CURRUCUNEO
y
RONDA
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| Biblioteca Nacional de España |
CUCURRUNEO
El cucurruneo es una modalidad de caza que se practicó en la zona de las marismas del Guadalquivir y hay referencias escritas de ella desde la época de los Reyes Católicos.
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| Los alcahuetes solían ser pequeños podencos. |
Modalidad de caza practicada en la época de los reyes católicos en el coto de Doñana para cazar marranchones de jabalí. La forma de practicarse es muy parecida a la ronda extremeña. En la mayoría de las ocasiones se hacía de forma furtiva, según consta en una cédula de los Reyes Católicos que promulgaron con la idea de proteger las especies cinegéticas en las zonas próximas al palacio y coto real que ellos tenían en la sevillana finca de la Loma del Grullo.
Esta modalidad de caza se tenía que hacer en las noches de luna llena y se empleaban perros de presa como los alanos que se soltaban cuando la piara de jabalíes era descubierta por unos podencos entrenados expresamente para ello y que se conocían con el nombre de alcahuetes.
El alcahuete o "alcagüete" entrenado para ladrar sólo a los jabalíes y no a otras especies se le llamaba "maestro"
Cita textual:
“a fuerza de constancia pudo adquirir un alcahuete para satisfacer su apetito de echar una montería al currucuneo, método muy practicado en el coto de Oñana por los cazadores corsarios para coger a hurtadillas los cochinos javatos cuya venta en Sevilla les producía buena ganancia.
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| Podenco andaluz |
Es el currucuneo una montería que debe hacerse en noches de luna, y mediante unos podencos llamados alcahuetes, adiestrados a tal modo que laten cuando encuentran un javalí, pasando en silencio sobre las demás piezas: a la señal del alcahuete sueltan los cazadores dos o más alanos que se precipitan sobre la fiera haciendo presa en las orejas y otras partes la sujetan y humillan dando lugar a que se acerquen los monteros, quienes cogiéndola por los cuartos traseros la levantan impidiéndole dañar, mientras uno le clava el cuchillo de monte”
BELMONTE Y CLEMENTE, F.:
Carta en que se describen unas cacerías memorables… del Lomo del Grullo. Sevilla.1888. Pág. 12.
Como se podrá comprobar,
guarda bastante relación con
la ronda extremeña
y con las monterías de Monte de Benamahoma
que ya aparecen relatadas
en el Libro de la Montería.
El currucuneo viene a nuestras páginas
por ser considerada una forma de caza singular.
LA RONDA EXTREMEÑA
Dicen que esta modalidad la inventaron los frailes franciscanos descalzos de un convento de Lauriana que, ayudados de sus perros de presa, conseguían mantener a raya a los jabalíes que venían por la noche a devorar sus huertos. Tal vez, esto solo sea una leyenda. Hay una referencia que puede ser más exacta y, sin duda, más antigua de G. Argote de Molina (1582) en la sierra de Gibraltar.
Para cazar en la ronda, los perros de viento o buscas no deben conejear, es decir, latir a liebres ni conejos.
La mancha debe ser lo más llana posible, adehesada y con poca vegetación, cerca de las sierras con monte donde se encamen los cerdosos.
Al marrano
hay que agarrarlo
antes de que entre
en
las zonas de monte.
Las manchas, no deben tener animales domésticos ni cervuno en la medida de lo posible para que las ladras a parado siempre se hagan sobre los guarros.
Se cazará a caballo. Caballos que, antes los había de los que venteaban a los cochinos y se hará con la luz de la luna.
No son buenos días los de lluvia o de viento, ya que los perros no cazan bien ni se oyen las ladras a parado.
Las fechas más propicias son las de otoño en zonas de montanera y, en el “tiempo de los panes” o sea durante el verano, en los rastrojos.
No se debe hablar o hacerlo lo mínimo y lo más silenciosamente posible.
Con el aire siempre en la cara.
Los perros de presa, (los alanos) irán atraillados y, solo se soltarán cuando los buscas estén latiendo de parada.
En el remate se entrará siempre en silencio y se procurará que el jabalí agarrado no se acaballe.
Se debe llevar un botiquín de emergencia para curar o coser a los perros heridos.
Conviene que en la ronda participen los menos cazadores posibles, pero tampoco es sensato hacerlo uno solo.
Puntualizando, diremos que la ronda fue una modalidad de caza que se practicó, solamente en algunos municipios de ambas provincias extremeñas y no, en toda Extremadura. Hoy en día, dada la abundancia de cervunos y de animales domésticos, ya no se dan las mejores condiciones para seguir practicando este tipo de caza.
“… Se le da el nombre de Rondas en Extremadura a la forma de cazar jabalíes de noche, a caballo, con perros y sin más armas que un buen cuchillo…”
COVARSÍ, A.: Narraciones de un montero. Badajoz 1898. Pág. 141.
“…Estos cultivos eran devorados con fruición por los jabalíes sobre todo en la” época de los panes” o sea cuando los sembrados de trigo están secos y en faltando plantas verdes las encontraban en la huerta. Como defensa de mieses y hortalizas, surgió esta forma de cazar, ya que los frailes tenían perros de presa para su guarda, que utilizaron para agarrar los cochinos, adaptando este sistema de caza, al darse cuenta de que, sujetos aquellos por los perros -que pronto aprendieron los que debían hacer-, podían matarse con cierta facilidad a cuchillo… Otros afirman que esta modalidad nació en Montijo y de allí se extendió a otros pueblos cercanos de la Sierra de San Pedro. No se rondó más que en los sitios indicados, siendo desconocida la práctica de esta forma de cazar en el resto de Extremadura y de España…”
CUELLAR GRAGERA, A.: Estampas de caza mayor. Ed. Al-Andalus. Sevilla 1954. Pág. 78 y 79.
LA MONTERÍA EN MONTE DE BENAMAHOMA
En la parte acrecentada del Libro de la Montería de G. Argote de Molina en su capítulo XXVII dice que en la tierra de Gibraltar en el bosque de duque de Arcos llamado Benamahoma:
“… matanse en el los javalies de esta manera, echan ventores: que hallen el jabali fuera de la porquera de noche a las diez de la noche, al tiempo que andan comiendo en los Alcornoques y en la Enzinas y hallandole los ventores, comienzan a decir en el que por otro nombre llaman latir, los monteros llevan dos o tres Lebreles o Alanos de Traylla, en oyendo los ventores largan la traylla, y los Alanos parten a toda furia, a donde estan los sabuesos diciendo en el javali, y el javali los sale a rescibir en sintiendo los Y danse dos encuentros, como si fuesen dos hombres de armas, de manera, que por lexos que queden los monteros: con el silencio de la noche, conoscen luego que se han encontrado, y van alla a priessa, adonde hallan a los lebreles agarrados de las orejas, y los ventores de las pospiernas o donde mejor pueden y llega el Montero con una Daga, y alçale una mano, y mete la Daga junto al espalda hasta la cruz, porque en aquel derecho esta el Coraçon, y luego cae muerto el javali: y desta forma de monteria es gran Montero don Joan Ponce de Leon…”
ARGOTE DE MOLINA, G.: parte acrecentada del Libro de la Montería. 1582. Capít. XXVII.
Sobre la disquisición de que fue primero la ronda, la montería de Monte de Benamahomao el cucurruneo, ni quito ni pongo coma, que cada uno saque sus propias conclusiones...
NOTA:
¡Caza disfrutando, disfruta cazando!
Manuel Moreno




















