MONTERÍA DE REDES
Las monterías de redes requerían de gran aparataje y de mucho personal, lo que las hacía exclusivas de los reyes y grandes señores.
Se buscaba una salida del monte donde se colocaban unas extensas redes verticales de unos dos metros a los lados de una zona que, por la forma del terreno, obligaría a las reses a tener que tomar esos pasos y a modo de grandes mangas conducían hasta allí a venados, gamos o jabalíes.
La logística y el personal que se empleaba para esta forma de cazar no era proporcional a los resultados que se obtenían normalmente, ya que éstos, solían ser más bien escasos.
Los hacían entrar en interior, acosándolos con una gran línea de batidores a pie, con perros y caballos debidamente ordenados, donde habían colocado los filopos. Los filopos eran unas mangas de grandes lienzos de redes que, a veces eran sustituidos por una enormes empalizadas enramadas, para obligar a llevar a las piezas de caza a unos lugares más estrechos donde eran lanceados.
Se cree que esta modalidad de caza era originaria de Alemania en donde era practicada por el emperador Maximiliano cuando fue mandatario en estos territorios.
Es muy similar a la que denominaron montería de buitrón.
De la montería de red encontramos cumplida información en el capítulo XXI de Libro de la Montería.
¡Caza disfrutando, disfruta cazando!
Manuel Moreno
Abril - 25
