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VAQUEO y SALTEO

  Biblioteca Nacional de España VAQUEO Modalidad de caza mayor, consistente en esperar a las reses que vienen de vuelta a su encame diurno d...

20260101

PASAR MOAs A Cms.

PASAR MOAs a cms.

Valor de cada clic en la Tabla de conversión de MOAs a cms.

MOA / M.

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52,36

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Centímetros

Fórmula para convertir a cms. La corrección de cada clic dependiendo de la distancia en m. a la que estemos tirando.

Distancia en m. x 2,909 / 100cms. que corrige a esa distancia

Si mis torretas corrigen 1/4 MOA por clic (y estoy tirando a 1000 m.) cada clic de mi torreta mueve el punto de impacto POI  7,27 cms. a 1000 m.  Si tengo que corregir 5 cms. a 100 m. dividiré 5 cms./0,73 (exacto) = 6,849 clics. (7 clics)  Si el blanco está a 400 m. y debo corregir  un impacto que da 48 cms. a la izqda y 48 cms. bajo, por ej. (y las torretas de mi mira corrigen 1/4 MOA cada clic)  debo dividir 48 cms. / 2,91= 16,49 clics.Por lo tanto, corregiré 16 o 17 clics a la dcha. y los mismos hacia arriba.  Así es en la mayoría de las miras, otras, tienen las torretas cambiadas.                                                                                                                                                                                                                        






  ¡Caza disfrutando, disfruta cazando!

 

                                                                                                  Manuel Moreno 

            Enero - 2025


20251201

CONDICIONES DE UN BUEN RECLAMO

 

Condiciones de un buen reclamo
Reclamo de perdiz cantando


CONDICIONES QUE DEBE REUNIR UN BUEN RECLAMO. 

 

En primer lugar, nos vamos a fijar en las condiciones que diferencian a un buen macho de una hembra y así nos aseguramos de que nuestro reclamo será macho: 

·        Nos fijaremos en la cabeza y observaremos el ojo, las cejas anchas y el tamaño de la cabeza que, deben ser grande, ya que las hembras la tienen más pequeña. 

·        Las plumillas de los “tufos” deben ser de un solo color, solo amarillas. 

·        Las plumas del “collar” negras zaínas. 

·        El pico ha de ser grueso y encorvado, pero no picudo, ya que las hembras lo tienen fino y sin curvatura. 

·        La gola debe ser siempre redondeada, las picudas son signo de hibridación. 

·        El volumen ha de ser grande y la postura engallada: “un tío de buena planta”, ya que las hembras son pequeñas y suelen andar como aplastadas. 

·        El comportamiento ha de ser noble, agresivo, desafiante, altivo y confiado; lo contario son características de las hembras algo más miedosas. El macho es más tranquilo, sin movimientos bruscos. Debe mirar de frente. Que intente picar en la mano cuando se la acercamos. Que sea manso. 

·        Las patas deben ser de rojo intenso, cortas y recias con los dedos largos, sobre todo el dedo central que es un signo para delatar a las hembras que lo tienen más corto. Suelen tener espolones y la anchura y el grosor de ellos es grande en los machos y algo más pequeño en aquellas hembras que los tienen. 

·        La longitud de la caña de la pata en la hembra es menor que la del macho. 

·        Las plumas han de ser de colores vivos e intensos, sedosas, especialmente en los espejuelos. Bien colocadas y no erizadas.  Además, es señal de buena salud.  

·        En el canto, la hembra no suele dar de pie ni piñonear, tampoco hacen el claqueo y en general el canto es más aflautado, aunque también hay machos de canto aflautado y suelen ser muy efectivos. 

Las hembras suelen ser huidizas, esquivas, desconfiadas, broncas y muy observadoras, además, de menor tamaño que el macho. 

Todo esto no quiere decir que no haya reclamos estupendos, aunque presenten alguna condición contraria a las enumeradas anteriormente. Esto es en teoría. 


CONDICIONES DEL BUEN RECLAMO

Todo reclamo macho de perdiz, para ser bueno, debe reunir las condiciones siguientes:  

“1.- Que sea voluntario para salir cantando en el campo.  

2.- Que sea constante en sus trabajos.  

3.- Que reciba con suavidad a las perdices del campo que se le aproximen. 

4.- Que siempre siga cuchicheando y besando en voz baja, por más que sienta los tiros.  

5.- Que no le intimiden los bichos ni estorbos que suelen encontrarse en el campo.  

6.- Que en todos los puestos que se le den se porte bien.” 

GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, A.:  Tratado de caza del macho y hembra de perdiz reclamo, 1886. Madrid. Cpít. V 


Muchísimas razones más, podríamos añadirle a este supuesto reclamo perfecto. Es muy difícil que un pájaro reúna todas las condiciones que le pedimos, pero cuantas más tenga, mejor será. Más bondadoso y de mejor calidad será su trabajo. 

Reclamando desde arriba

PRUEBA PARA DESCUBRIR ESTAS CONDICIONES

Lógicamente para descubrir estas condiciones se debe hacer una prueba en la que hace falta emplear bastantes conocimientos y tiempo de observación. 

La prueba consiste en observar si reúne las seis condiciones antes descritas y hacer un uso suave y oportuno del amplio repertorio de tipos de cantes existentes, sin manifestar excesivos defectos. 

Además, el resultado final de la prueba que hagamos a nuestro posible reclamo va a depender también en un alto porcentaje de nuestro conocimiento sobre el tema. Un cazador novel no será capaz de hacer una valoración tan profunda y precisa como la de un cazador veterano y experimentado. 

Hay expertos que aconsejan que la prueba se haga en dos días y en diferentes cazaderos. Y otros consideran que estas pruebas son menos confusas en los meses de principio de otoño. 

Aconsejan que estas pruebas se hagan en la sierra donde suele haber más rapaces y fauna de todo tipo que afecta directamente al reclamo. 

Se debe preguntar el precio antes de salir a probarlos, ya que si la prueba va bien el precio se incrementará bastante. 

Saber en qué momento del celo se encuentra cuando se prueba es fundamental, pues si el pájaro está muy encelado tenderá a cantar más que si no lo está.  

Al igual que conocer la edad exacta del reclamo es muy importante para la prueba, ya que los de segundo celo suelen tener comportamientos muy irregulares que pueden incitarnos a pensar de manera equivocada. Y el tercer celo el más difícil porque incluso los mejores reclamos, suelen manifestarse temerosos en esa época. A partir del cuarto año ya se le pueden pedir todos los tipos de cantes a un reclamo y sus mejores condiciones, que si no las tiene difícilmente aparecerán ya.

Y, aun así, no podemos asegurar que un pájaro que superó la prueba satisfactoriamente luego no vaya a presentar defectos que durante la prueba no se percibieron y es porque dependiendo de las circunstancias sus comportamientos suelen ser también bastante diferentes en unas y otras. 

Parafraseando el símil taurino, la faena del buen reclamo debe ser: 

“Templar y mandar” 

Y es que la función de un reclamo es discutir con suavidad con los de su especie, pero sin apabullar. Que el campo crea que vencerá al intruso. Si el intruso es muy potente, el del campo se amilanará y no se atreverá a entrar a la pelea en la plaza.  

Tener un pájaro de “larga hebra” como se dice en el argot es bastante difícil y, a veces, la mayoría de los considerados como los mejores que hay, son sólo “medias cucharas” en la mayor parte de las ocasiones. 

Hay quien opina que al reclamo de campo también le afecta la época en la que fue enjaulado la primera vez. Es decir, en la época en que se ha cogido de pollo. Afirmándose que no se deben coger pollos del campo para reclamo más tarde de septiembre. 

Antonio González en su tratado de caza del macho y hembra de perdiz reclamo nos dice al respecto: 

“Los reclamos machos responden, en lo general, según la época en que se haya cogido de pollo, condición indispensable para que puedan llegar á ser de punta. 

Pollos de perdiz
Perdiz con su pollada

Responden, sin embargo, en una pequeña proporción los enjaulados cuando no son machos hechos, por la circunstancia natural de que, siendo el requisito más indispensable la suavidad en los pájaros de jaula, estas cualidades se encontrarán en los pollos cogidos hasta la época en que entran á fijarse en las hembras, con preferencia á los que, una vez dentro del propósito de manifestarse enamorados y complacientes con sus compañeras, despiertan condiciones que descomponen su naturalidad para ser aplicado á este objeto, muy diferente al que vino al mundo. Cogido de polluelo, aun dentro del mes de Septiembre, puede domesticársele con más probabilidades de mansedumbre que no si se da lugar á que entre la época en que aspira á salir de esa situación inocente que tan proverbial es en la temprana edad. Su condición es el ser tímido generalmente como no proceda de una raza de las que resultan con cuero de sangre, así como los cogidos después del mes de Octubre, que resultan fuertes y broncos. De esta alternativa resulta la disyuntiva de que la educación del pollo necesite mayor esmero, alentándole en su timidez, en cambio de necesitar aplacar el ímpetu de los cogidos en edad madura.
 

El pequeño responderá, si se cría con esmerado cariño; en cambio que el de mayor edad será eventual responda por su precisa condición. En el primer caso será muy conveniente cansarlo muy poco en el celo de aquel año: en el caso segundo, será muy oportuno dejarlo sin sacar. El pollo necesita alguno que otro ensayo en el año que ha sido enjaulado, dándole resistencia y costumbre para entrar en la pelea consiguiente á que se le destina; y el pájaro viejo, ó sea el cogido en mayor edad, precisa dominar los ímpetus que ha empezado á desarrollar paulatinamente, al conocer las impresiones que forzosamente experimentan en la transición que media al pasar de pollos á machos.” 

Y es que la mansedumbre debe ser otra cualidad que debe ostentar el buen reclamo, ya que ello contribuirá a que sea más suave y tranquilo en la jaula, lo que ayuda a que las montesinas no recelen de la jaula. 

El cazador que haya cazado en el periodo en el que las perdices se encuentran todavía formando bandos, que es el periodo de cambio o transición a que se hace referencia, se habrá percatado de dos hechos primordiales que corroboran lo antes dicho:  

·        Primero, que, en estas fechas, los machos ya empiezan a ir buscando a las hembras con la intención de emparejarse. 

·        Segundo, el interés que empiezan a manifestar por picarse entre ellos exponiendo así su forma natural de defensa y la predisposición instintiva para la lucha que propiciará las encarnizadas peleas del celo posterior.  

Sabidas estas circunstancias y particularidades, no hay duda para asegurar que los reclamos machos de campo deben ser cogidos de pequeños. Y más exactamente antes de que acabe septiembre, ya que después empiezan a prepararse las hormonas para lo que se ha dado en llamar la “picaílla de San Martín” allá por mediados de noviembre.  

 


Condiciones de un buen reclamo
Reclamos de perdiz en el terrero


UTILIDAD DE LA PERDIZ CON RECLAMO MACHO. 

“Su empleo se fundamenta en la conveniencia de reducir la presencia de machos viejos de la especie con escasa capacidad de reproducción, pero muy avezados en las lides del apareamiento, por lo que desplazan a otros machos que en principio tendrían mayor valor para la reproducción.” 

 


DEFECTOS DE UN RECLAMO MACHO DE PERDIZ 

Son varios los comportamientos que el reclamo puede tener en la jaula y que son considerados como motivo de penalización al valorar su calidad: 

·        Que alambree. 

·        Que se rebote. 

·        Que de saltos y pechugadas. 

·        Que de vueltas como queriendo salirse. 

·        Que se aplaste. 

·        Que haga calladas largas sin motivo.

·        Que regañe en exceso. 

·        Que reciba mal o que no reciba. 

·        Que no haga el entierro. 

·        Que no salga de nuevo después de haberle tirado. 

No todos los días del año se comportan igual, ni en todos los cazaderos se dan las mismas circunstancias. Lo dicho más arriba, hace referencia a lo que se considera o no correcto. A menudo un reclamo manifiesta abiertamente cualquiera de los defectos señalados antes y después no se le vuelve a ver esa conducta nunca más. 

 

 “Al final, el toro y el perdigón en la plaza dicen lo que son” 

 

  ¡Caza disfrutando, disfruta cazando!            

Manuel Moreno  

 Diciembre - 25 


CORRICÁN

 

CORRICÁN

 

El pero alano es un perro de presa español.
Alanos del Collado del Diablo

            El corricán es una montería al salto con alanos que desde antaño se venía practicando según reza en textos antiguos como el Tratado de la Montería del s. XV. 

        Únicamente se practicaba esta modalidad en cotos de caza mayor ya que los alanos podían hacer presa incluso sobre otras reses no cinegéticas. 

            Normalmente y dado el peligro que puede suponer para el resto de animales domésticos soltar un grupo de alanos para cazar en las inmediaciones de un cortijo, siempre se apoyaban con algún o algunos podencos. Estos son más selectivos y suelen estar acostumbrados a no latir a los animales domésticos. Descubrían la res de caza y cuando éstos le ladraban insistentemente era el momento de soltar a los alanos que hasta el momento se habían llevado sujetos y si, ya andaban sueltos, porque se llevaba un rato cazando, cuando estaban acostumbrados a cazar con los podencos, perseguían sólo la ladra de los podencos a la cuál acudían con gran celeridad y empeño.


              Por la similitud sonora de la palabra corricán, también es nombrado erróneamente como correcán, término que en la actualidad se aplica para definir otro concepto diferente y que no guarda relación con la forma de cazar descrita anteriormente. No tiene nada que ver con el correcán cuando este se refiere a un lugar adaptado para que los perros puedan salir a retozar con cierta libertad. A veces, también he visto emplear este término confundiéndolo con el curricán que es un arte de pesca y con el que tampoco tiene nada que ver. 

 

             El corricán es la caza con perros alanos. Montería al salto o por el rastro. Correcán. 

             De latín currere + canis. 

            “…ay tres tipos de cacería, dice, la caza real, el corrican y la caza de noche…” 


 

ANÓNIMO.: Tratado de Montería. s. XV. Ed. Duque de Almazán. Madrid 1936. Pág. 612, 262, c. XI. 

 (Atribuido a FERNANDO LUCAS DE IRANZO)











  ¡Caza disfrutando, disfruta cazando!             

                                                                                                                      Manuel Moreno 

                                                                                                                        Diciembre - 25 

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