POLLO ALAMBRADO
El hambre es una herramienta tan poderosa, que permite, usándola racionalmente, llegar a adiestrar a los animales más huraños y fieros, al tiempo que en el hombre agudiza su ingenio hasta límites insospechados.
Entre los antiguos pobladores de la sierra, hubo muchas personas a las que les costaba encontrar el sustento diario, y esa circunstancia, no pequeña, dio lugar a que la gente se viera obligada a desarrollar su ingenio hasta cotas inimaginables. La imperiosa necesidad, la intensa observación y la agudeza de ingenio les empujaron a crear técnicas que hoy nos pueden resultar sorprendentes.
Desde los aledaños del nido de las grandes águilas, estos habitantes de la sierra, las veían diariamente ir y venir al nido llevando colgado de sus patas conejos, liebres y otros animales menores con los que, indudablemente podrían mitigar su hambruna. Imaginamos la situación, el entorno y la habilidad de estas personas. De este cúmulo de circunstancias nació la idea del pollo alambrado, que traigo a estas páginas, porque además de ser un ejemplo de subsistencia, también puede ser un ejemplo de explotación racional del medio. Ya que nunca se les ocurría matar al pollo ni a la madre y sí, seguían alimentándolo con las partes menos nobles (tripas, pellejos...) de las piezas que les traían sus padres a los pollos.
Esta antigua práctica entre
los serreños consistía en atar con cuerda o alambre el pico del pollo de
un águila que aún estaba en el nido, para evitar que éste, se comiera las
presas que su madre le traía para alimentarlo. Después, le quitaban temporalmente
la cuerda o el alambre, y para que éste comiese, le echaban las vísceras de los
animales que ellos mismos le quitaban y, una vez que había comido, le volvían a
atar el pico; así, el pollo seguía viviendo y ellos se beneficiaban de las
piezas cazadas por la madre. Un ejemplo de simbiosis de subsistencia.
Esta práctica se realizaba en la época de la posguerra civil española, más conocida como "año del hambre" y aunque hoy no sería aceptable bajo ningún concepto, sí que formó parte de la realidad de las personas de aquel tiempo.
¡Caza disfrutando, disfruta cazando!
Manuel Moreno
julio - 23

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