ALEGRO Y ZAPEO
El alegro es una forma antigua de cacería u ojeo de conejos hecha solamente con perros, en vez de con ojeadores. Eso sí, un cazador dirigía a los perros, que apretaban la caza hacia la zona en donde se encontraban otros cazadores apostados para tirarla en su huida.
Eran llamados también ojeos o
zapeos, generalmente se hacía esta modalidad a los conejos pero se podían buscar también las liebres, y resultaba muy divertida por el gran número de lances que se producían.
También
se oye haleos, jaleos y aleos, términos que pueden referirse a la caza mayor.
“… al hablar de los perros zarzaleros, podencos y quitadores, que la reunión de estas tres clases forma lo que se llama reala, que sirve para los alegros, ó sean ojeos hechos con perros en lugar de ojeadores, y en los cuales hacen aquellos una gran parte de la cacería, cuando son en número suficiente. El nombre mismo de alegros que se dá á esta especie de cacerías, indica la diversión que ofrece…”
HIDALGO, C. y GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, A.: Tratado de caza. Madrid 1845. Pág. 131.
Zapear es echar la caza suavemente hacia los puestos que ocupan los cazadores. Ahuyentarla en una dirección determinada.
Para organizar bien esta modalidad y que se pueda zapear con éxito, es preciso tener en cuenta las querencias naturales de los animales que pretendemos zapear, ya sean liebres, conejos, o bien caza mayor.
Si al ahuyentar a los animales, lo hacemos a favor de querencia, estos se dirigirán con facilidad hacia la zona que hemos previsto como los apostaderos de los otros cazadores. Por ejemplo, zapeando a conejos, dirigir la operación hacia una zona de madrigueras sería lo correcto, en cambio, si lo hacemos en dirección contraria sería un error y la caza la tendríamos que tirar a la "media vuelta", en sentido contrario de la marcha y sólo tiraría el que zapea.
Impropiamente, también se dice "chantear", que en este sentido significa espantar furtivamente a las reses de la mancha en las fechas inmediatamente anteriores a la montería.
El zapeo se refiere a la acción y al efecto de zapear. Y también se refiere a la porción de terreno o parte del monte que se caza de una vez.
Cuando esta modalidad se practica con pocos cazadores es preferible coger poca extensión de terreno de una vez, hacer "zapeillos" cortos. No es así de recomendable, cuando lo que zapeamos son las liebres, ya que éstas se suelen levantar desde lejos y entonces los zapeillos deben de ser más largos.
Los jabalíes cuando vienen apretados por los perros, frecuentemente toman el "canuto" hacia abajo; aunque si se levantan y huyen "zorreados" lo suelen hacer en cualquier dirección.
Los jabalíes en los cercones tienden a buscar las partes altas de los cerros como harían los venados, en cambio en monte abierto, huyen en dirección contraria, hacia abajo. Y lo suelen hacer con el clásico "trote cochinero"
El zapeo se da tanto en la caza menor como en la mayor, recibiendo el nombre "manchoneo" cuando se hace por pequeñas manchas de monte.
Frecuentemente se oye el vulgarismo “sapeo” con idéntico significado, para referirse a lo mismo que hemos dicho anteriormente.
Luego, lo que diferencia el alegro del zapeo es que el alegro se practica sólo con perros y sin ojeadores y el zapeo sí emplea perros.
¡Caza disfrutando, disfruta cazando!
Manuel Moreno
Julio - 24
