HOMBRE RECOLECTOR
HOMBRE RECOLECTOR / HOMBRE CAZADOR / HOMBRE AGRICULTOR
Desde
los orígenes de la humanidad el hombre ha practicado los tres oficios
anteriores como una forma de subsistencia, aunque los tres pudieran aparecer
casi simultáneamente.
Cada
oficio dio lugar a una opción de alimentación:
·
El vegetariano que
se alimentaría de hierbas, frutos y demás vegetales.
·
El carnívoro que se
alimentó de carne.
·
El omnívoro que
comía de todo.
Tres
opciones que le dieron a las tribus la posibilidad de dividir las fuentes para
obtener alimento, lo que los convirtió en no competidores y facilitó la
pacífica convivencia entre ellos.
HOMBRE RECOLECTOR
Este
hombre, que era nómada, se desplazaría en función de las épocas y las zonas en
donde encontraba el alimento que gratuitamente le daba la naturaleza.
Centraría
sus mayores preocupaciones en buscar las zonas y las fechas en las que crecía
el alimento y en distinguir el que le hacía bien y el que le perjudicaba o le
dañaba porque era tóxico.
Pero
en sus desplazamientos, observaría muchas cosas:
·
Lugares,
territorios, paisajes, relieves, vegetación, arboleda…
·
Tipos de terrenos
diferentes, cambiantes según la época del año y el lugar, en donde crecían los
frutos que recolectaba.
·
Animales que eran
competidores suyos, buscando también el mismo alimento que él.
·
Animales que
cazaban a otros y que se alimentaban de ellos…
·
Donde había agua…
Con
el paso del tiempo, sólo tuvo que ir viendo lo que sucedía a su
alrededor e irse transformando poco a poco según sus necesidades.
HOMBRE AGRICULTOR
El
hombre, en su forma inteligente de ver el mundo, observaría como las semillas
que él o los otros animales abandonaban en el campo, podían quedar enterradas
por las lluvias o por los mismos animales y que estas semillas, al cabo de un
tiempo, volvían a germinar y producían nuevas plantas.
Fruto
de esta observación surgió la agricultura. Otra forma más de asegurar y
enriquecer su existencia, ya como especie dominante.
Sembraría semillas
y ya no tendería que desplazarse.
Al empezar a
producir las semillas que él sembraba, vendrían otros animales atraídos por ese
alimento y se vio en la necesidad de tener que defenderlo. Surgió así una forma
de caza, la caza defensiva.
HOMBRE CAZADOR
Al
mismo tiempo, posiblemente, se haría cazador. Después, la actividad
venatoria se volvería una caza de subsistencia para obtener más recursos.
Se
haría más territorial, defendiendo los territorios o zonas donde se criaban los
animales que cazaba.
Al
ser más fuerte que otros animales carnívoros, les quitaría las piezas que ellos
eran capaces de capturar y que, en cambio, él no podía hacerlo, no podía
capturar a esas piezas de caza.
Practicaría
al principio una caza defensiva para proteger sus frutos o las zonas donde
crecían.
Sólo tenía dos pies
y no podía correr tan rápido como algunos de ellos o no podía volar para cazar como
las aves rapaces. Era más inteligente pero más débil físicamente.
Por
la observación de los animales cazadores, surgió la imitación de técnicas de
caza que él intentó aplicar.
Observaría
también como los animales ostentaban mejores cualidades que él mismo para cazar
y empezó a ponerlos a su servicio con la domesticación. Debió
ser una gozada cuando domesticó al perro y al caballo.
Al
domesticarlos surgió otra necesidad, la de tener que alimentarlos por su
cuenta.
Al
controlar el fuego, surgieron nuevas posibilidades de defensa para él y la
posibilidad de cocinar algunos alimentos.
Todo
evolucionaría poco a poco, pero sin pausa, descubriendo él mismo, cosas nuevas
cada poco tiempo e imitando también las novedades descubiertas por las tribus
vecinas.
“La
necesidad hace el oficio” y el cazador en
poco tiempo mejoró sus técnicas, se hizo más fuerte y dominante.
La
caza ya no sólo era defensiva o para su subsistencia, sino que fue una
herramienta para ejercer su supremacía sobre las demás especies.
Luego
la caza, de una forma u otra, ha sido algo consustancial al ser humano desde
sus orígenes y le ha acompañado siempre.
¿POR QUÉ LA CAZA ACOMPAÑA AL HOMBRE DESDE SUS ORÍGENES?
Que
la caza es una de las primeras actividades que practicó el hombre desde sus
orígenes más remotos es algo que nadie puede negar.
Que
a pesar de controversias y del paso de los años se viene practicando de forma
casi ininterrumpida a lo largo de la historia es otra evidencia constatable
empíricamente.
En
cada periodo de la historia, predominaría una razón u otra, pero se practicó y
se practica porque:
-
La caza sirvió y sirve al hombre:
-
Como medio para subsistir.
- Como
un entrenamiento físico.
- Como
actividad de ocio.
- Como
actividad de relación social y de prestigio.
- Como
actividad para equilibrar las poblaciones animales.
- Como
técnica para defenderse y defender sus alimentos.
- Como
la única forma de explotación posible para determinados territorios.
-
Como una forma de gestionar convenientemente el
medio natural.
- Ha sido y es una
actividad:
- económicamente
rentable.
- de
gran diversidad de técnicas y especies.
- deseada
por parte considerable de la población.
-
rentable socialmente y practicada por diversos estatus
sociales.
-
que se puede practicar en casi todas las
partes del mundo.
-
que forma parte de la cultura de los pueblos.
-
que ha favorecido la salud de las poblaciones animales.
-
Nunca llegaron a agotarse las piezas de caza.
-
El medio natural ha atraído siempre al hombre.
-
Se ha practicado como algo más que un deporte.
-
El hombre es un predador carnívoro y herbívoro.
-
La caza ha favorecido siempre un equilibrio entre la muerte y la procreación.
-
La caza permite a los portadores de genes su regeneración.
-
La caza se ha cuidado, ha evolucionado y se ha ido adaptando a cada tiempo.
-
La caza ha sido útil y perdurable, no para descastar sino para encastar.
-
La caza es un recurso renovable ya que la fauna cinegética es regenerable.
-
La caza ha sido selectiva con la pieza, con el momento, con la cantidad…
-
La caza ha practicado un ecologismo científico y racional y no un ecologismo de
colorines (verde, rojo, azul...)
-
Se ha mantenido en buen estado el medio donde crece la fauna cinegética.
-
Un territorio de caza es la despensa que defiende un carnívoro, son sus
recursos.
-
Muchos de sus conocimientos no se han perdido, se han transmitido a las
generaciones posteriores oralmente o por escrito.
La
caza es una actividad útil y necesaria para el medio ambiente y para la propia
humanidad desde sus orígenes, que ha evolucionado con el paso del tiempo,
adaptándose a cada momento y que contribuye a una existencia armónica del ser
humano en este planeta.
Y
es que la caza ha permitido al hombre desde sus más remotos orígenes encontrar
las proteínas que necesitaba para sobrevivir. Las leyes de la naturaleza son
prácticas pero rígidas. Para que un ser pueda seguir viviendo, han de morir
otros. Existe la muerte como herramienta. En la naturaleza es donde primero
existe la muerte como herramienta de renovación. Renovarse o morir. Morir
renovándose. Esa crudeza de la naturaleza no es fácil de entender, pero así es. La
naturaleza no entiende de esnobismos ni de sensiblerías.
La
caza ha contribuido a la continuidad y supervivencia de las especies y a la
renovación de sus individuos de una manera efectiva, es la cruda realidad,
carente de todo tipo de sensiblería y vanas contemplaciones. Porque la caza es
un recurso frágil, escaso y muy valioso, sometido a leyes implacables de la
naturaleza en la que el hombre ha de mantener una actitud firme y nada
arbitraria para apoyarlas y ratificarlas.
CONCLUSIÓN
Los
seres vivos se pueden clasificar en dos grandes grupos:
·
- vegetales.
·
- animales:
·
- herbívoros
·
– carnívoros
·
– omnívoros.
Todos
estos seres, pueden convivir gracias al equilibrio de la cadena trófica que,
aunque nos sitúa en compartimentos diferentes, en donde unos se alimentan de
otros, pero para que se mantenga la diversidad, han de existir todos y cada uno
de ellos, hasta llegar a la cima de la pirámide donde se sitúa el hombre.
Pues
bien, si algún escalón o nicho desaparece, pueden desaparecer con él toda la
columna entera que lo sustenta o al menos, los demás se resienten
considerablemente ya que disminuyen sus posibilidades de conseguir
alimento.
Por todo ello, debe
haber poblaciones herbívoros, carnívoros y omnívoros inter-relacionados entre
sí ya que su existencia, organizada en la pirámide ecológica, es la que ha
mantenido la vida desde sus orígenes.
Los esnobismos de
la sociedad humana actual, sólo contribuyen a fomentar el delicado equilibrio
de esa pirámide ecológica.
Digo
esto, porque parece haberse impuesto la creencia en las generaciones actuales, que
ahora todos debemos hacernos vegetarianos, veganos, crudivegano,
ovolactovegetariano, flexitariano… ¡Ojo
con las modas oportunistas! Que la naturaleza no entiende de esnobismos ni de
síndromes “bambi” . Ni los entiende
ni los permite. Aunque el hambre es más poderosa que todos esos idealismos.
Y
es que la diversidad, ya desde los orígenes de la vida en este planeta,
facilitó la convivencia pacífica entre unos y otros, además de su
perdurabilidad.
Los
recursos alimenticios, por desgracia, son finitos y cada día crece
considerablemente la población mundial pero no así la cantidad de recursos
agrícolas o ganaderos.
Si
todos los humanos del planeta nos hiciéramos vegetarianos al unísono en un
momento de la vida, desequilibraríamos enormemente esa pirámide, acabaríamos
en breve con parte de los recursos alimenticios de la humanidad y ésta, rápidamente
lo acusaría.
Manuel Moreno
Junio - 23
