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Braguero para palomas |
CIMBELES
El cimbel es la cuerda con la que se ata al señuelo en el cimillo, pero por extensión designa también al señuelo mismo y/o a todo el mecanismo que lo soporta. El cimillo solía ser una vara de madera, larga y flexible que se colocaba en la parte más elevada de los árboles y, sobre la que se situaba al señuelo, hoy suele ser un artilugio metálico. También se emplea en el argot “cimbelera”
Palomas con cimbel.
La caza de la paloma con cimbel es una actividad que se viene practicando desde siglos atrás, sobre todo, en las zonas adehesadas manchegas y extremeñas.
Los señuelos o reclamos, según su función pueden ser de cuatro tipos:
De posadero. - Deben estar adiestrados para intentar elevar el vuelo y volver a posarse.
“Volantín”. - Suelen ser siempre machos encelados que procuran estar cerca de su hembra y que se sueltan, pero vuelven a donde esté su hembra.
Hembra prisionera. - Que está atada con una cuerdecita corta al suelo, o también enjaulada.
“Ciego” o de caperuza. - Reclamo al que se le coloca una caperuza y se suelta para que dé pequeñas voladas y se pose enseguida.

Pihuelas o esposas para reclamo
Para fijar el señuelo al posadero se pueden emplear las clásicas pihuelas como las de la cetrería, o unas cintas de cuero denominadas esposas, a las que se le ponen unos cascabeles, además de unos ingeniosos chalecos de badana también llamados bragueros.
Para ajustarlos al posadero y que no se enreden llevan un mecanismo quitavueltas denominado “emerillón” o también “esmerillón”.
Cimbeles de copa:
Bomba o de muelle: El posadero se eleva y desciende verticalmente sólo un poquito.
Telescópico: La base se extiende verticalmente entre 8 o 12 m.
Balancín: Movimiento de balanceo.
Carrusel: Suele llevar más de un posadero y giran lateralmente.
Brazo: Desplazamiento lateral también denominado de veleta.
Longitudinal: Que se desplaza a lo largo y también se llama de arrastre lateral.
Cada modelo de cimbel provoca que el señuelo haga un tipo de movimiento diferente.
Los cimbeles o “cimbeleras” pueden tener sólo un posadero, dos o varios. La base de los posaderos del cimbel puede ser de corcho, de raqueta o de rodillo.
Los cimbeles de suelo son de:
Arrastre lateral: Al tirar de la cuerda, el posadero se desplaza lateralmente.
Carrusel: Con tres o cuatro posaderos que giran en círculo al accionarlos.
Balancín: El posadero se eleva y vuelve a bajar balanceándose.
Los cimbeles de suelo suelen ser similares a los aéreos o de copa, al igual que sus posaderos.
En la actualidad se emplean unos reclamos de suelo, hechos de plástico, que son una silueta hueca que imita a las palomas posadas en el suelo y que están articulados con un mecanismo para que el aire los mueva y parezca que están picoteando.
Una práctica que antaño se solía aplicar era liarle los dedos al señuelo con esparadrapo o cinta aislante para que no pudieran posarse en las ramas de los árboles, privándonos de su trabajo. Al igual que para adiestrar a los ciegos, los solían soltar en una habitación oscura y lanzarlos hacia arriba para que tomasen miedo al darse con el techo y se habituaran a volar siempre hacia abajo y posarse inmediatamente.
Se denominan “saques” a cada una de las salidas que realiza el reclamo sobre su posadero o las pequeñas voladas que hacen los “volantines “y “ciegos” para atraer a las campesinas.
Hay cuatro tipos de saques:
- Largo: Se emplea para atraer a los que haya en los alrededores.
- Corto: Da una pequeña vuelta y rápidamente se posa junto a su hembra.
- Al suelo: De la “cimbelera” baja al suelo y viceversa.
- De un árbol a otro: Para que las del campo los vean cuando vienen volando desde lejos y las inciten a posarse.
La construcción de la choza, huta o chamizo donde se ha de ocultar el cazador ha de ser esmerada ya que las palomas gozan de una muy buena vista. Habrán de emplearse materiales del entorno para que el camuflaje sea lo más real posible.
Cimbel para silvestrismo:
El silvestrismo es una actividad dedicada a capturar aves fringílidas con la idea de educarlas para el canto y después poder participar con ellos en concursos de canto.
Se capturan utilizando reclamos vivos y redes con las que los atrapan. Las redes que se suelen colocar son las de libro. Antes se empleaba también la técnica del arbolillo.
El reclamo puede estar encerrado en una jaulita o sujeto con un pequeño braguero, atado con una fina cuerda con esmerillón y posado sobre una varilla de madera con una anilla de corredera a la que se ata la cuerdecita que lo sujeta. Por eso, a este reclamo se le llama “varillero”
El cimbel sobre el cual se coloca el reclamo suele ser de los de tipo de balancín, cuyo posadero suele ser también de corcho.
Cimbel para acuáticas:
Con las aves acuáticas se acostumbran a usar reclamos vivos y artificiales.
Los artificiales son de plástico e imitan a diferentes tipos de patos, colocándose en el cazadero un grupo más o menos numeroso que se denomina “juego” y siempre en la dirección de donde viene el viento de forma que le dé el viento a los cimbeles en la espalda, ya que éstos aterrizan casi siempre en contra, dirección al viento.
El sol es aconsejable que les dé a los cimbeles en la espalda.
Existen cimbeles artificiales de viento que se moverán con él y darán un aspecto más natural al conjunto.
Hay que dejar espacio entre los cimbeles para que los patos puedan aterrizar.
Los cimbeles hay que colocarlos por grupos de especies acuáticas, ya que ellos lo hacen así y, a ser posible, adoptando diversas posturas, lo que le dará más naturalidad al juego de cimbeles.
Algunos cimbeles artificiales de acuáticas suelen tener las alas móviles y al accionarlos con una cuerda desde lejos las mueven como si estuvieran posándose.
Últimamente han fabricado reclamos de acuáticas que simulan a un pato cuando mete la cabeza debajo del agua para alimentarse. Se mueven balanceándose.
Los reclamos vivos suelen ser ejemplares hembras de las especies que se pretenden cazar, situándolos en los claros de las charcas desprovistos de vegetación, sujetos con sus bragueros y atados a unas pequeñas estaquillas que se clavan al suelo para evitar que se alejen de la zona. En el caso de los ánades, los machos son mejores y más efectivos como señuelo.
También se emplean volantines y, a veces, los señuelos son acompañados con reclamos de silbato.
En los bordes del agua, en tierra firme, se acostumbran a colocar, como reclamo, parte de las capturas ya realizadas, introduciéndole un palito por el pico y clavándolo en la tierra simulando la postura que adoptan éstos cuando están picoteando en la hierba.
El puesto del cazador deberá situarse teniendo en cuenta la posición del sol para que éste no le deslumbre al disparar. Deberá permitir la observación de la entrada de las acuáticas antes de que se vayan a tirar al agua, al tiempo que dejará completamente mimetizado al cazador para que no sea descubierto.
Cimbeles y señuelos, unos y otros pretenden lograr el engaño imitando lo máximo posible el lenguaje postural de los animales en su estado natural.
¡Caza disfrutando, disfruta cazando!
Manuel Moreno
Sptbre - 25






