspecto,
en los tiempos actuales, constituye
la clave para la supervivencia primero y después para la
rentabilidad de cotos de caza mayor,
que diariamente elevan su calidad y prestigio.
Lo ideal sería no tener que plantear esta
posibilidad, pero hay que buscar la rentabilidad económica y la especialización
del personal. De no existir
explotaciones compatibles, habría ocasiones en las que el personal dedicado habitualmente a estos trabajos quedaría sin ocupación, por falta real de
tareas y no podríamos utilizar nuevamente sus servicios, por tener éste, que
buscar otras ocupaciones laborales. Y buscando explotaciones compatibles,
aseguramos, que la experiencia adquirida diariamente por las personas que
trabajen en nuestra explotación, va a ser utilizada en beneficio del lugar donde la
adquirieron, ya que estos
trabajadores tendrán aquí su empleo, durante la mayor parte del año.
10. DENOMINACION DE
ORIGEN
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| Sierra de Andújar |
En otras actividades económicas,
se ha comprobado, como el estilo corporativo, ha permitido
solucionar gran cantidad de problemas y convertir explotaciones anticuadas y decadentes, en modernas, pujantes y
prestigiosas entidades.
El que los esfuerzos se malgasten de
forma individual, nos paraliza y cuando menos, nos estaciona en la
evolución y desarrollo de una colectividad.
Desde las Instituciones deben
abordarse planteamientos y
propuestas encaminadas a aunar esfuerzos,
que se traduzcan beneficiosamente en una mejora del entorno para la
colectividad.
La "denominación de
origen" conllevaría la
coordinación de criterios, entre los miembros,
a la hora de comercializar los
productos y en el terreno de la investigación, podrían abaratarse los costos
económicos, de forma considerable.
Algunos propietarios plantean la dificultad que tienen para poder
vender todos los años la caza a precios
rentables, de esta forma,
también se encontraría seguramente, mejor
solución al problema, eso
sí, siempre que
fuésemos capaces de conseguir calidad en la zona.
No significa esto, que la fórmula de las denominaciones de origen pueda ser la solución para abordar nuestra problemática, pero sí sería
aconsejable, tanto económica como
socialmente elaborar planes de actuación conjunta desde esta óptica.
Existen zonas en las que sus afinidades nos
apuntan la necesidad de tener que emprender alguna labor en este
sentido.
En definitiva, el planteamiento de este artículo no persigue dar soluciones concretas a cada una de las circunstancias analizadas; lo que pretende, es plantear la necesidad de nuevos argumentos y sobre todo de un enfoque actual, que suponga, primero la adaptación real a los tiempos en que vivimos y después, el procurar utilizar los recursos de los que disponemos, ofreciendo soluciones nuevas, ingeniosas y congruentes con las ideas de progreso y respeto por la Naturaleza.
¡Caza disfrutando, disfruta cazando!
Manuel Moreno
Septbre - 96
Noviembre - 24














